<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661</id><updated>2012-02-16T02:45:11.419-04:30</updated><category term='Memorias'/><category term='Poesía libre'/><category term='Microrrelatos'/><category term='Van Scribenz'/><category term='Confesiones'/><category term='Reflexiones'/><category term='Diálogos'/><title type='text'>Letrálgica</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://letralgica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>35</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-8237668496219210314</id><published>2010-02-07T11:44:00.004-04:30</published><updated>2010-02-07T20:07:56.212-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>La Penúltima Trampa</title><content type='html'>...Después de una larga conversación coincidimos en que el&amp;nbsp;feminismo es una forma sofisticada de ultramachismo, en tanto que la mujer se convierte "por fin" en un objeto cuya única voluntad es servir al cerdo machista engañada por el morbido entusiasmo de levantar la bandera de la "libertad" e "igualdad de género". Solo las mujeres inteligentes de este siglo están llamadas a sortear tamaña argucia, a "las demás" les seguirá correspondiendo la solípeda labor de perpetuar el infructuoso enfrentamiento de géneros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-8237668496219210314?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=8237668496219210314&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8237668496219210314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8237668496219210314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2010/02/perras-por-fin.html' title='La Penúltima Trampa'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-2289897174564917461</id><published>2009-12-19T16:50:00.001-04:30</published><updated>2009-12-19T17:11:58.913-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Estar "A la moda"</title><content type='html'>Salvándome de establecer un axioma respecto a la moda pienso que es el cíclico arte de sugestionar al individuo ora para negar su desnudez, ergo para cubrirla de múltiples formas a cambio de dinero.&lt;br /&gt;Ciertamente detrás del telón hay un selecto público que goza de la comedia resultante de su actividad creadora; de ahi se deriva el caracter fugaz entre una tendencia y otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De no ser así ¿Alguno del vulgo negaría acaso que el aspecto de un individuo de los años 80 es, en superlativo, ridículo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-2289897174564917461?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=2289897174564917461&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2289897174564917461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2289897174564917461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/12/estar-la-moda.html' title='Estar &quot;A la moda&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-1258547546838022290</id><published>2009-12-02T08:04:00.001-04:30</published><updated>2009-12-02T08:05:17.157-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesiones'/><title type='text'>El Valor de los Recuerdos</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-Recuerdo que te obsequie dos o tres cosas que yo apreciaba mucho, y lo hice convencido de que no habia persona mas celosa, cuidadosa y ordenada con sus pertenencias que tú, sabía que en mis manos corría peligro y que no se librarian de mi atroz desinteres por lo puramente material; o tal vez en un arrebato de vergüenza suprimiria todo aquello que amenace producir un rubor en mi semblante, con tantas columnas blandengues en el alma un rubor no aportaría nada a la imagen inversa que acaso pretendiese. Sea como fuere y aunque no hayan pruebas materiales, el solo recuerdo me satisface.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt; &lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;b&gt;-Hola, Van ¿Cómo estas?... Yo un poco mejor al leer tu correspondencia.Gracias por liberarme, sino de la reponsabilidad, por lo menos del peso que esa&amp;nbsp; desagradable noticia, que merecías saber, te produjera una desilusión mayor. Por lo que he podido inferir de tus respuestas es que no te llegaron las pequeñas filmaciones donde aparecen las fotografías que tan celosa, cuidadosa y ordenadamente; como tú bien lo defines; guardé. Aunque no con la intención de apropiármelos y en eso si creo haber modificado la huella genética de tu abuela Carolina Guaroto y no hablemos de Carmen Scribenz, su alter ego, ese realismo supera la ficción. Guardé tus recuerdos con el fín de hacer una reproducción de cada una y enviártelas para que puedas conservar tus recuerdos, a la manera que concebía yo se debería hacer. Pensaba yo, este Van está loco, para regalar las únicas fotos que tiene de su viaje de egresados, y miraba a tus amigos que aparecían allí: Un muchacho morochito con una mirada mas buena que el pan, el ideal de amigo que todos desean (predispuesto a escuchar) siempre aparecía con su gorra, y una chica de talante humilde dispuesta a entregarlo todo hasta lo que no tenía (seguramente maldad)... Y este otro quién sería... Este Van está loco...&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;-Pues bien... Por aquellos dias padecia un invierno emocional que hasta el dia de hoy estoy venciendo. Lo único que tenia a mi favor era que podía reproducir con cierta fidelidad lo que estaba sintiendo y sin embargo nunca tuve a quien decirselo excepto a mi madre y a mi mismo de manera impersonal, esto es que yo mismo me veia, interiormente, como un hombre atrapado en ese cuerpo de niño. Mis maldades estaban definidas y la escasa tolerancia hacia "los demas"; como despectivamente me referia a los repetitivos patrones humanos que me rodeaban entre los que destacaban las figuras de mi padre biologico y putativo, perversos en grados distintos; rozaba con la misantropía. Recuerdo que el amor, hacia cualquier cosa o persona, era como una joya preciosa, fantástica e incluso mágica que me proporcionaba suficientes dosis de placer para andar anesteciado por el mundo, tal vez por abusar de ese estado extásico es que me llamaban a menudo distraido, y acaso todavía me pregunto ¿Cómo no distraerse si se está en una dimensión por error u accidente?...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;...Y así, con ese caracter gestándose, me era imposible mantener asuntos por un largo periodo de tiempo, el impetu por conocer nuevas variedades de afecto a falta de no tenerlo me llevaba a destruir todo aquello que amenace convertirse en recuerdo tornándome en un ser autodestructivo, mis esperanzas nacían justamente donde se extinguía cualquier vestigio de la desaparicion de algun objeto o sujeto que me haya inspirado cariño. En esas condiciones y sabiendo, o mas bien sospechando, lo equivocada de mi actitud para esos dias, puse en seis u ocho manos, que crei confiables, mis "futuros recuerdos". Fue una actitud muy temeraria, tanto que, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;años mas tarde,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt; sufri la expriopiacion de dos manos, el olvido de otras cuatro y finalmente aparecen tus manos desempolvando el bahul de propios y ajenos recuerdos, dibujándome una sonrisa en el alma, impostando en un estruendo la voz de Friedrich: "Porque no ama uno con todo el corazón más que a sus hijos y sus obras".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt; &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Querida Tía , si en algún momento dudaste de mi locura para este momento ya deberías estar segura. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: inherit;"&gt;Despues de todo cada ser humano padece una diferente, asómate a la ventana y observa qué ocurre entre la gente...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-1258547546838022290?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=1258547546838022290&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1258547546838022290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1258547546838022290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/12/el-valor-de-los-recuerdos.html' title='El Valor de los Recuerdos'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-3635065879882895797</id><published>2009-11-24T10:56:00.001-04:30</published><updated>2009-11-25T14:52:27.991-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía libre'/><title type='text'>"Días Aciagos"</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: medium;"&gt;&lt;i style="font-family: times new roman,serif;"&gt;Superado el sosiego de estos &lt;br /&gt;mis premeditados dias de obligado descanso,&lt;br /&gt;olvido que siempre tengo con quien contar&lt;br /&gt;cuando solo queda delante de mi frente &lt;br /&gt;el pasado crudo y el futuro ausente &lt;br /&gt;el olor a la ausencia de todo en cada recodo&lt;br /&gt;y el hedor a nada debajo de la almohada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan aciagos mis dias sin timonel y sin barco&lt;br /&gt;sin luces de noche y sin sombras de dia&lt;br /&gt;han vuelto sonrientes y macabros&lt;br /&gt;mis felices dias de espanto &lt;br /&gt;y acaso felices, pues vienen sin anunciarse&lt;br /&gt;y asi tan fugaces&amp;nbsp;se irán...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siendo clavel confesaré sin temor&lt;br /&gt;que ayer me senti como una rosa&lt;br /&gt;nunca&amp;nbsp;por ausencia de estambres&lt;br /&gt;y siempre&amp;nbsp;por el punzante dolor&lt;br /&gt;de estas, otrora, espinas tuyas&lt;br /&gt;surcando mis pieles callosas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Superado estos aciagos días de descanso&lt;br /&gt;vuelvo con la ilusión marchita y las esperanzas rotas&lt;br /&gt;descosidas las camisas de invierno&lt;br /&gt;y el corazón al borde del último remiendo&lt;br /&gt;mas tengo el penúltimo aliento de mi vida&lt;br /&gt;para sonreirte cuando te sientas feliz&lt;br /&gt;o cuando zurza tu alma de una herida&lt;br /&gt;Amor, amor de mi vida.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #999999; font-size: xx-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;Escrito para Ana Gabriela en medio de los peores dias de invierno que su innegociable ausencia me produjo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-3635065879882895797?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=3635065879882895797&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3635065879882895797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3635065879882895797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/11/dias-aciagos.html' title='&quot;Días Aciagos&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-2703356810214816528</id><published>2009-11-23T10:01:00.002-04:30</published><updated>2009-11-23T10:18:32.954-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>"A Cuentagotas..."</title><content type='html'>Una imagen vale más que mil palabras, en tanto esas mil palabras no expresen más que hechos. Cuando se supera la linea imaginaria que traza el insustancial relato de hechos para inventariar los estados pasados y actuales del alma todo cambia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un remedio o antidoto se suministra jamas se hace a borbotones, pues esto podria causar un mal mayor al que se pretende paliar. Para eso se dosifica y qué mejor instrumento que un cuentagotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estilo castizo que nos corresponde es justamente proporcionar el maximo grado de afeccion y alta estima en apenas un saludo que puede pasar por somero para quienes no corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Mil palabras en una gota:&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gracias por responderme, me encontraba en la parada del colectivo con tu mamá y al leerte  me desternille de risa por la dulce elegancia de tu crítca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; - No es mi intención consolidar un estilo ni privarlos de mi afecto, todo este silencio se debió a que me detuve un momento a comprender mi estar en este mundo y me he perdido de muchas cosas aunque tambien he ganado otras &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; - Te mando un abrazo, te quiero mucho y saludos a tu compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Un fuerte abrazo querida Tía Yeny...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-2703356810214816528?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=2703356810214816528&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2703356810214816528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2703356810214816528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/11/cuentagotas.html' title='&quot;A Cuentagotas...&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-7475232752267432036</id><published>2009-07-22T15:46:00.004-04:30</published><updated>2009-07-22T16:14:53.949-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Diálogos'/><title type='text'>Caín y Abel en el messenger</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:georgia;" &gt;Cierto día Caín y Abel se hallaban distantes dado que se les había ordenado mantenerse sin contacto para evitar que Abel sufriera los "ultrajes" de su hermano, sin embargo Cain tenia el correo de Abel y le agregó de inmediato...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:georgia;" &gt;&gt;&gt; Abel is online&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: Hola Caín... :(&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: Estoy de luto hermano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: Caramba que alegría saber que alguien cercano partió&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: ¿quien fue esta vez?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: mi alma, yo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: te volviste emo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: ajjajaajjaa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: ¡nunca!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: ah ok ya te estaba "ignorando"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: jajaj&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: Cómo así hermano, cuéntame&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: no nada man... ¡toy q jodo!... Pucha pero en serio no se q tengo man&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: o sea creo q stoy cagado o ando medio cagado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: a ver&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: es la primera vez q experimento esas cosas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: vamos por partes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: ¿de casualidad ocurre cuando haces una mirada retrospectiva a tu vida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: ¿Cuándo repasas lo que has hecho y lo que será de ti en el futuro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: mmmmmm algo similar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: no te preocupes hermano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: no es nada serio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: solo estas madurando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: es como cuando en la adolescencia recordabas lo que hacías de niño y de pronto te reías de vergüenza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: ahora no sonríes, te preocupas; señal inequívoca que estas pasando a otra etapa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: también creo q es eso..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: pues todo el mundo ha notado eso en mí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: dicen q ya no soy el de antes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: Con un golpe de suerte Borges dirá algún día "Nosotros los de ayer no somos nunca los de hoy"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: Todos los días cambiamos sin darnos cuenta y no es sino hasta que reparamos en el tiempo transcurrido que advertimos los cambios sustanciales; así es que ve eliminando esa idea negativa acerca de la muerte del alma tuya porque siendo el alma el depósito de nuestras emociones, no la sentirías muerta porque no serias capaz de sentir siquiera. Ahora mismo prueba a actuar como un niño y te sentirás ridículo. Los niños sienten piensan y actúan como niños, los jóvenes, adultos y ancianos también, con algunas execrables excepciones. Ya sabes por qué "execrables"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: no lose&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: dímelo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: pero lo q me dices me gusta y me da animo gracias también por apoyarme moralmente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: porque todo acto fuera de los márgenes naturales de la existencia se condenan como contra natura&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: eres un genio Caín... cualquiera diría q nunca pasas penumbras en tu vida o q no tienes ningún problema&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: pero sobre todo eso tienes unas muy buenas palabras para animar a cualquier hermano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: en realidad yo no tengo problemas hermano, tengo oportunidades para convertirlas en soluciones&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: :D!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 0, 153);font-family:georgia;" &gt;Abel: ok&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: así me enseño Lucio Fernandez, un hombre de lucha y esfuerzo que alguna vez fue mi jefe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: y no soy un genio sino un puente que intenta canalizar la sabiduría de tantos viejos que forjaron mi moral&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: Ánimos Abel, la apatía es una verdadera pérdida de tiempo y energías&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Caín: el nuevo Abel ya es un adulto y le toca sortear golpes más aleccionadores, tienes que estar preparado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; color: rgb(153, 153, 153);font-family:georgia;" &gt;&gt;&gt; Abel is offline (desde entonces)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;A mi buen amigo y hermano Eduardo que día a día se va superando...&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-7475232752267432036?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=7475232752267432036&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7475232752267432036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7475232752267432036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/07/cain-y-abel-en-el-messenger.html' title='Caín y Abel en el messenger'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-7942609727238257603</id><published>2009-06-25T07:15:00.009-04:30</published><updated>2009-06-25T08:45:35.039-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía libre'/><title type='text'>Sexto Diecisiete</title><content type='html'>Una mañana del sexto diecisiete desperté...&lt;br /&gt;con la melodía matinal que entonan las aves&lt;br /&gt;y el arrullo de la danza que ensayan&lt;br /&gt;los árboles de mango con la brisa suave.&lt;br /&gt;Agradecí al eterno mi vida con una sonrisa&lt;br /&gt;y encontré el silencio de tu voz&lt;br /&gt;en los gritos inquietantes de un mensaje&lt;br /&gt;que lei para arrebatarme&lt;br /&gt;el dolor que produce la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sexto diecisiete&lt;br /&gt;esta forjado en mi memoria,&lt;br /&gt;acaso como el día que cambió la vida&lt;br /&gt;de dos almas austeras y extraviadas&lt;br /&gt;en el estridente fragor de la pobreza&lt;br /&gt;y la cálida paz de la esperanza diaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendieron a sonreir tus padres ese día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amada progenitora&lt;br /&gt;viniste al mundo para engendrar amor&lt;br /&gt;en aquellos que te trajeron&lt;br /&gt;y en los que trajiste y moldeaste&lt;br /&gt;con el esmero de un escultor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaste para sembrar sonrisas&lt;br /&gt;donde el llanto impasible&lt;br /&gt;azota solícito y sin demora,&lt;br /&gt;supiste recordar que un dia,&lt;br /&gt;antes de cobrar vida,&lt;br /&gt;tuviste alas y acogiste&lt;br /&gt;a quien necesitaba de tu calor&lt;br /&gt;y tu alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admiro hasta las lágrimas&lt;br /&gt;el peregrinar de tus días,&lt;br /&gt;incluso supiste convertir&lt;br /&gt;en sueños dulces&lt;br /&gt;las mas graves pesadillas&lt;br /&gt;y aunque la distancia&lt;br /&gt;me haya robado tus abrazos&lt;br /&gt;yo supe arrebatarle&lt;br /&gt;algunos recuerdos para clavarle&lt;br /&gt;un imperdible en mi pecho,&lt;br /&gt;así llegan a ser mías al fin&lt;br /&gt;las diurnas y nocturnas&lt;br /&gt;caminatas interminables&lt;br /&gt;de la Avenida San Martín&lt;br /&gt;y el casi silencioso  rezo&lt;br /&gt;de nuestros pasos solitarios&lt;br /&gt;por la Avenida de El Rosario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedan los dedos manchados&lt;br /&gt;por apoyarlos en la pared&lt;br /&gt;mientras caminabamos,&lt;br /&gt;tu a mi izquierda y mis hermanos&lt;br /&gt;agarrados de tu falda&lt;br /&gt;cual pajarillos asustados,&lt;br /&gt;siempre aclarando mis dudas&lt;br /&gt;con la mujer que todo contesta&lt;br /&gt;pacientemente y sin descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;Para Delfina Alicia Rázuri Espinoza, la única prueba tangible que tengo acerca de la existencia de Dios.&lt;br /&gt;En el día de su cumpleaños: Diecisiete de Junio o Sexto Diecisiete&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-7942609727238257603?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=7942609727238257603&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7942609727238257603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7942609727238257603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/06/sexto-diecisiete.html' title='Sexto Diecisiete'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-5375078629507606912</id><published>2009-05-26T08:50:00.004-04:30</published><updated>2009-05-26T09:58:04.944-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias'/><title type='text'>Roca sobre piedra</title><content type='html'>Recuerdo que alguna vez, un antiguo compañero de trabajo me envió un correo cargado de quejas y maldiciones contra su otrora empleador el cual era mi amigo en la extensión mas flexible de la palabra. Por aquellos días no toleraba sugerencias de nadie, eran dias soberbios y oscuros, tal vez hoy no podría respaldar ni defender una sola palabra de lo que dije sencillamente porque ayer me conducía la furia y hoy me guía la calma, desde luego recuerdo con el rubor de una sonrisa escondida este mensaje de respuesta.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estimado Feder&lt;br /&gt;Soy conciente de cada cosa que pasa alrededor, se muy bien que las maldades paren amor; que acampan a diestra y siniestra gente sin escrúpulos que se mueven guiados por una ansiedad incontrolable de dañar para no ser dañados, la vida me ha enseñado en este corto tiempo que todo lo que hacemos no debe dirigirse jamás en favor de nadie que no sea uno, de ahi la naturaleza humana de adoptar el egoísmo para defenderse. A menudo, nos dicen nuestros padres o cercanos que allá fuera la gente es malvada, y no les falta verdad para decirlo, pues así es, la gente es muy mala pero unicamente para compensar su bondad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Seguramente en tu lugar yo no me sentiría engañado, pues gracias a la maldad que invierten en mí soy capaz de aprender a bofetadas esas duras lecciones que la vida nos encaja. En este gran teatro del mundo solo los mejores actores y actrices se llevan los aplausos, así pues, es necesario darle la cara al golpe del malvado y golpear al desvalido con la misma moral que nos mantiene en estas tablas. Si abres un poco los ojos sabrás que todos estamos actuando y solo los que son concientes de ello arrecian el llanto y suprimen las risas francas como no sea para aquellos que aman. Así se mueven los hilos del mundo y nada podemos hacer para evitarlo. Tú, estimado Feder, continúa tu lucha y deja saber que no te caes con tan poco, Yo sigo la mía como todos los demás, ten seguro que nadie es indispensable para que la comedia continúe. No te quedes sin sonrisa porque no nos quedaremos sin payasos jamás. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un abrazo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-5375078629507606912?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=5375078629507606912&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5375078629507606912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5375078629507606912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/roca-sobre-piedra.html' title='Roca sobre piedra'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-9210390690974663515</id><published>2009-05-14T15:23:00.006-04:30</published><updated>2009-12-02T08:06:18.015-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Confesiones'/><title type='text'>"En el césped y en el fango"</title><content type='html'>Estimado Sr. Rodriguez, en un instante quise olvidarle, mas es utópico que olvide a las personas que conozco en este breve espacio de tiempo que es la vida, empero me gustaría olvidar a unas cuantas personas que lejos de compartir el ánimo de contribuir que siempre ofrecí, solo supieron restar y destruir. Afortunadamente dentro de ese grupo de personas no se encuentra Ud. en principio porque siempre se ha mostrado amplio y sincero, incluso cuando ha tenido que recurrir a la mentira lo hacía de tal modo que aquel que se precie de conocerlo lo advierta de inmediato. Cuantas veces lo he creido falto de sinceridad y me he equivocado, cuantas veces lo he juzgado secretamente sin conocer sus verdaderas causas. Como todo buen alumno, estuve llamado a malentender a mi mentor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucede que hemos tenido la osadía de fundar nuestra amistad entre el cesped y el fango, para decirlo claro, entre los buenos sentimientos humanos y los intereses económicos. Y digo osadía porque hay pocas amistades que se conservan en virtud de esta doble realidad, pues cuando la amistad y los negocios cumplen el doble papel de precedente y antecedente, en una circunstancia determinada, ocurre que se pervierte. Si algo tengo que celebrar y no podría celebrar con nadie, es que somos amigos en el cesped y fuimos mas amigos en el fango. Recuerdo que casi siempre he llegado limpio al cesped, sin embargo mientras tenga una mancha en la camisa no podrá decir Ud. que salió limpio tambien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya alguien me hubo dicho que soy un hombre afortunado, y no andaba muy lejos de acertar. Este país me ha sonreído y abrazado, me ha abierto puertas que no sospechaba que existiesen, he vuelto a aprender el valor de la humildad, a cambio he importado sus enseñanzas diarias, su particular vision del mundo que en muchos aspectos estaba lejos de compartir pero siempre trataba con respeto. Todo lo que mis padres me negaron involuntariamente lo he conseguido en el incalculable valor de las personas que conozco. He aprendido a reconocer la peligrosidad de mis viejas conductas y a actuar en favor de mis intereses sin perjudicar, ni pisarle la cabeza a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo debo tener cara de tonto o de honesto, porque a donde vaya la gente me confía sus bienes, su dinero hasta sus mujeres. La razón por la cual se me ofrece tanta confianza no la he llegado a comprender todavía, pero si comprendo qe mi deber es estar a la altura de la confianza mas radical. Todo aquello que no es mío de alguien será, y si quiero que sea mío tendré que ganármelo en el marco de la moral y el respeto por los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo y apretón de manos estimado amigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-9210390690974663515?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=9210390690974663515&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/9210390690974663515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/9210390690974663515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/en-el-cesped-y-en-el-fango.html' title='&quot;En el césped y en el fango&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-1747719108306599200</id><published>2009-05-08T10:49:00.003-04:30</published><updated>2009-05-08T10:55:09.263-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía libre'/><title type='text'>"La Ventana Azul"</title><content type='html'>Caían sangrientas las tardes de ayer&lt;br /&gt;sobre mis mares como lluvia eterna&lt;br /&gt;Ay de estas tozudas y febriles sienes&lt;br /&gt;que mezclaban la realidad con tu&lt;br /&gt;aroma de orquídeas flotando estériles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un ambiente imaginario y doloroso&lt;br /&gt;volaban azahares de frutas frescas&lt;br /&gt;y rodaban sobre el suelo infértil&lt;br /&gt;las confusas semillas de mi verbo&lt;br /&gt;mil dos veces me hiciste debil&lt;br /&gt;mil y una porfié mis fortalezas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre mi propio llanto he forjado&lt;br /&gt;tu incomprensible mundo fantástico.&lt;br /&gt;Absurdo recurrente de la ventana azul&lt;br /&gt;desde la que hice brillar nuestras estrellas&lt;br /&gt;sobre un firmamento cosido a la fuerza&lt;br /&gt;para que cubra solo nuestras cabezas;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel no fui yo, sino el que quisiste tú,&lt;br /&gt;siendo educado lucía sarcástico&lt;br /&gt;acaso cuidadoso, siendo despistado;&lt;br /&gt;siendo círculo me veías cuadrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bendita mi vista que cruzó el dintel&lt;br /&gt;de aquella cerúlea ventana que nos&lt;br /&gt;tornó en hilo para tejer sus fantasías,&lt;br /&gt;bendita la miel de ese panal monstruoso&lt;br /&gt;que ha embellecido nuestros rostros&lt;br /&gt;para confundirnos en agridulces alegrías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios guarde a la niña que sueña y&lt;br /&gt;habita detrás de aquella ventana azul&lt;br /&gt;guarde tambien al hombre que escribe&lt;br /&gt;estas líneas desde el presidio atroz,&lt;br /&gt;desde el lugar que los hombres heredan&lt;br /&gt;y ahora está reservado para los dos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inconmensurable y finita realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-1747719108306599200?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=1747719108306599200&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1747719108306599200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1747719108306599200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/la-ventana-azul.html' title='&quot;La Ventana Azul&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6290553349723683253</id><published>2009-05-08T10:42:00.001-04:30</published><updated>2009-05-08T10:45:07.331-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía libre'/><title type='text'>"Al amigo que sonríe detrás de la línea horizontal"</title><content type='html'>Estoy donde debiera estar, Amigo...&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Recogiendo las semillas que sufren la indiferencia&lt;br /&gt;de quienes la ven pasar con el viento&lt;br /&gt;y no las recogen para sembrarlas;&lt;br /&gt;estoy aquí, admirando la esencia de la belleza&lt;br /&gt; antes que la belleza misma;&lt;br /&gt;buscando el sur para asegurarme&lt;br /&gt;que el norte me pertenece;&lt;br /&gt;alentando, anticipadamente, el alma&lt;br /&gt;para emprender, los próximos años,&lt;br /&gt;caminos más largos&lt;br /&gt;y más duros.&lt;br /&gt;Estoy aquí, devolviendo el yugo&lt;br /&gt;a quienes lo reclaman como suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy donde debiera estar,&lt;br /&gt;y lo que más honra y mayor bienestar&lt;br /&gt;me produce,&lt;br /&gt;es que habiendo arado tanto y tan poco,&lt;br /&gt;veo siempre&lt;br /&gt;detrás de la línea horizontal&lt;br /&gt;los rostros de quienes merecen&lt;br /&gt;la expresión más grave de cariño,&lt;br /&gt;el testimonio mas sincero de amistad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludo a quienes llegan&lt;br /&gt;con mayor entusiasmo&lt;br /&gt;que a aquellos que se van&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Vaya! Cada vez son más.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6290553349723683253?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6290553349723683253&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6290553349723683253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6290553349723683253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/al-amigo-que-sonrie-detras-de-la-linea.html' title='&quot;Al amigo que sonríe detrás de la línea horizontal&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-9018801274701304339</id><published>2009-05-08T10:23:00.003-04:30</published><updated>2009-05-08T10:41:26.495-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>"Luna nueva tras el dintel de mi ventana"</title><content type='html'>Joaquin transita a la deriva sobre el furioso asfalto de Lima, no camina nunca de día, se siente especialmente cautivado por la belleza de la luna nueva e inventa su camino guiado por el escaso brillo de esas lunas enigmáticas que le inspiran besar las sedas oscuras de la noche elegida, para hallarse y perderse entre la multitud temprana, echar a andar su calzado hasta quedar al amparo de las tímidas luces de las calles cuando quedan vacías, austeras y desiertas; sólo en ese instante se reencuentra con sus cuerpos repetidos por doquier, recordándole cada día perdido en el tiempo. &lt;p&gt;La tarde es el reloj que lo despierta y lo motiva, las últimas luces del sol se filtran a través de las persianas decorando con líneas rojas desenfocadas el sofá sobre el que yace meditabundo, ensimismado, abstraído por la sólida imagen de un incipiente amor que él mismo desprecia para no ser agredido por la negativa inminente que sospecha.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lucía lo atrapa en la expansión de sus encantos. El la desea en silencio lo mismo que su hermano Lucas, sólo que éste es su cándido amante, omiso al dolor de saberse traicionado por los callados deseos de su amada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya el encanto estremecedor de la tarde se ha esfumado, Joaquín espera que su habitación luzca llena de vacíos, antes de partir decide encender una vela para iniciar su ritual a la esperada Luna nueva.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Susurra cauteloso…&lt;br /&gt;Esta noche serás mía y serás de todos a la vez, los suaves vientos que anidas en los mares llegan hasta mí como aroma de primavera, tu sensualidad colorea mis deseos, bajo tu sombra he de embriagarme y me dejaré caer con tu caída irreparable, Luna negra y esquiva, ¿A dónde he de arrodillarme si ya casi me quedo sin piso de estar contemplando tu belleza sin igual? Tráeme lluvia menuda y levísimas tempestades, agita los mares en favor de mi camino nocturno, cierra mis ojos a tu ardiente y furioso amante que me devasta una vez al día con su presencia luminiscente, a cambio he de danzar para ti con interrenal alegría.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Luna, aquí me tienes, apoyado sobre este umbral que hiere mis brazos abatidos por tu tristeza aparente. despeja esas densidades para que no se acabe mi noche jamás, déjame soñar, déjame amarte y te amaré sin tregua y sin pausa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Lucía que en secreto le oía, oculta detrás de la pared junto a una de las jambas de la ventana que era el improvisado templo de Joaquin, cayó sobre sus propias piernas, arrodillada, entumecida, azorada por las febriles confesiones de este hombre al que amaba secretamente, descubierta únicamente a través de los pletóricos y susurrantes deslices involuntarios de su mirada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Joaquín, sabiéndola oculta y justo debajo de su ventana, eleva su persiana y arroja su rostro suavemente hacia la calle. La halló indefensa, recostada sobre sus miedos, falseando su clandestinidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Lucía… -ella le miró sobrecogida- A ti te amo más…&lt;/p&gt;Joaquín caviló para si mismo: Una noche de Luna nueva tras el dintel de mi ventana, esta vez no inventé mi camino, tal vez la luna la inventó por mí: un excepcional camino nocturno en la insuperable compañía de Lucía, esta vez en dirección a mi almohada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-9018801274701304339?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=9018801274701304339&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/9018801274701304339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/9018801274701304339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/joaquin-transita-la-deriva-sobre-el.html' title='&quot;Luna nueva tras el dintel de mi ventana&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6747743121043066073</id><published>2009-05-07T08:36:00.012-04:30</published><updated>2009-05-08T15:32:10.307-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía libre'/><title type='text'>"Araguaney"</title><content type='html'>Cual rey encubierto entre la plebe&lt;br /&gt;flotas inmerso en la densidad arbórea&lt;br /&gt;desde la que extiendes tu verde alfombra;&lt;br /&gt;sin querer caminas, sin querer te mueves,&lt;br /&gt;¿Quién te reconociera? Ayer sin corona,&lt;br /&gt;hoy, Araguaney voluptuoso y sonriente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaso las lluvias cual caudal decembrino&lt;br /&gt;arrastran tus antiguas hojas secas&lt;br /&gt;trazando en estas cálidas tierras&lt;br /&gt;el largo peregrinaje que oculta tu camino&lt;br /&gt;sin estar bajo tu sombra me sientes&lt;br /&gt;y aun estando en ella no logro verte&lt;br /&gt;oh rey encubierto entre la plebe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcance el cielo a asomar el brillo de tus rayos,&lt;br /&gt;y llegue a los vientos el aroma que despide&lt;br /&gt;aquel toque de rocío con las flores de tus manos,&lt;br /&gt;eleva tus brazos pardos al firmamento eterno&lt;br /&gt;deidad chrisantha que visitas nuestro suelo;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dorado de alegría, sonries hoy Araguaney;&lt;br /&gt;esparciendo a los vientos tus sonrisas&lt;br /&gt;nos devuelves la esperanza de un mañana.&lt;br /&gt;Ayer, encubierto entre la plebe, y hoy&lt;br /&gt;vestido de rey con áureas flores sagradas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te irás con la llegada del sol ardiente&lt;br /&gt;ahogarán tu misteriosa belleza&lt;br /&gt;las lágrimas del cielo y tus hojas muertas,&lt;br /&gt;las mismas que un día te trajeron&lt;br /&gt;anunciarán tu regreso en breve.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6747743121043066073?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6747743121043066073&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6747743121043066073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6747743121043066073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/05/araguaney.html' title='&quot;Araguaney&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-4825838915511740493</id><published>2009-04-29T12:38:00.005-04:30</published><updated>2009-05-08T10:18:05.376-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias'/><title type='text'>"Cero"</title><content type='html'>Era una fría mañana de marzo. El sol, en una actitud insolente, se habia ido sin avisar; las nubes grises y las constantes lloviznas limeñas anunciaban o amenazaban un invierno frío y duradero.&lt;br /&gt;Aún hoy resuenan en mi mente las noticias de esos días, los desastres naturales propiciados por un fenomeno climático natural parecian presagiar la futura turbulencia que cambiaría el resto de mis días; en su defecto, mi espíritu atribulado por las graves inconductas de mis padres, se encargaría, ¡Cómo no!, de cambiarle la vida a más de uno a partir de ese mismo día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cero en conducta" me propuse secretamente mientras me dirigía al colegio.&lt;br /&gt;Tengo todo planeado, una vasta experiencia en perversión y mala influencia aprendida en mis duros días de escuela primaria. Me romperé la boca y escupiré sobre la espalda de la directora, buscaré una tachuela para alojarla en la nalga de algún compañero. Robaré cuadernos o libros para culpar a otro de mis injustificados latrocinios. Haré lo que sea con tal de que me expulsen de ese antro que llaman escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primera instancia podría no entenderse esta actitud ardientemente infantil, tal vez porque estas pensando como adulto ahora. Retrocede lentamente en el tiempo desde tu imaginación, cierra tus ojos y verás que las dimensiones desaparecen y se confunden con los recuerdos y la inocencia, con la absurda impotencia de no ser tan alto como el resto o no tener el poder de invocar una palabra de respeto que incline los oidos de los demás hacia tus razones; retrocede hasta donde te enseñaron solo a escuchar y sentirás como de pronto nuevamente tu piel exhala ese perfume adolescente que te obliga a no sentir temor jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran esos días de pubertad en la que me obligaban a tomar decisiones. Todavía permanece el eco de la enérgica voz de mi padre: Tú decides, te vas a un colegio militar o a uno evangélico.&lt;br /&gt;Era una decision bastante dificil para ser mi debut. Ya el régimen militar lo estaba viviendo en casa, de modo que no tenía elección, mi proximo colegio sería un campo de concentración de mojigatos, pervertidos, hijos de drogadictos, adulteras y toda clase de gente ruinosa que busca en las fauces de la religion un hálito suave que les de sentido a sus minúsculas vidas. Yo tenía esta opinión de los cristianos evangélicos, tal vez porque observaba con detenimiento los pasos de mi padre y no deseaba ser uno de ellos nunca, además de mi padre habían muchas personas enfermas metidas en un escondrijo suntuoso que denominaban Templo y que visitábamos a diario en las noches...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Ciertamente, las noches eran mi castigo diario desde que me presentaron a este sujeto a la edad de seis años, lo amaba por necesidad o porque sentia una gran presión social al adherirse la paternalidad sobre mi. Estoy seguro que jamas le dijeron que los hijos no son propiedad de los padres, puesto que el actuaba como si yo fuera su mejor juguete o su obra de exposición, casi siempre se mostraba orgulloso; casi siempre...  En presencia de sus amigas las cosas cambiaban y yo pasaba, por decreto paternal, de ser su hijo a ser su sobrino: menuda ocurrencia de mi padre para ganar terreno con las feminas; aunque desde mi punto de vista particular, esta actitud lo convertia en un cínico y cobarde, carente de un argumento valido y un plan de acción para enfrentar y resolver sus necesidades más básicas. En fin, ya me ocuparé de el más adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto,  ya había tenido una experiencia previa con los funcionarios de ese colegio. En esos tiempos mi madre aunque decía quererme y preferirme solo tenía cabeza para ocuparse de mis hermanos, y mi padre aquejaba siempre falta de tiempo. Meras excusas para no confesar, una: que el hombre que tenia por esposo no se lo permitia; y el otro: que sus actividades viriles eran mas importantes que el desarrollo personal de quien personifica la consecuencia ultima de sus actos. Así es que solo quedo yo, y por obra de arte de la supervivencia tuve que arreglar mi matricula y los trámites básicos para mi inscripcion escolar secundaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba sintiéndome muy triste al recordar con cariño mis otrora amigos del Colegio miraflorino Independencia, ese sí era un colegio, como ningun otro tenia salones especiales donde se impartia adiestramiento en mecanografia (de donde, gracias a la musica de las teclas, nació mi pasión por escribir), mi colegio era lo que, con seguridad, mis amigos del barrio llamarian un "cole pituco*" donde asistian toda suerte de muchachitos adineraditos y chicas bonitas y de ojos claritos. Recuerdo con nostalgia a los mellizos Torres que se las ingeniaban, por medio de señas audiovisuales, para actuar al unísono: un verdadero espectáculo para los tontos como yo que muestran su admiración sin el minimo asomo de rubor; había uno que destacaba por jugar basquet un tal López, si mal no recuerdo; cada vez que hacía algo bien el tipo repetía constantemente -Yo conchetumadre, arrastrado jueputa. Yo Fernando Salinas- para que lo recordasen por sus virtudes, lo repitió tantas veces durante el año que, guiado por un mecanismo de defensa, aún con mi extraordinaria memoria, tuve que hacer grandes esfuerzos para recordarlo y aún tengo cierta duda. El galán de la clase se llamaba Anibal Trebejo y yo, como todo mestizo, que no encajaba en los niveles de intercambio de las chicas que el, sin esfuerzo, atraía ferozmente, me propuse ser su amigo inseparable. Así, sacando partido de la timidez de mi amigo, arreglaba las citas a cambio de ardientes besos en el cuello a las interesadas; de lo cual hoy, como es natural, no me hace sentir nada orgulloso, sin embargo a veces conseguia contactos mas allá de lo propuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañaba, esa fría mañana de marzo, aquellos días felices en el colegio Independencia de la Av. Angamos, me expulsaron de ahí, atendiendo las denuncias de las alumnas y sus respectivos padres por mis desvergonzadas prácticas. No obstante, debo anotar en este punto que no me sacaron por pervertir alumnas sino por estafarlas en sus intenciones o mejor dicho por no cumplir con mi parte, dado que en el camino me enamoraba de algunas de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así. Iba en el autobus, camino a mi nuevo colegio, tratando de recordar cómo se llamaba. Cuando me dispuse a bajar en el paradero que me correspondía me dí con la ingrata sorpresa que no habia llevado mis pasajes. ¡Ay! Qué será de mí, no tenía ni para comprar un rin y llamar por telefono a casa para que me auxilie mi padre. ahora si que lo estaba extrañando al miserable.&lt;br /&gt;Resuelto a enfrentar la situación se lo comente al encargado de cobrar los pasajes:&lt;br /&gt;-Sr. buenos días, disculpe que lo interrumpa así, me he levantado tarde hoy y me vine con tanta prisa que dejé mi pasaje en la mesa del recibidor, si Ud. accede a creerme yo me comprometo a ser lo suficientemente honesto para pagarle el pasaje de hoy la próxima vez que lo vea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se lo explicaba el seguía pregonando sordamente los lugares por donde pronto pasaría y anunciando a las personas que se iban a bajar; por otro lado yo mismo no entendi lo que dije. No bien termine de hablar y una horda incontrolable empezó a bajarse del autobus: Se pinchó un caucho. No podía creer lo afortunado que era. Así es que, desdeñando al cobrador y profiriendo lisuras irrepetibles, me sumé a los que bajaban del autobus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estadio Nacional de Lima con su imponente altura me producía un temor que solo sabrán conocer aquellos que sufren claustrofobia, pues sienten como se van haciendo mas pequeños al mismo tiempo que las cosas alrededor se vuelven mas grandes. Caminaba con total desaprensión y descuido, como si me hubiera bajado en Angamos para ingresar a mi antiguo colegio. En ese instante recordé que no tenía ni un centavo para regresar a casa y menos para comer algo a media mañana antes del almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba viendo de lejos a una multitud de padres apostados detrás de las rejas del colegio, ya el ruido del megáfono me advertía, a tres cuadras de distancia, el ritual nacionalista que practican todos los colegios, en la medida que iba acercándome noté que el fervor nacionalista se convirtió pronto en fervor religioso. La melodía del himno nacional se apagó en el quebranto de una honda tristeza y lastimera alegría de una dulce oración pentecostés... Gloria gloria gloria gloria gloria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-4825838915511740493?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=4825838915511740493&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4825838915511740493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4825838915511740493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/04/cero.html' title='&quot;Cero&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-8158601373383627537</id><published>2009-04-24T15:25:00.010-04:30</published><updated>2009-05-08T12:02:49.978-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>"Maldad"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/SgReqm4-1xI/AAAAAAAAA8k/Uyv6zQRkXtU/s1600-h/quote.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 149px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/SgReqm4-1xI/AAAAAAAAA8k/Uyv6zQRkXtU/s320/quote.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333491944800573202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Julián es un hombre como de cuarenta y dos años, cuyos días transcurren, a la intemperie, entre el asfalto y el césped de la pequeña ciudad donde vivo. No habla con nadie y casi siempre tiene la mirada perdida en el vacío como preguntándose (o respondiéndose) algo interesante, además acostumbra a cazar moscas con los dedos para desmembrarlas con destreza quirúrgica antes de anesteciarlas para siempre. Supongo que debe tener algún amigo, pues lo he visto ensayar discursos, mirándose en un espejo inexistente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana lo vi muy triste, abrazando sus piernas flexionadas ligeramente, con la espalda alargada para dejar descansar la sien sobre sus rodillas. Olvidé que era un monstruo para los demás y me acerqué a el para preguntarle...&lt;br /&gt;-¿Por qué has entristecido Julián? Abrió lentamente uno de sus ojos como protegiéndose del sol, observé en ss ojos tanta oscuridad que casi no pude permanecer un segundo más por el temor que me producía su silenciosa mirada. No fue sino su voz lo que me salvó de correr en ese momento... &lt;br /&gt;-¿Julián me has llamado? ¡Julián! -Exclamó mirando hacia atrás- Tenemos visita en casa...&lt;br /&gt;-Tengo que irme -le dije asustado- solo quería que sepas que me preocupa que estés triste... -Mira 'Julián'-emplazó seriamente mirando a un costado- Este niño me ha confundido contigo, y ha mostrado su preocupación por mi estado de ánimo. Parece que ya se retira, así es que... &lt;br /&gt;-Lo siento Julián -me dirigí a su imaginario interlocutor para tranquilizarlo-, no quiero parecerle grosero, ocurre que mi padre me ha dicho que no me acerque por aquí porque dicen que su amigo es un hombre malo. En seguida Julián se echó a reir ruidosamente -¡Soy un hombre malo! ¡Malo! -reía desbordado en una risa que parecía atorarle- Súbitamente guardó silencio, y me apuñaló con sus pupilas azules, examinando en mi mirada algún apoyo a esa acusación infame- &lt;br /&gt;-¿Que entiendes por maldad hijito?&lt;br /&gt;-No sé... -contesté temeroso -¡Julián! -llamó a su imaginario- Mirad que precioso regalo tenemos aquí, he aqui un niño que viene del seno que abriga a esa horda de locos que nos rodean, una pequeña entidad viviente que ha emergido de la sima de la gran ciudad, ciertamente los niños poseen mayor cordura hasta que se les inocula esa ponzoña letal llamada moral- Julián retorcía su cuerpo sobre el cesped, mudaba su rostro a un sinnumero de gestos desagradables, yo creo que estaba sufriendo, porque a veces hablaba con demasiada dificultad, como si alguien detras de el intentara obstruirle para no dejarlo hablar. -¡Suéltame! No vas a impedir que se lo diga. -vociferaba a intervalos- No dejes de mirarme niñito, si quieres comprender lo que tus padres no quieren que comprendas jamás. Por mucho tiempo se ha dictaminado que la maldad es carencia de bondad cuando la bondad es el estado en el que se carece de maldad, el hombre bondadoso es un ser miserable, enclenque, un cuerpo sin huesos, desprovisto de toda fuerza natural que determina la sana supervivencia. La evolución de las especies, en suma la selección natural, sería un error sin el ejercicio eficaz de la maldad. ¿Hubieran tenido alas las aves? ¿Acaso veneno las serpientes? Con seguridad, no tendría melena ni fuerza en el rugido, el león que conocemos hoy. La maldad o inclinación al mal es el tónico más eficiente para la preservación de la especie, no la confundais con perversidad, pues esta deriva del uso de la bondad como mecanismo de protección ante el sórdido descubrimiento de la indefensión personal, de ahí se deduce que no es malo si no malvado aquel que pretende instaurar la bondad entre los hombres, en esa simple acción se revelan sus planes contradictorios en favor de la extinción. Yo recuerdo a un muchacho llamado Cicerón; un cínico impresentable y maestro de la hipocresía, que sentenció: "Cuanto mejor es una persona, más dificilmente sospecha de la maldad de los demás". Semejante premisa solo puede arrojar un resultado verdadero si el sujeto de juicio es un retrasado mental o un feliz desmemoriado, pues para ser una persona mejor es preciso no serlo en principio, es decir, tener la necesidad de trabajar en la eliminación de todo aquello que se considere un antivalor; calculo que a este hombre le faltó sinceridad para afirmar: "Cuanto mejor es una persona, más facilmente observa la maldad de los demás". Unicamente un hombre sincero, es decir que no teme por su vida, puede definir la maldad sin medias tintas, sin temor a la censura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maldad del mundo se hace posible sólo por la sanción que tú le das.&lt;br /&gt;Ayn Rand&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maldad es la osamenta de la bondad. &lt;br /&gt;Van Scribenz&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-8158601373383627537?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=8158601373383627537&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8158601373383627537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8158601373383627537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/04/maldad_24.html' title='&quot;Maldad&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/SgReqm4-1xI/AAAAAAAAA8k/Uyv6zQRkXtU/s72-c/quote.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-461288136938065627</id><published>2009-04-20T13:36:00.001-04:30</published><updated>2009-05-08T10:18:41.660-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microrrelatos'/><title type='text'>"Mi sueño estaba escrito"</title><content type='html'>...Todos venían junto a mí, pero nadie parecía advertir mi lugar. Quiero entender qué esta pasando, por qué de pronto me cierran el paso y me ahuyentan como si no me reconocieran.&lt;br /&gt;Dos pequeños se acercan a mí solo parra llevar sus manos a mi frente, eso me hace sentir tan contento que me sorprende un temblor en todo el cuerpo. Cuando esos niños se alejaron de mí, me detuve para contemplar el horizonte, tal vez, en la infinita luz del cielo, encuentre el consuelo salvador que me aleje del sabor amargo que me produce el rechazo y la mirada fiera.&lt;br /&gt;Recuerdo nitidamente la noche que antecedió a este triste atardecer, solo ha sido ayer, sin embargo tengo la sensación de haber vivido un siglo. Debo estar hablando otro idioma porque nadie me entiende lo que digo ni quieren hablarme, solo contestan a mi desesperación con caricias que no quiero y mandatos que no comprendo.&lt;br /&gt;Ahora que estoy frente a este horizonte gris y pretendo entenderlo todo, termino entendiendo nada. ¡Un momento! dije gris. ¿Gris? ¡No hay colores¡ ¿Qué le han sucedido a tus colores, oh cielo? ¿A dónde ha ido tu rosada belleza, atardecer traicionero? tú tambien me vas a tratar como me tratan ellos. Me han robado los coolores de mis pupilas, a cambio me han dejado solo luces para mendigar sombras. No entiendo qué está sucedien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ven para acá, ven, ven, ven. -Me dijo mi hermano con extraña ternura- Tranquilito, venga que le voy a hacer un regalito.&lt;br /&gt;-Qué pasa José, ¿qué quieres de mí? -le pregunté; pero como no me respondió, me acerqué con cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No advertí que me había encadenado hasta que un tirón casi me asfixia cuando traté de alejarme. En cuanto más trato de salir de este espantoso asombro, tanto menos lo logro. Me quejé con todos y solo con indiferencia fui atendido. Me sentí humillado y vapuleado no solo por ellos sino porque en el fondo no podía sentirme yo, quería mirar el pedacito de cielo que cae sobre mi cabeza con la esperanza de adivinar la mirada compasiva de Dios, pero ni siquiera eso podía hacer, miraba mis pies como si fueran mis manos y hacía cosas que jamás hubiera hecho en mi sano juicio. ¡Debe ser eso! He perdido el juicio. Ahora lo entiendo todo, he enloquecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Entonces qué puedo hacer? -me preguntaba mientras me arrastraban por el cuello con la cadena- Actuaré como ellos esperan que lo haga, ¡O mejor aún! Actuaré como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José, mi hermano, tiraba rabiosamente de la cadena que sujetaba mi cuello, mi falta de costumbre me obligaba a resistir, pero como estoy loco, esto debe ser una cosa normal y debo estar contento de estar encadenado. Sí señor, qué bonitas estan mis cadenas.&lt;br /&gt;¡Esto está funcionando! Los que vienen con nosotros me tratan con empatía, con cariño, así como yo los he conocido siempre. Traté de hablarle a José, imitándole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oye, José ¿A dónde vamos?&lt;br /&gt;-Ya chiquito, ya-ya-ya -Me respondió-&lt;br /&gt;-Ya pues José, ¿A dónde vamos? Dime.&lt;br /&gt;-Yo te voy a dar algo a la hora que lleguemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos detuvimos en medio de un barullo.&lt;br /&gt;¡Una fiesta. Qué bien!, La gente en medio de la calle, comía, bailaba y bebía. Me adelanté, olvidando la cadena, para bailar comer y beber con el mismo desenfreno que mostraban los demás. Yo fingía muy bien estar cuerdo, pero los demás enloquecieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Fuera! ¡Fuera de aquí! Desgraciado, ¿Quién ha venido con este animal?&lt;br /&gt;La muchedumbre encajó en mi cuerpo toda clase de golpes: carterazos, patadas, manotazos. Me aventaron todo lo que encontraron, intenté defenderme, pero preferí calmarme entendiendo que el demente era yo.&lt;br /&gt;Mi hermano José me cogió por la espalda, me detuvo las manos, me cargó con cariño y me llevó escalones arriba hasta la azotea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche, oblicua para mí, me ofrecía sus mas bellas constelaciones. No logré divisar a la luna, y yo que quería convertirla en el despliegue de mi profunda melancolía, que era el mayor malestar de mi estado de locura. Ay de mí que no encuentro cordura, he perdido mis pasos, mis colores, mi ternura. No quiero llorar, pero este pesar irremdiable me obliga, ahora soy prisionero de mi mismo, de mí y de mis abismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lloré y lloré toda la noche.&lt;br /&gt;Yo creo que se olvidaron de mí porque nadie vino a buscarme cuando se detuvo la música, las luces y los gritos desaforados. Nadie ha venido a buscarme, peor aún, no recuerdo el camino de regreso a casa. Lloré incansablemente hasta que dos sombras oscurecieron una pared apenas iluminada, uno de ellos sostiene un palo, el otro trae una escoba.&lt;br /&gt;Se acercaron a mi amenazándome. pensé en huir pero era demasiado alto para arrojarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Maldito animal, vas a dejarnos dormir aunque tengamos que matarte -dijeron antes de desmayarme a golpes-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después sentí mis músculos contraerse con violencia con cada golpe, traté de cubrir mi rostro, dejando expuestas mi piernas, mis manos, mi tórax. No pude defenderme más. No pude.&lt;br /&gt;Me cogieron de la espalda, como se coje a un animal sucio, alargándome la piel. Un ojo que no pude cerrar me mostró, de un lado, dos caras llenas de risa y burla, del otro, un vacío hacia el asfalto que me revolvía el estómago.&lt;br /&gt;Caí tan pesadamente y de bruces que apenas sentí el ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente los colores aparecieron delante de mí, La noche era azul oscura, y las casas parecían sonreir nuevamente al escapar de las sombras de mi disminuída visión. Sentí la lluvia caer sobre mí, sentí más frío y me levanté feliz de estar vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré mi cuerpo destruído, pero no lo sentí como mío...&lt;br /&gt;¡Un perro! He sido un perro. He sido un perro y he sido un sueño. Sentí ganas de correr, correr antes que el olvido destruya este sueño, Tengo que llegar a tiempo a mi blog, una hoja en blanco debe estar esperando por mí ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuve que escribirlo; ni siquiera recordarlo, ya todo lo había olvidado; mi sueño estaba escrito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-461288136938065627?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=461288136938065627&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/461288136938065627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/461288136938065627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2009/04/mi-sueno-estaba-escrito.html' title='&quot;Mi sueño estaba escrito&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-8924190636754037643</id><published>2008-10-01T01:04:00.008-04:30</published><updated>2009-05-08T10:19:12.547-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Gelem Gelem"</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr"&gt;Van, libró afortunadamente las tormentas antojadizas de la locura ajena, salvó de las flagelaciones que le estaban reservadas, no el pánico fue lo que alentó a sus músculos a alejarse; tal vez un sentimiento de culpa y pavor al oir los gritos desaforados de Amanda y la Tía Martinica, tal vez huyó de su vulnerabilidad; huyó queriendo cruzar la vía ferroviaria, para alejarse de ese mundillo que le había mostrado el peor de sus rostros, sabía que las colinas no lo pondrían a salvo, solo le quedaba la ciudad y hacia alla iba, bajo la lluvia y empapado de dolores, y mientras huía las nubes de su mente obnubilaban sus ojos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Algo traza los caminos del hombre que, para algunos está reservada la tranquilidad más absoluta, y para otros las más sordidas agitaciones del alma; o alguien, detrás del escenario del mundo, trabaja cuidadosamente en nuestros presentes insospechados.&lt;br /&gt;Aquellos que el mundo recorren incansablemente, están llamados a sufrir el amargo sabor que deja la oscura incertidumbre del mañana incierto. Cuántos caminos y circunstancias han atravesado mi obstinada sensación de libertad, y sin embargo sigo siendo el mismo presidiario del tiempo y la distancia, he emancipado mis pasos para dejarlos al antojo del viento, y el viento mismo ha conspirado en mi contra. La felicidad de los gitanos es tal, que tienen que compensarlo por medio de la tragedia. A donde vaya, tropezaré con esas sonrisas encarnadas en sus labios, a donde mire, habrán rastros de lágrimas y sangre cubriéndoles el alma. De dónde vienen, oh gitanos, que llevan a cuestas tanta miseria y tanta riqueza, y las llevan en sus trajes, y duermen sobre sus penas, y se alimentan de fraternales abrazos, y caminan con el orgullo tatuado en la frente&lt;/i&gt;&lt;i&gt;, y despiertan con intensa alegría&lt;/i&gt;&lt;i&gt;. Oh gitanos, si supieran que yo también, como ustedes, tuve una familia grande y feliz, y así como ustedes algo o alguien la exterminó usando mis manos. Quisiera caminar con ustedes en ese finito peregrinaje; ojalá pudiera creer en algo; pero a mi fe, la asesinó la razón; la razón no será mía jamás, pero mi fe era lo único que poseía hasta que descubrí que la voluntad también era mía, pero requería exclusividad, así, fuí a dar hasta aquí: siempre huyendo, siempre pensando, y siempre procurando mi soledad. Vuestro constante andar me excluye abiertamente, puesto que no tengo nada que encontrar; en el tren que recorre los caminos del destino, solo caben los esclavos de la fe.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vuestros caminos los siento míos, mas no busco lo que buscais; vuestras esperanzas son mías también, pero no puedo vendarme los ojos para alcanzarlas; Podríais constituir una nación entera, pero no advertís el obligado menester de falsear vuestras convicciones para que el  resto del mundo os crea, y os prepare un aposento digno; donde podáis reposar vuestras ropas, vuestras vidas, vuestro indómito orgullo, vuestras penas y alegrías. Si es hora de representar un rol, háganlo ahora o vaguen hasta la extinción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van se alejaba entre las chozas, para arrebatarle a sus oídos los gritos y las miradas del gentío que lo perseguía con la mirada absorta, las bombillas y los calderos quedaban atrás en la medida que la luz intensa de la metrópoli aparecía en la distancia para absorberlo.&lt;br /&gt;Volteaba el rostro para imprimirle conciencia a su partida, huía él pero su espíritu errante le contradecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extrañamante, la tarde se hizo clara, la lluvia cesó para abrirle paso a las penúltimas luces del sol. Ahí, en medio de la claridad e inmerso en la repentina calidez crepuscular, tropezó con una anciana que sonreía tristemente, llevaba una vieja guitarra contra el regazo henchido de orgullo; sus cabellos plateados titilaban con el agónico ardor del atardecer, sus labios enjutos lucían las encías almenadas, cuyos tractos dejaban pasar una suave melodía: Gelem Gelem&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Djelém djelém lungóne droméntsa,&lt;/b&gt; (He viajado por muchos caminos,)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Maladilém baxtalé Rroméntsa.&lt;/b&gt; (Y encontrado Gitanos felices.)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ah, Rromalé, katár tumén avén,&lt;/b&gt; (Decidme de dónde venís)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;E tsahréntsa, baxtalé droméntsa.&lt;/b&gt; (¿Con vuestras tiendas por estos caminos del destino?)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ah, Rromalé,&lt;/b&gt; (Oh, Gitanos)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ah, Chavalé.&lt;/b&gt; (Oh, muchachos.)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Vi man sasí ekh barí famílija, &lt;/b&gt;(Yo también tenía una gran familia)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Mudardá la e Kalí Legíja;&lt;/b&gt; (Pero la legión negra la exterminó;)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Avén mántsa sa e lumnjátse Rromá&lt;/b&gt; (Venid conmigo, Gitanos del mundo entero.)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Kaj phutajlé e rromané droméntsa.&lt;/b&gt; (Recorramos nuevos caminos.)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Áke vrjáma, ushtí Rromá akaná,&lt;/b&gt; (Ahora, levantémonos,)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Amén xudása mishtó kaj kerása.&lt;/b&gt; (Ha llegado el momento de actuar.)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ah, Rromalé,&lt;/b&gt; (Oh, Gitanos)&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ah, Chavalé.&lt;/b&gt; (Oh, muchachos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van no entendía lo que la mujer cantaba, sin embargo al refugiarse en sus notas, estas parecían recordarle cada sendero que hubo escogido. Se sentó sobre una piedra para admirarle y, sonríendole, se acercó a ella.&lt;br /&gt;Sus piernas cansadas les facilitaron para hincarse delante de ella, puso su mano derecha sobre el diapasón de la guitarra, como queriendo callarla, y abandonó el pesó de su mano izquierda para tocar la realidad: la tierra. Su frente cayó sobre las rodillas de la anciana y está le respondió con una sonrisa franca, le acarició la cabellera y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No huyas de ti muchacho, no es de ti de quien debes huir, sino de las oscuridades del alma que nos persiguen a diario; si te sientes malvado, seguramente es que guardas abundancia de bondades en tu corazón, y si te sientes bondadoso, procura que nadie halle en ti tus maldades, porque éstas, están reservadas para el conocimiento de tu interior.&lt;br /&gt;No huyas de ti, porque al huir estarás dejándonos sin rastros para hallarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde, una lágrima reprimida sorprendió a Van, sintiéndose nacer nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;b&gt;Gelem Gelem: Himno Gitano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-8924190636754037643?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=8924190636754037643&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8924190636754037643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8924190636754037643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/10/gelem-gelem.html' title='&quot;Gelem Gelem&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6513827432876387489</id><published>2008-09-24T00:58:00.009-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:02.510-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Amria sobre Amria"</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;Amria: &lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;"...&lt;i&gt;Siete veces ha de llorar amargamente su suerte y siete veces has de llorar tú, por provocarla. Contemplarás inmóvil el avance de un oscuro caballero vestido de sedas blancas, sin espadas, sin coraza y sin fuerzas; que soplará vientos de traición y venganza en tu casa"&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las nubes negras acompañan el dolor de Joaquín en su atropellada salida de casa; el llanto insoportable, que carga sobre sus hombros, traza el presagio de una tormenta en el cielo, tan feroz como el que lleva ahora mismo en el alma. Ha soportado la complicidad de su madre, para encubrir los deslices amorosos de Amanda, su prometida. No está seguro de ello, por lo que no pudo acusar abiertamente a nadie, pero ha leído cada palabra pronunciada, cada silencio cuajado en la atmosfera extraña. Ahora, las respuestas a sus interrogantes están en el peor lugar: sus temidas sospechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Scribenz, el intrépido amante; observa desde el balcón, en el que se refugió para no ser descubierto. Sin maldad estaba bajo la piel de un malvado, sin proponérselo le estaba arrancando lágrimas amargas a un hombre inocente, sin advertirlo estaba encerrado y sin posibilidad de escapar para no ser visto por Joaquín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van trato de abrir la puerta inutilmente, estaba cerrada desde adentro, la empujó con toda su fuerza sin lograrlo, pisó un madero consumido por las polillas, perdió el equilibrio y cayó cuesta abajo, acaso la cornisa pudo salvarlo, pero cayó tan estrepitosamente que al querer colgarse solo consiguió lastimarse las manos. Aún así la fortuna le sonreía, fue a dar en una torre de basura acumulada en bolsas. Entre tanto caía, pensaba en lo que estaba sucediendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¿Qué está sucediéndome? Quiero comprenderlo, ¿Por qué tengo que pasar, de la más absoluta complacencia al más desagradable infortunio? Me siento tan culpable de todo lo que está ocurriendo, que la más furibunda de las palizas, que seguramnente recibiré, será poco escarmiento para los pesares que inflijo sobre los demás.&lt;br /&gt;Un momento, yo por qué tengo que cargar con la culpabilidad de esos demás; muy bien, soy culpable de gran parte del desastre, pero no lo he ocasionado exclusivamente, La Tía martinica es complice pasiva y Amanda es el móvil directo. No me siento capaz de reunirlos para tratar el problema calmadamente, pero tengo que apelar a la sensatez de ese hombre, encontraré la manera para que me escuche, si no la encuentro la inventaré.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín observó sorprendido el accidente, alzó los ojos hacia el lugar desde donde cayó el bulto. ¡Era su casa! ¿Qué cayó desde el balcón de su casa?. Se internó entre la basura, con el incómodo prejuicio de sorprender a Amanda o a su madre en un intento de suicidio. Halló al andalucete ese, el tal Van Scribenz. Había caído desde el balcón, y esto le dibujó una rara sonrisa de la que el mismo se espantó al sentirla; sin pensarlo, asestó la punta de sus botas sobre el desgraciado que había llegado a irrumpir su tranquilidad, y la paz de su familia. Solo entonces, la tormenta se desató, llamaban los relámpagos en su furia silenciosa a la noche tardía, la lluvia caía sobre las lisas rocas adoquinadas en el piso, los truenos en el cielo y en la boca maldiciente de Joaquín arremetían contra el abusador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van se defendía por medio de la calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Guarda silencio. Estás silenciando la verdad con tu violencia. ¡Entra en razón hombre! Estás frente a un hombre justo, e inocente de lo que has convenido pensar como real. Estás creyendo lo que quieres creer.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín desconsolado y soportando el cinismo del amante, abandonó su frente para dejarla caer sobre el basural, lloraba desconsoladamente, y observaba, de soslayo, la figura de ese intruso que tramó su desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Cállate no tienes derecho a hablarme&lt;/i&gt; -fustigó Joaquín&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Seguramente. Pero, si quieres saber la razón por la cual estamos aquí, retorciéndonos de dolor, solo tienes que escuchar a tu madre. Sabes acaso por qué fue capaz de encubrir a Amanda, sabes por qué Amanda ha decidido torcer su camino contigo. Yo no lo sé, pero lo sospecho muy claramente, estoy seguro que a ambas las conduce el mismo instinto.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;i&gt;-Eres un maldito demente, no sabes ni lo que dices. Ahora mismo va a saber esa mujer en lo que me convierto cuando me enfurecen.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín se arrastró hasta la puerta para tumbarla. Pero se quedó a dos pasos, reprimiendo su salvaje incursión, al escuchar gritos que venían desde adentro, se recostó sobre la pared para que el tejado impidiera que se siguiera mojando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Tú tienes la culpa Amanda, tú tienes la culpa del sufrimiento de mi hijo. No tienes vergüenza, eres mala&lt;/i&gt; -sollozaba rabiosamente la Tía Matinica- &lt;i&gt;Yo, siendo su madre lo hubiera apartado de ti, sabiendo los venenos que llevas dentro. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Se equivoca, ¿Sabe acaso que su hijo es estéril Martinica?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;i&gt;-Cómo puedes hablar así ¿Te has acostado con el, para que digas eso?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Mil veces Martinica, mil veces; por eso mismo te digo: tu hijo está seco.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Cállate, porfavor, cállate no quiero escucharte más.&lt;br /&gt;-No Martinica, ahora me va a escuchar&lt;br /&gt;-Cállate por favor&lt;/i&gt; -suplicaba Martinica destrozada.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¿Y sabes por qué me enredé con el andaluz? Muy simple Martinica &lt;/i&gt;-rompió en llanto Amanda- &lt;i&gt;Porque amo a ese hijo tuyo, porque no quería perderlo, porque quería que fuese feliz aunque sea con un hijo que no era suyo. Ese dolor, Martinica, ese dolor me lo estaba reservando, con tal de verlo feliz hasta su muerte.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-No es excusa, no puedes excusarte así. &lt;/i&gt;-reclamó Martinica.&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¡Si es excusa! Tal vez no lo entiendas porque en tu amor de madre, ningun dolor sobre tus hijos puede justificarse, pero yo soy mujer, y el amor que me une a Joaquín es tan grande que el sacrificio mas pequeño, resulta insignificante. No podía asegurarme de que lo entendieras, es improbable que lo entiendas. ¿Entonces, responda, por qué me dejó Ud. a solas con el?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martinica refugio su silencio entre sollozos. Pensaba: ¿qué podría entender esa mujerzuela de lo que es ser madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Lárgate, recoge tus cosas y vete de aquí. Te dejé sola con el muchacho, porque confié en que serían sensatos, ¡Sobre todo tu! Ya al pasar el tiempo, y oir sus lamentos de placer, comprendí que no debías permanecer más tiempo aquí. Era mi oportunidad, para saber si merecías o no la vida de mi hijo. Siendo madre, solo siendo madre, puede someterse una, a los mas duros sacrificios, para evitar que algún mal pueda herir a los hijos. Qué vas a saber tu de sacrificios maternos, si apenas estás en el fin de concebir a un hijo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Bien Tía, Ud. lo está decidiendo, que se recuerde para siempre que está frustrando la felicidad de su hijo, paradógicamente, procurándosela.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Sobre Amria:&lt;/b&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-No me digas tía -vocífero la Tía Martinica, apuntándole el rostro con el índice-. Maldita seas, y malditos sean tus frutos; no hallarás felicidad en los cuatro rincones del mundo, y no gozarás descanso en tu camino; vivirás fatigada por todos los males que causas a tu paso; te flagelarán con desprecios por tus perversidades, y morirás en olor a miseria y podredumbre.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado de la puerta, Joaquín se retorcía en el suelo anegando sus ojos en inconsolable llanto, muriendo a cada instante, dejándose mojar por esa odiosa tormenta que trajo una tarde lluviosa que le ahogaría el alma para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanda salió presurosa, con sus ropas bajo el brazo y secándose las últimas lagrimas furibundas. Al cruzar el umbral de la puerta, una última puñalada le contrajo el vientre. Joaquín lo había escuchado todo, y estaba ahí, en el piso, indefenso, vulnerado, maltratado hasta la agonía, preguntándose &lt;i&gt;¿Por qué?&lt;/i&gt; Repetidamente, y guardando silencios para extrañar una respuesta que no llegaría.&lt;br /&gt;Amanda corrió sin rumbo, atravesando la turba que armó el vecindario por el inacabable griterío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín, en un arrebato de locura, dobló la esquina para dirigirse al basural y golpeó con todas sus fuerzas el bulto, golpeaba cualquier cosa que encontraba delante, buscando desesperadamente el cuerpo del lunático; quería golpearlo hasta matarlo, lo estaba odiando, ahora más que antes, por haberle revelado razones que lo sumergirían en una densa locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada que golpear, excepto basura, Van Scribenz había desaparecido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amria: Maldición gitana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://letralgica.blogspot.com/2008/09/amria-sobre-amria.html"&gt;Click aquí&lt;/a&gt;, para conocer las causas de estos desórdenes conductuales&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6513827432876387489?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6513827432876387489&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6513827432876387489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6513827432876387489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/09/amria-sobre-amria.html' title='&quot;Amria sobre Amria&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-773507596117242350</id><published>2008-09-14T22:59:00.009-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.337-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Khelimaski djili"</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;"Y cobijarás en tu seno a un varón, cuya fatalidad lo doblegará antes de culminar la primavera de su vida. Siete veces ha de llorar amargamente su suerte y siete veces has de llorar tú, por provocarla. Contemplarás inmóvil el avance de un oscuro caballero vestido de sedas blancas, sin espadas, sin coraza y sin fuerzas, que soplará vientos de traición y venganza en tu casa"&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;La Tía Martinica recuerda bien las palabras de su madre el día anterior al que huyó con Ivrahim Sardomm; tal vez, ella sabía sobre qué columna estaba apoyando sus presentes para avisorarle tales desgracias. Su madre la amaba, por ello, estaba en el deber de casarle con la familia que había acordado la dote, según la tradición gitana; pero, la entonces joven Martinica, no quería entender de leyes; en su defecto, planeó huir de Andalucía con Ivrahim, a otro campamento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Ha pasado tanto tiempo desde entonces, que ahora que está sentada y hundida en sus reflexiones y recuerdos, frente a una fogata que no se apaga ni de día ni de noche, siente vivamente el porte de su madre arder, junto con sus palabras quemándole el alma. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Al rededor suyo, Josieta y Danitza, sus hijas, la observan genuflexas con la misma devoción que el fuego les inspira.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;La Tía Martinica creyó cumplido su papel al advertirle a Van acerca de lo que estaba provocando, y no puso resistencia ante la fiera confesión del muchacho. Esos ímpetus eran, sin duda, el reflejo fiel de aquellos que le llevaron a decidir su vida, sus desgracias y alegrías.&lt;br /&gt;Al salir de la habitación de Van, La Tía Martinica sorprendió a Amanda detrás de la puerta; la condujo con la mirada hasta el primer piso, y antes de llegar la emplazó: &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Habla bajo porque no quiero que nos oigan&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Tía, lo lamento, yo... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-No quiero que te disculpes. Las dos sabemos lo que está pasando aquí. Si no puedes dejar las cosas en su lugar, recoge tus ropas y vete de aquí. Lo que tengas que hacerlo hazlo sin demora. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Amanda, al llegar a la habitación de Van, decidió su vida a partir de su rebeldía, dejando al transcurrir inexorable de los minutos, la tácita expresión de sus decisiones. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;La Tía Martinica, ahora delante de la hoguera, comprendió que había entregado afilados cuchillos, a cada uno, en las manos; y para su asombro, ambos se desangraron. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Josieta y Danitza, que observaban en los ojos de su madre, una grave tristeza que no comprendían, mantenían solemnemente sus silencios. Silencios que rompió su hermano Joaquín, el prometido de Amanda, con su inesperada llegada. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;La Tía Martinica, permaneció dos segundos azarada e impasible; atinó a llevar lentamente el índice a sus labios para callar a Josieta y Danitza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Madre ¿Por qué tan callada? &lt;/em&gt;-cuestionó Joaquín- &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Joaquín, hijito, estaba distraída. ¿Qué haces aquí, a esta hora?&lt;/em&gt; -replicó temerosa &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Vine a pedirle a Amanda que me curara. Me lastimé currando las cuerdas de la guitarra. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-A ver, dejame ver.&lt;/em&gt; -le dijo cariñosamente tomándole las manos- &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Amanda no ha ido a la taberna de Calisto, tenía que cantar. ¿Sabes donde está?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La Tía Martinica demoraba en responder, buscando alguna forma de excusar la ausencia de su nuera o de evitarle una desgracia a su casa. En pleno fragor de su silencio, Danitza la adelantó súbitamente:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Está arriba...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-¿En los cuartos de alquiler?&lt;/em&gt; –preguntó extrañado Joaquín. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Ven hombre, déjame curar esa herida&lt;/em&gt; –interrumpió, indiferente de lo que acababa de decir su hija, y mostrando preocupación por el afectado.&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;Entre tanto, Van y Amanda, extenuados y sin pieles, oían tan lejanamente como en un sueño, una batalla de voces que pretendían, obligadamente, unas veces a encubrirlos y otras veces a delatarlos. Despertaron por fin, en medio de un jaleo en el primer piso entre La Tía Martinica y su hijo, para que éste se dejara curar el dedo que tenía lastimado antes de subir a buscar a Amanda. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;El pánico se apoderó de Amanda mas no de Van, que se levantó con serenidad envidiable, abotonó velozmente su camisa y el resto de sus trajes, incluso se dio tiempo para cerrarle el corsé a Amanda y darle un beso para despedirla. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;-Yo iré a ver al pueblo desde el balcón, a puerta cerrada -aconsejó Van calmadamente-; tú quédate aquí, y cuando entre él a buscarte, te sorprendes y le dices que estabas ayudándole a La Tía a arreglar los dormitorios. No temas; pues de hacerlo, te delatarás. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Ella asintió con la cabeza y Van se encerró en el balcón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Van aguzó el oído para cerciorarse de lo que estaba ocurriendo detrás del cómplice muro que lo encubría.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Chi (1), ¿Qué haces aquí?&lt;/em&gt; -preguntó extrañado Joaquín-&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Sarishan (2) Joaquín&lt;/em&gt; -distrajo Amanda. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Preocupado, porque hoy en la mañana tenías que ir donde Calisto a bailar y no te has aparecido en todo el día... Te pregunté ¿Qué haces aquí?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Qué más chal (3), ayudándole a la Tía Martinica con sus quehaceres.&lt;br /&gt;-Aquí está alojado el andalucete ese&lt;/em&gt; -replicó apuradamente Joaquín- &lt;em&gt;¿Como se te ocurre estar sola aquí? &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Vamos Joaquín, qué tonterías dices, todos los pasajeros saben que hay un momento para el mantenimiento. ¿No me abrazas? &lt;/em&gt;-remató Amanda, cerrándole los ojos tiernamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;El cinismo se alzó un triunfo. Van, estaba contento de oir tan natural representación, pero tuvo que reprimir sus ganas de lanzarle una salva de aplausos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Estuve preocupado y desconcentradísimo con tu ausencia en la taberna. Tienes que avisarme chi, cuando no puedas, tienes que avisarme pues. -suplicó Joaquín.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Evitaré preocuparte así, creí que no sería tan importante que esté o no a tu lado. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-Amanda, todo lo que hagas o dejes de hacer, me importa, me preocupa y me interesa. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;-No volverá a pasar querido, quédate tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;Amanda lo besó, tal vez, con la misma ternura que besaría a Van hace instantes, tratando de borrar cualquier sospecha de infidelidad que provocara la ira de Joaquín. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;Joaquín masticó indolente cada palabra de Amanda, intentando disipar sus furias para no dejar que apareciera la figura injusta de un hombre que aborda los celos sin medida, aunque en el camino tuviera que atropellar, a quien quisiera demostrarle que estaba errando. Reprimió una lágrima de impotencia y bajó al primer piso con ella, para que escucharan en familia lo que, los gitanos, llaman el Khelimaski djili; que es nada menos que una canción espontánea inspirada en una experiencia personal. Una breve composición íntima, tras la cual se celebra un debate sobre el contenido de la misma; solo que Joaquín lo evitaría al terminar. &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Maldigo, amor, los setiembres &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;que me punzan el corazón. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;No me atrape en agostos &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;el amor que me hiere día a día. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Sobre aguijones &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;he adormecido mis sentimientos, &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;y sobre aguijones &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;he de patearlos sin remedio. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Qué culpa tengo yo, &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;de haber anulado mi razón; &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;si he preferido colorear mis días &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;con tus suaves melodías. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Ay de mí que te quiero, &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;y te quiero todavía. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Que muero ante negras dudas &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;y densos resentimientos &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Perdóname amor si te amo &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;pero acabo de amarte anoche &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;y te he odiado en este día. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Ahora quisiera estar lejos &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;y rendirme a los dulces placeres &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;de esta agonía, &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;de esta cruel agonía mía...&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;Entre lágrimas, malamente reprimidas, su mirada difusa atravesó la ventana para refugiarse en la tranquilidad de las colinas; atravesó también la puerta, y sin mediar palabra, buscó incesante los destinos de su mirada amarga.&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;&lt;br /&gt;En caló &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;(01) Chi: mujer.&lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;(02) Sarishan: ¿Cómo estás? &lt;/div&gt;&lt;div dir="ltr"&gt;(03) Chal: hombre&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-773507596117242350?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=773507596117242350&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/773507596117242350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/773507596117242350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/09/khelimaski-djili.html' title='&quot;Khelimaski djili&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6891280651755969780</id><published>2008-09-02T23:12:00.002-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.337-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"El Temible Consejo de la Tía"</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr"&gt;-Amanda, vete de aquí, por favor. -replicó la Tía Martinica-&lt;br /&gt;-Si tía, yo solamente... -resintió Amanda mientras se iba-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No bien abandonó la recámara Amanda, Van extendió sus extremidades como aliviado. La Tía Martinica le inspiraba un profundo respeto, era la primera vez que la veía pero ya sabía de ella cuando, Joaquín, el prometido de Amanda, le recordaba el malestar que sufriese la tía de no contar con todos reunidos cuando fuese la hora del almuerzo, allá en las fronteras del campamento con el llano y las colinas.&lt;br /&gt; Van ahora estaba recuperado de esas fiebres que tejían épicas ardientes en su interior, buscaba estar solo en tanto sentía perdida su paz y arrebatado su sosiego, sin embargo la compañía de la Tía Martinica le venía bien. Ella sonreía con una extraña sabiduría en los ojos, como si a pesar de ignorar lo que ocurría a su alrededor lo supiera todo; aún así, esto no incomodaba nada a Van, pues la anciana lucía tierna y comprensiva. Ella le notaba incómodo, pero menos incómodo que cuando estaba Amanda. Su sonrisa amplia e infantil fue, acaso, el preludio de su temible consejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¿Amanda te ama en secreto Van Scribenz?&lt;/i&gt; -lanzó su primera daga-&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Qué ocurrencia Tía. Amanda, como cualquier mujer, se sentirá atraída seguramente.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Pues ella me trajo hasta aquí para avisarme que estabas enfermo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-¿Y como supo ella que lo estaba?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-No lo supo, lo imaginó...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Cree Ud. que alguien puede imaginar y acertar. ¡Por favor!&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Ella imaginó que tu estabas enfermo porque sabía a donde te habías metido para pescar picaduras de tabarros. ¿No crees?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van se sintió de bruces contra la pared, su delito o el delito de ambos era ahora más que flagrante. ¿Qué iba a decir ahora? Todo encajaba. ¡Malditos tabarros!&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Tía&lt;/i&gt; -dijo sacando un disco de su maleta- &lt;i&gt;Relájese, vamos a escuchar un poco de música para no ennegrecer las pasiones. Tal vez al principio no le agrade, pero, escuchando a Mendelssohn, me sentiré mas a gusto de continuar.&lt;/i&gt; -distrajo Van mientras pensaba en algo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt;el 1er Movimiento del Concierto para Violín, Allegro, molto appassionato se escuchaba con cierta dificultad. Z&lt;/span&gt;arandeó el reproductor y lo mantuvo a un volumen adecuado para la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Verá Ud. Tía Martinica, no es que sea yo malo o me seduzca el deseo de romper compromisos, en el fondo es probable que así sea, pero en este caso particular, nada más lejos de la realidad. Yo disponía mis pasos hacia otras tierras antes de llegar a este poblado; yo solo he venido a visitar a un viejo amigo; yo... &lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-Yo, yo, yo&lt;/i&gt; -levantó la voz la mujer- &lt;i&gt;Solo sabes referirte al mundo a partir de ti, olvidas que hay otros "yoes" dándole forma a sus vidas y que como consecuencia de sus ímpetus le darán forma a tu vida también. Más importante que el "yo", muchacho es el "tu" y más importante que el "tu" es el "él", el "yo" se disfraza de mayúsculas porque su naturaleza es minúscula.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-¡Bueno pues! Y si así fuere qué, ¿Adónde quiere llegar Usted?&lt;/i&gt; -rebatió Van, un tanto airado-&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-A donde quiero llegar muchacho es que hay personas a tu alrededor que tienen una vida, un compromiso con la vida, una línea recta que deben continuar, y observo en ti una involuntaria fuerza para perturbar el camino de los demás, yo sé que no eres malo, se que no está entre tus pertenencias la maldad calculada, se que eres un viajero y se que disfrutas ahora tu nueva naturaleza errante, lo se, no porque adivine, sino porque tu postura arrogante te delata, incluso hueles a libertad lo mismo que a bondad y maldad combinadas. No es que yo tenga paciencia con los extranjeros, de no aparecer ante mis ojos con toda tu naturalidad ya te hubiera encajado dos o tres bofetadas para que aprendas. Somos una sociedad de errantes ¡cómo no vamos a comprender al extranjero!&lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-Tía Martinica, comprendo que pierdo mi tiempo intentando negarle lo que bien sospecha y acierta...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-A nosotros los viejos, los jóvenes nos divierten con sus ocurrencias, intentan esconder entre sus manos una pelotita y cuando se las pedimos esconden las manos detrás y nos dicen: "no la tengo tía, no la tengo"&lt;br /&gt; -Yo la tengo tía, pero olvidé que la tenía&lt;/i&gt; -bromeó Van para esbozarle una sonrisa a la anciana-&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Mira Van, esa mujer que viste salir de aquí tiene atrapada el alma de mi hijo, ellos están comprometidos y celebraremos bodas en tres semanas, a menos que algo extraordinario suceda. Yo observo todo lo que pasa, solo observo, no puedo forzar nada. Solo Dios sabe lo que hace y si es su voluntad que ella niegue su cultura, será su maldición y la tuya, nuestras vidas continúan.&lt;/i&gt;..&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-Tía Martinica, me llena Usted de confianza. Admito que estoy enamorado de Amanda. Primero me sedujeron sus encantos, ahora me acaricia el alma saber que intuyó mis malestares y me trajo hasta aquí sus cuidados; yo sabré recompensarle el bien que me hace ahora pero ningún bien es mayor del que significa la libertad que le ofrece a mis pasos, este bien último tal vez no logre recompensarle. Iré hasta donde tenga que ir para corresponder los cariños de Amanda.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;i&gt;-Eres tú contra todos, muchacho. No te apresures... Ve despacio. En nombre del amor muchos hombres han caído...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer abandonó la recámara, Van se dejó caer sobre su almohada, meditabundo, circunspecto, enrevesado con esa confesión que la Tía Martinica le había arrancado de la boca destrozándole cualquier paso silencioso que hubiera querido tramar, de hecho ya no podía tramar nada mientras su refugio sea la guarida de los lobos que pretende azuzar. Intento apretar los ojos para hallar calma en sus tormentos antes que advirtiera unos pasos temerosos introduciéndose en la habitación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-Van, soy yo Amanda ¿Puedo entrar?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;-¡Amanda! &lt;/i&gt;-contestó Van sobresaltado-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanda penetró en la habitación abatida, como si hubiera recibido una paliza de sermones sobre su frente. Se sentó al costado del convaleciente, le acarició las mejillas como quejándose del dolor que sufría, juntó su regazo contra el cuerpo de Van, le dejaba sentir su respiración al oído y este le correspondía con suavísimos susurros incomprensibles, Van lloraba en silencio la suerte de ambos, ella le consolaba con el desliz de sus dedos sobre los labios, ambos mezclaban el temor de ser sorprendidos en cualquier instante con la irresistible fuerza que los mantenía unidos. Su pecho retumbaba bajo la voluptuosa fuerza de esa mujer que le apreciaba la vida y le cuidaba, ella se sentía una diosa en sus brazos, ese hombre no la desnudaba con los ojos como lo hacían todos, ese hombre se había sumergido en sus adentros, había anidado de pronto en sus sentimientos, ese hombre no era un ejemplar más, era el ladrón de su inocencia escondida y agitador de sus sentimientos más nobles. Eso que anidaba en su corazón se lo dijo al oído entre quiebres de sollozo y Van le rodeó la cintura para proclamarle su amor valiéndose del más certero ataque en favor de ambos: el húmedo silencio asestado sobre las pasiones.&lt;br /&gt;Entonces, solo entonces Van fue de Amanda y Amanda fue de el...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6891280651755969780?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6891280651755969780&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6891280651755969780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6891280651755969780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/09/el-temible-consejo-de-la-ta.html' title='&quot;El Temible Consejo de la Tía&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-1281543233557468793</id><published>2008-08-30T23:44:00.005-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.337-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"La Tía Martinica"</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Qué le ha sucedido a este finito universo mío?&lt;/span&gt; -cuestionaba Van en medio de un profundo estado de inconsciencia-&lt;br /&gt;Una verdadera batalla de titanes se ha librado en un mundo diminuto que apenas alcanza el tamaño de una cabeza. El sol se ha hecho tan pequeño, tan denso y tan ardiente que, en medio de la batalla, pugnan los gigantes por atravesar los muros que los mantienen frente a frente. Los gritos de guerra que se dedican semejan al rugido de leones, mueren a cada instante, sangran en todo momento, se calcinan con los ardores del ring que los contiene para el combate.&lt;br /&gt;La sed es el árbitro perverso que condena a los incansables combatientes a sufrir la ausencia de treguas en el camino que los dirige a la muerte, acaso el único camino, y el menos accesible, para atravesar los muros, guardar silencio, abrazarse a si mismo y no sentir el deseo irreprimible de beber nunca más. Mientras tanto, todo al rededor se torna tosco, como si se practicara un involuntario acercamiento microscópico sobre lo primero que caiga en el solaz de los ojos. Los pensamientos adquieren sombras y los hormigueros mas intrincados se tornan en un laberinto de cuevas, los espacios suaves desaparecen y brotan clavos en vez de musgo, tiembla toda la superficie hasta derrumbarse, no hay truenos porque los gigantes le han robado, ya, la más temible de sus voces. Las aguas no fluyen en ríos porque todas desbordan al hallar enormes rocas infecciosas en el curso que antes le correspondían, duele más atravesar esas rocas que escupirlas sumisamente por el borde. Muerden vorazmente las sienes rompiendo sin cuidados los hilos del músculo que las protegen. Punzan sobre la piel ardiente lanzas afiladas y calientes. Fluye presuroso el torrente en la misma medida que mueren legiones enteras de valientes soldados cerebrales. Con tanta barbarie como antesala, ha de ser magnífica la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así enferma Van, así se trastornan sus sentidos; cuando no hay arrullo que le sirva de medicina, cuando se siente incapaz de provocar una sonrisa al no poder relajar sus sentidos con la suya. Una muerte consciente, así es la extraña enfermedad que adolece.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Atrás!&lt;/span&gt; -delira- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Atrás malditas! Han pervertido mi sangre, ¡Han encenagado mi mente!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo de quedarse dormido sin advertir el dolor inicial; no reparó, seguramente, en los aguijones disecados en su piel, tiñendo de minúsculos puntos granates su blanca camisa de seda georgette. Van, creyó despertar al día siguiente con el sol bastante adelantado para asegurar que aún estaba sobre las horas de la mañana. Intentó levantarse sin lograrlo: no conseguía reunir la mínima fuerza para arrojarse a caminar.&lt;br /&gt;Había sufrido el ataque de tabarros, no lo libraron las mantas del anciano ni la prisa con la que salió del campo. Horrorizado, al ver su cuerpo atentado de pequeños y profundos cráteres, tumbó súbitamente su cabeza hacia atrás. No podía estar pasando esto: estaba solo, no conocía a nadie, excepto a la familia de Zaira, pero ellos sin estar lejos no sabrían hallarlo; por otro lado él, estando cerca, no tenía la fuerza necesaria para acercarse. Van estaba ahora a merced de su anárquica enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fieltro gélido refrescó su frente sudorosa, recuperaron sus corneas la posición que les pemite ver el mundo real, al otro lado, donde estaban, solo percibía un mundo imaginario y matizado de gritos, sangre y espanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Tía Martinica! ¡Ha despertado, tía Martinica! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Gracias a Dios Josietita. Dile a la Amanda que me traiga más pañitos y que se fije si la sopa está lista para darle a nuestro enfermito. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Se encuentra mejor jovencito?&lt;/span&gt; -preguntó Martinica, la dueña de la posada- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parece que ha bebido demasiado, tuvimos que patear la puerta porque sus gritos nos alarmaron-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Me han picado tabarros mujer... -respondió Van secamente, como indiferente a las cariñosas atenciones. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Ay bendito, Dios nos libre de ser picados también, quédate ahi que ahorita te rezo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el asombro de Van que naturalmente no evidenció su sorpresa, sino que pretendió cerrar los ojos en eventual adherencia al rezo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amaro Dad, savo san ade bolipe, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Teyavel arasno tiro lov,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Teyavel tiro rayan,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Teyavel tiro kam.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sir pe bolipe, ad’a i pe phu.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De amenge, adadives, amaro sabdivesuno maro;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;I khem amenge amare dosha&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sir i ame khemas amare doshvalenge ;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;I nalija amen ade perik&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ne muk amen fuyipastar:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ad’a teyavel.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No ocultes más tu desconcierto muchacho, no te asustes, no te estoy maldiciendo. Todos afuera piensan que solo tenemos la boca pa maldecí y no es tanto así, te he rezado padre nuestro para que Dios sepa que estás con nosotros y en su misericordia infinita te libre pronto del dolor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Lo lamento... -pronunció Van, reclamándole con la mirada su nombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Martinica, -respondió la mujer- dime tía Martinica, nada de Señora. Ya oíste. Ya sé que te llamas Van porque te registró ayer mi hija Josieta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Muy bien tía Martinica, ocurre que en toda mi vida no he escuchado un Padre Nuestro así: musicalmente triste y profundamente religioso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Pues ya lo ves, entre nosotros vivimos cada palabra que decimos. Entendemos que el poder del hombre está en lo que dice con los labios y el corazón unidos. Muchas creencias hay en el mundo, pero no todas estan atesoradas en el corazón sino que se repiten y se repiten, generación tras generación, y lo que un día fue verdadero para las generaciones siguientes pierde su esencia y su valor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Lo he visto en persona, Tía Martinica. Fíjese que...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se abrió repentinamente, interrumpiendo el ánimo recuperado del afectado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Tía martinica, aquí traigo la sopa que me encargó... &lt;/span&gt;-extendió sus manos Amanda y reposó sus enormes ojos pardos en los de Van.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Gracias monshé&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:78%;" &gt; (1)&lt;/span&gt; -respondió amorosamente Martinica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van evitó la mirada, comprendiendo donde estaba alojado, a dónde lo había traído, maliciosamente, la naturaleza lúdica de su destino. El se siente siempre en perfecto acuerdo con su existencia, nada puede perturbarlo, esta debe ser una circunstancia como cualquier otra, sin embargo, se pregunta: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Por qué a mí?&lt;/span&gt; y enseguida se responde: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡A mí! Qué bien que me sucede a mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanda le mira con amor, sin temor a que le vea Martinica, sacando partido que el hombre tendido estaba enfermo y podía disfrazar sus deseos por medio de la compasión.&lt;br /&gt;Van en cambio, lo reprime todo y se conforma con verla reflejada en la sopa que Martinica le alcanza a cucharadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué dolor!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-1281543233557468793?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=1281543233557468793&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1281543233557468793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/1281543233557468793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/la-ta-martinica.html' title='&quot;La Tía Martinica&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-840360883464624573</id><published>2008-08-22T16:18:00.007-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Oh Soledad, Patria Mía"</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Amanda ¿Dónde estás cariño?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Una voz gruesa y quebrada interrumpió el improvisado idilio de Van y Amanda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Corre! ¡Corre! &lt;/span&gt;–Musitó impaciente Amanda, la gitana- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No deben verte aquí, ¡escóndete! ¡Allá, allá! Detrás de esas balas de paja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Por qué? No he hecho nada. ¿Quién te busca?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No seas necio, te lo ruego, haz lo que te digo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Me iré, pero no te vayas de mí&lt;/span&gt; -Suplicó Van-&lt;br /&gt;Ella le respondió con un beso en la frente, que le sirvió de juramento y Van corrió detrás de los fardos ayudado por la barrera de una hilera de carruajes vacíos, estacionados frente al árbol cuyo susurro de hojas y ramas había sido el trasfondo de la sinfonía que le había inspirado hace un momento. Van huyó, sin sentir el deseo de hacerlo, sin saber por qué lo hacía, sabiendo nada pero sospechándolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amparado detrás de los bloques, observando las colinas vacías, halló la fuerza necesaria para comprender su nuevo estado, ahora sus pasos siguientes se tornaron incalculables, todo lo que antes fue físico y comprobable ahora era indiscutiblemente metafísico y salvaje, solo los subterfugios que anidaba en el alma podían darle cierta estabilidad para respirar y no cerrar los ojos en el vano afán de desaparecer al saberse perdido, sin rumbo y sin casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Te fuiste sin decir nada&lt;/span&gt; -reclamó el hombre, que buscaba a la gitana-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Joaquín, querido, después de bailar sin descanso me sentí muy cansada &lt;/span&gt;-excusó Amanda-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Entonces te hubieras ido a casa en vez de dar aquí hasta las pajas. Nuestra madre&lt;/span&gt; -así se refieren los gitanos comprometidos cuando hablan de la madre del novio- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nos está esperando para tomar el tilo y dar gracias a los santos, es mediodía, si no te apuras llegarás a la hora de la comida y vas a ganarte una reprimenda que nos va a dejar calientes los oídos. ¡Vamos levántate!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Sí es verdá, la tía Martinica debe estar esperándonos, no sé que me ha pasado, me ha poseído una fuerza incontrolable, parezco preñada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Ni lo digas mujer! Lo deseo, pero todo debe darse como guía nuestro patriarca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Hombre, castígame la boca por parir tonterías. Vamos, pues...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van, del otro lado, aguzaba tísicamente el oído para enterarse. Amanda estaba comprometida, lo escuchó todo, casi todo, porque el viento agitaba violentamente la copa de los árboles, las ramas que otrora bendecía ahora las maldecía. Pero no había en la escena mucho que descifrar, le bastaban los ojos para darse cuenta de la realidad. Una realidad que no toleraba porque la mujer, que estaba yéndose con otro ahora, le había sujetado fuertemente con las cadenas ardientes de su encanto animal.&lt;br /&gt;Ahora Van no quería pensar en nada más, no podía hacerlo aunque quisiera. Cogió un bloque pequeño como almohada y se rindió ante el temor para sosegar los embates del probable acecho del que pudiera estar siendo objeto. Van Meditaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-En su lugar no me habría quedado tranquilo, seguramente mandaría a alguien para que husmee, para saber si ahí, junto a una mujer mas temerosa que dubitativa, hubo alguien que quisiera, muy infelizmente, robarme la novia a pedacitos de galantería. Qué me voy a quedar tranquilo, si lo que quiero es no soportar una llaga mañana arañándome ahora y curando de inmediato la herida provocada. Vendrán a buscarme, seguro que así será. Aquí los espero, venga quien venga: yo soy un extranjero, no tengo casa ni dinero y he venido a tomar la siesta ¿Cuál es el problema?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No logró dormir, pero mantuvo cerrado los ojos y pasando saliva, más por ansiedad que por pura necesidad, pensaba en los caminos que lo habían traído hasta ese paraje indescriptible de mediodía, le agradaba en cierto modo estar rodeado de colinas, de arboles cómodos y pequeños, de un cielo tan azul que penetraba en sus pupilas, de hombres enloquecidos por su cultura, pero sobre todo le llenaba de alegría estar lejos de esa masa hirviente de pequeños burgueses algemesinenses; sin embargo extrañaba mucho a Fernando, seguramente el sabría qué hacer en estos casos, pues esta es la tierra cuyos habitantes odia sin descanso…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Atrás! ¡Atrás malditas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van sintió en el pecho el golpe de una frazada torcida, una vez tras otra. No supo, en el lapso del descanso hasta la reacción, si le estaban golpeando o acariciando, porque no parecía que le estuvieran atacando. Tenía al frente a un anciano, envuelto en una sábana, que le golpeaba frazada en mano, y repitiendo las mismas palabras: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Atrás! ¡Atrás malditas!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El hombre destorció la frazada y le cubrió rapidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Joven, cómo va a quedarse a dormir, aquí, entre brozas y paja. No sabe Usted que es temporada de tabarros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Tabarros? ¿Qué son tabarros?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Canesú! ¡Los vientos repentinos perturban a los ríos y esos ríos mismos a las tempestades todas! –clamaba indignado el hombre contemplando el cielo, con los ojos nunca abiertos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Qué? &lt;/span&gt;–reclamaba van aquella frase extraña y la ignoró al reconocerse ignorante- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Explíqueme por favor que está pasando, me ha envuelto como si nos tuviéramos que proteger de…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Tabarros joven, llegan enjambres de tabarros a estas tierras poco antes de la siega, todos les tememos porque su picadura causa dolores indecibles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van, visiblemente espantado, echó la vista donde le condujo el índice del anciano. Tamaña sorpresa se llevó al observar el cuerpo inerte de un insecto que parecía prehistórico, un animal enorme y espantoso, semejante a la avispa pero con el tamaño de un puño campesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más espantado que al principio, cuando creyó inútilmente que vendrían a buscarlo, arriesgó la frazada devolviéndola a su bienhechor y corrió, corrió en cualquier dirección, alejándose de las colinas y adentrándose en el pueblo. Los lugareños no le prestaban demasiada atención y esto, en cierta medida, le reconfortaba. La apariencia de andaluz errante pudo haberlo camuflado muy bien entre ellos, le asimilaban con general indiferencia. Pronto dejó de correr y se fue a la posada que eligió en la mañana. Sus cavilaciones entre la hojarasca, el viento, los arboles y la paja resultaron tan profundamente estremecedores que las horas lo sorprendieron para alelarlo hasta las ultimas luces de la tarde que moría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Dónde estaría Amanda ahora mismo? &lt;/span&gt;–Se preguntaba- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Seguramente con el hombre que más tarde le acompañaría hasta su alcoba&lt;/span&gt; –resignaba al mismo tiempo que cogía una silla para apostarse en el bar de la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Una copa doble de ron y un tilo frío por favor&lt;/span&gt; –ordenó, aturdido por el desconcierto y devastado por la soledad, álgida soledad que en la mañana de hoy la sintió ajena y perversa. Ahora la soledad es nuevamente su fiel compañera. Dos tragos más y ya evocaba al amo de la soledad: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Oh Soledad, patria mía”&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-840360883464624573?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=840360883464624573&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/840360883464624573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/840360883464624573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/oh-soledad-patria-ma.html' title='&quot;Oh Soledad, Patria Mía&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-3486658011898905157</id><published>2008-08-18T23:37:00.013-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Traspié sin caída"</title><content type='html'>-Necesito dejar en algún lugar esto que me estorba -pronunció, entre labios, Van sin saber (o sabiéndolo secretamente) si se refería a su maleta llena de ropa o a la pesada carga que llevaba en el alma: las culpas, los resentimientos, la rabia contenida, la tenaz resistencia para amar, la ira hacia los simples, incluso el amor propio que no lo dejaba solo jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía absorto por la atmosfera festiva y el aroma a seducción que despedía la joven gitana cuando cantaba. Ella lo miraba con dulcísima maldad, le sorbía la atención con un guiño y lo arrastraba con la mirada a donde le guiaba la gana. Hay que ver que malvada gitana, que con un movimiento de su falda estaba atropellando a un hombre que en su estado natural no ostentaba semejante derroche de idiotez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Convirtió en baile, la gitana, su grito de guerra y victoria. tenía en frente la oportunidad de saborear la caída de un hombre que atrapó casi en el aire, cuando emprendiendo veloz marcha, semejaba a una estrella que no vería jamás, la misteriosa oscuridad de sus ojos cobraban una voz atronadora e inaudita: ¡Ea! bandolero errante, no te reconozco entre mis bueyes, no irás muy lejos mientras tenga cuerda para rodearte, no intentes confundirte entre esta horda salvaje, no eres blanco ni pinto, sino azabache y de buen galope, no tengo entre los míos nada que se compare contigo. Ya vas a ver...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van, que no es nuevo ni improvisado en tales lides, había leído perfectamente el lenguaje sin vocablos que la mujer convertía unas veces en polvo y otras veces en canto. Se dejaba ver embelesado, mantenía su semblante como en clara súplica de no soportar la belleza, y de vez en cuando se mostraba inmune para aderezar su deseo con desencanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin prisa, y calculando la longitud de los pasos que iba premeditando al mirar a cualquier lado, falsificó a la gitana un grave desinterés en su danza; un talón a la mitad del otro pie y un giro elegante que arrojaba las espaldas al castañateo y la algazara.&lt;br /&gt;Se dirigió a una posada; imitando la pausa de un lugareño que deambulaba, pacientemente, en busca de retazos de alhambres en el piso, para sujetar las piezas de juguetes artesanales que fabricaba para su expendio; la mirada de un lado a otro, los pasos sin firmeza aparente, con una calma que irritaba tenerla al frente. Claro que irritaba, porque ahora la joven bailarina le miraba echando rayos y profiriendo maldiciones silentes. No era para menos; ese advenedizo, le había robado, aunque hayan sido segundos, le había robado la mirada; no podía irse así sin más, desdeñando las pasiones que expuso a flor de piel y al candor de sus labios ¿O no entendió lo que cantó al final?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, obstruyendo la conformación de sus lágrimas rabiosas, sonrío al viento y continuó impasible.&lt;br /&gt;El, estaba preocupado en quitarse el peso del alma (sin conseguirlo) y en dejar su equipaje a buen recaudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de la posada, aprovechó el improvisado bar instalado en la entrada; se sentó a beber un trago y se dispuso a observarla detrás de un arreglo de bambúes desgastados por el sol; la observaba complacido, porque ella no ocultaba su furia y regaba sus miradas furiosas para hallarlo, solo en ese momento supo que entrambos existía igualdad de condiciones para salir a matar en las guerras lacerantes que plantea el amor en la antesala.&lt;br /&gt;La observó, sin dejarse ver, hasta que se marchó. trazó dos líneas, tan veloces como cautelosas, para hallarse frente a frente. Van guardo silencio y ella se dejó callar al mismo tiempo que le alcanzó un impertinente rubor que le obligaba a bajar la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mujer, tolera mi indecencia esta vez; no tuve otro camino que este que me conduce a ti, me siento bajo la hipnosis que tendiste en la plaza con tus sedas brillantes y tu voluptuoso aroma femenil. Sé muy bien que apelas a la dulzura para tenderme lazo, ahora que me has traído aquí, te suplico que tires de él, para quedar atado a tu regazo.&lt;br /&gt;Te he seguido porque me he rendido luchando contra la invencible locura de poseerte. Aunque no lo creas, conozco el temor que te asalta de repente: hábiles son los hombres para atraer mujeres, pero muy torpes para atesorarlas. Has de saber ahora mujer, lo peor que tengo de hombre: sí ahora mismo decidieras poner un pie en esta trampa, hazlo segura de ver un pie mío en ella; pues si un sol alumbrara el día que me ganares, no habrán estrellas que presencien tu llanto por perderme jamás. Yo te entrego el alma ahora mismo, siempre que me dejes ver, en el caudal de tus bríos, que tienes más de una como prometiste en la última de tus melódicas letanías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le miró con desprecio, como aturdida por el deshollamiento que sufría, ante la intemperante resolución del extraño, lo miraba y sintiéndose invadida retrocedía, juntó su dedo medio al anular y los dejó a la caza del pulgar, el meñique empinado al cielo y el indice viajó hasta sus labios para expresar su imperiosa necesidad de callarlo. Lo rodeó con la otra mano la cabeza, se acercó en un paso cruzado dirigiéndose a su oído y, bajando cada vez más la voz, le dijo :&lt;br /&gt;-Deja ya esa arrogancia atroz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin terminar de decírselo dejaron de ser dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van había caído en aquello que un ayer terminó por volverlo como lo conozco ahora.&lt;br /&gt;Hace mucho tiempo, antes de enamorarse, era ingenuo y después de hacerlo por primera vez se convirtió en el más vulnerable de los seres; cuando lo hubo superado, se volvió reflexivo hasta el día de hoy. No puedo afirmar que ha caído el Van reflexivo, pues seguramente lo está siendo tanto que está ganando terreno en la exploración del más grave de sus sinsentidos. Eso es algo que sospecho, pero solo el puede saberlo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-3486658011898905157?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=3486658011898905157&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3486658011898905157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3486658011898905157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/traspi-sin-cada.html' title='&quot;Traspié sin caída&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-2291170776455980184</id><published>2008-08-14T11:34:00.010-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Piedra en el Camino"</title><content type='html'>Van trataba de dejar a su sombra en el camino con la prisa que imprimía al andar, todo a su alrededor marchaba a la velocidad de sus pasos. Mantenía la cadera torcida hacia adelante y la cabeza siempre en alto, como buscando desaparecer al gentío de su panorámica personal. De vez en cuando bajaba la mirada para apreciar el espectáculo puntillista que ofrecía el caótico ir y venir, los transeúntes con sus trajes de luces y colores inigualables.&lt;br /&gt;Al rededor todos inventaban su danza y su alegría: Una anciana canataba los nombres de las ropas que vendía, a su lado un anciano masticaba tabaco para catarlo primero, y fumarlo después en tostadas hojas de plátano que sacaba de una sartén al fuego lento de su hoguera; más allá una ronda de adolescentes jugaban a tirarse discos y atraparlos lanzándose en el aire; habían más faldas que pantalones a su alrededor, la mayoría de ellas ataviadas con pendientes casi tan largos como sus cabelleras, los labios encendidos como trozos de carbón incandescentes, entre los faldones neonescentes titilaban los reflejos solares sobre medallas enclavadas en la cintura y medallones encaramados en los senos; las pocas figuras masculinas recorrían las calles dejando en el camino la furia de sus pisadas, llevaban bolsas repletas de hortalizas frescas, madejas de hilo y utensilios de porcelana, cruzan las calles con la misma rapidez con la que atraviesan las estrellas fugaces el firmamento. Van, en su propia danza, caminaba sin descanso como evitando que alguno le cerrara el paso para encararle los luctuosos hechos de la noche que Zaira se encargara de borrar valientemente.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tímido castañeteo penetró en sus oídos, el zapateo lento ondulaba su vigor cadencioso en las corrientes de aire al compás de dos negros cajones, las castañuelas revolotean audaces arrullando las voces adoloridas del cantaor. ¡Dame luz que quiero morí! y ¡Olé!, se escuchaba por donde quiera que se prestaba el oído, las manos ardientemente femeninas dibujan suaves líneas sinusoidales en el vacío, y las palmas derraman sangre tiñendo el sonido de las guitarras malditas de tan sonoras. Cantaban todos la seguiriya con la misma religiosidad con la que se reza a una santa virgencita:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;qué locura era el negarlo&lt;br /&gt;pero tu pa miacabaste&lt;br /&gt;y así vivieras cien años&lt;br /&gt;qué doló de mare mía&lt;br /&gt;cuando viá tené otra mare&lt;br /&gt;como la que yo tenía&lt;br /&gt;si no es verdá&lt;br /&gt;que dios me mande un castigo grande&lt;br /&gt;si me lo quiere mandá&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dolorosa voz de Anica la Piriñaca, cantaora gitana de los ayeres, aún en estos días, quebranta corazones; no olvidan el pasado que los condena a nacer llorando y cantando siempre. Cuánta maldad y bondad hay en cada estrofa impostada. Cuánta lisura sanguinolenta derraman los gitanos, girando alrededor de una desgarradora danza que los mueve a mezclar lo mismo sus penas que sus alegrías.&lt;br /&gt;Una voz quebrada se escapa de la incontenible tristeza altiva que la embarga: &lt;em&gt;"Ay España como me dueles, me duele tenerte adentro como si te amara, me dueles como espada, como aquella espada de Alfonso V sobre mi pecho frío de tan sereno, quisiera moríme en tus brazos y huí enseguía para que no veais mi agonía. Quién será mi padre, que e mí no se acordao toavía, soy en este pedacito e tierra, huérfano de todos y propiedad de nadie, sí señor, de nadie he dicho, porque nací indómito e indómito y partío me he de ir. No me lastimes más con ese ajeno desprecio; no, no es por ti que estoy sufriendo, de estas lágrimas que me ahogan ahora, son causantes esas almas malditas que en tu nombre me desprecian, ¡Ay! España como me dueles, no me dueles tú, me duelen tus espadas"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miraba al cielo la mujer que colgaba en las nubes sus repentinas melodías, llevaba los párpados cerrados y regalándolos al cielo, llevaba una rosa encarnada en su cabellera, negra y sedosa como crin de yegua, los pómulos rosáceos, la nariz recta como una delicada pendiente de rocas convertidas en arena, las cejas malvadas y los ojos ahogados en profundos abismos cuyo brillo arrogante pretendía darle un nuevo significado al pecado. Esa piedra, esa mujer, que bailando al cantar, despedía temerarios fuegos de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van, contagiado y atraído por la belleza agresiva de esa mujer colorida, enterró la maleta debajo de sus pies, cerro sus ojos también y dejó encargado su camino al olvido, jaló una silla y secó sus manos sudorosas aplaudiendo sin más ritmo que el que marcaba sus latidos, sin más compás que el temblor de la ajena inspiración.&lt;br /&gt;Ella cantaba y le miraba como logrando encontrar todo en medio de la nada, cantaba la gitana, exudando en su danza desbordante sensualidad, cantaba autografiando su dulzura en los labios ajenos, cantaba para el extraño que se detuvo en el camino a contemplarla, cantaba para Van, que se dejaba ver vapuleado por la mirada animal que soportaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Olé. &lt;em&gt;"No te alejes de mí, errante; no te vayas sin amarme antes. Qué eucalipto te parió, que al pasar me capturas con aromas de verdó; cierren los cielos nuestros fuegos pa dejarte sin salía, te juro yo por la maremía, que si no me dejas tocarte el alma te dejaré tocar las mías."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-2291170776455980184?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=2291170776455980184&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2291170776455980184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/2291170776455980184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/piedra-blanca-en-el-camino.html' title='&quot;Piedra en el Camino&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-4149895906598556251</id><published>2008-08-11T18:20:00.017-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"El Otro Perro"</title><content type='html'>Un baño de cálidas luces naturales recuerda a los ciudadanos de Carrascalette que Dios les ha bendecido con un día nuevo, les alienta con una brisa que hace silbar los maderos que emergen de la tierra, para protegerlos de las intempestivas calmas y desaires de los temporales que, aquí en Carrascalette, al otro lado de la vía ferroviaria, parece indisciplinarse de las estaciones climáticas. Esta ciudad aislada y arrinconada por la fuerza inherente a los fierros retorcidos, que es el camino obligado de los trenes, flota magicamente entre arcoiris humanos y sonoros resplandores en los trajes de sus habitantes: Son los gitanos que llegaron hasta aquí para asentarse.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van despierta con una sonrisa que tal vez Goya le haya inspirado con una enigmática pintura sin título, que el ha convenido llamar &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/38/Goya_Dog.jpg"&gt;"El dolor de Goya incomprendido"&lt;/a&gt;; lleva consigo, copias de sus silenciosas melodías pintadas. Cada vez que se siente desolado, recurre a su expectación hipnótica que le trastorna las emociones al punto que se siente feliz de haber nacido después de haber sido realizadas; al mismo tiempo se pregunta ¿Qué hubiera sucedido si Goya no hubiera sido un corriente mortal? Sintió miedo de responderse y sacó de inmediato esa pintura que tanto lo embarga: &lt;a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/38/Goya_Dog.jpg"&gt;"El Perro"&lt;/a&gt;. Contemplaba este lienzo pensando en esa gran mentira que le hizo inocente: La noche anterior, en efecto, un perro atacó al niño, pero no se dijo que el perro era el. Apartó sus pasos mentales de esa oscura verdad por necesidad.&lt;br /&gt;Muchos no entienden "El Perro" de Goya, peor aún muchos creen entenderla perfectamente y Van es uno de ellos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Habéis visto un lienzo tan perfectamente tácito y al mismo tiempo inescrupulosamente enigmático? ¿Que podemos esperar de el, ese genio cuyo nombre y cuerpo eran lo único que lo hacía parecer humano? No se sabe nada de este hombre porque el no sabe nada de los hombres, todo lo que hizo durante su vida fue expresar su admiración por estar entre ellos, parecerse a ellos y no ser uno de ellos. Puede llamarse a esto soberbia, y lo es, pero no es la soberbia como los humanos la conocen: como un malvado gesto de desigualdad calculada para trazar diferencias con el resto. No, este genio era soberbio porque no podía ser de otra manera porque tal es la naturaleza de un ejemplar humano que ha sido capaz de hallar su divinidad y hacerla brillar. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Goya, me recuerda las elucubraciones más hondas, las reflexiones que me han dejado a dos pasos del abismo: "La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos". &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuando he sentido la presión incontrolable de quienes aspiran a mis favores y pretenden ridiculizarme de la misma forma como nos burlamos secretamente del perro que hace nuestra voluntad, cuando le tenemos, al alcance de su olfato y lejos de sus garras, un hueso que desea febrilmente. En esos momentos Goya deja de ser colores para ser reflexión inaudita: "La gente tiene que acudir a mí cuando quiere algo. Yo me dejo ver muy poco y sólo trabajo para personas de alto rango o para los buenos amigos. Pero cuanto más me hago de rogar, tanto menos me dejan en paz, y no sé cómo puedo hacerlo todo" Así siente mi maestro y me sumo a su malestar, pues el entiende mis pesares como ningun dios entiende a sus criaturas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Veo a ese perro incrustado en su lienzo y hasta ahora nadie coincide conmigo. Cuando hayo, en la ternura del animal, el dolor de Francisco en sus temores al hallarse en el limite que traza la muerte para su permanencia, allá, detrás de ese animal, se aleja su figura, se desdibuja su mentón, su nariz, mas no su mirada; contradiciendo, como todo genio, la creencia espiritual que solo los ojos son la ventana del alma. El perro observa a un sacerdote con las manos dispuestas a la oración; detrás de este, un angel se eleva furioso hasta convertirse en un demonio alado y furibundo que se yergue en favor de la oscuridad más elevada que lo aguarda. Yo lo veo muy claro pero, hasta ahora, nadie lo ve como yo. Qué placer tan grande produce comprender a un genio, con la sumisión que me provee ser su sencillo expectador.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van, pasmado, inmerso en un estado de autismo que le flagela el arte y su expresión sublime, enfoca nuevamente sus sentidos. Observa con dificultad, los segundos reales van superando gradualmente. Contempla los maderos silbantes que le separan de la nueva ciudad que lo ha alejado de la furia constante, de los arrebatos falaces y la incesante búsqueda de la comodidad. Búsqueda que no prosperó nunca por hallarse entre gente que no estaba dispuesta a comprender su naturaleza errante. Despierta por fin y se halla enclavado en una ciudad errante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, la ciudad rumorea como un batido de olas, semejante a los ruidos que fabrican los comerciantes, se sintió por breves segundos en medio de su arrabal añorado, indentado en algún feroz mercadillo. Se sintió feliz y apartó las sábanas de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Buenas tardes Señor, -saludó la madre del niño embestido- ayer al llegar le pregunté su nombre pero cuando esperaba su respuesta ya estaba dormido ¿O se hizo Usted el dormido?&lt;br /&gt;-De ninguna manera -sonríe- Ayer al llegar me sentí cansado, solamente, cuando dejé de cargar al niño. Aunque no lo crea, sin necesidad de defenderme de un animal violento, gasté más energías que el pobre niño.&lt;br /&gt;-Joven ¿ahora sí me va a decir quién es Usted?&lt;br /&gt;-Primeramente le prohibo que me siga tratando de "Usted". Mi nombre es Van Scribenz, nací lejos de aquí, en un territorio llamado Perú. He llegado aquí porque quería visitar a un gran amigo, en realidad ya lo hice y ahora me dispongo a volver.&lt;br /&gt;-Dice Usted... Perdón. ¿Dices que vienes desde Perú? -inquirió atónita la mujer-&lt;br /&gt;-Así es, de todos modos, no creí que después de sentirme tan malvenido, ahora me encuentre aquí, con tanta amabilidad y hospitalidad que me ofrece.&lt;br /&gt;-Un momento, -interrumpió la mujer- primero me prohibes que te trate con respeto, sin embargo me tratas con respeto a mí...&lt;br /&gt;-El respeto no depende del trato. Inicialmente, yo trato a todos así, hasta que dejen de merecerlo, pero para ello necesito que me traten con total confianza. Lo que busco es eliminar el respeto que me producen, al principio, los demás.&lt;br /&gt;-Van, no te entiendo.&lt;br /&gt;-No es necesario, es mejor así: La menor de mis pretensiones es que me entiendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van salió del cuartito de maderos, sin dejarse perturbar por la decoración multicolor y omnipresente, un biombo musical, que refrescaba los ambientes, lo separaba de una salita que veía ayudado de las luces que penetraban por las rendijas de toda la casa, la casita parecía extraída de un cuento arabe o hindú, todo alrededor suyo era muy modesto en apariencia y sumamente suntuoso en la esmerada decoración. Esta no era una casita de Cristal como la de Fernando pero era una casita de maderas cristalinas que le embebían los ojos de fantasía.&lt;br /&gt;Al atravesar el biombo con una brazada lenta y determinante, observó a Zaira, la hermana de Juanito, con sus diligentes manitos dentro de un tazón, quitándole la cascarita a las semillas de arroz. Viró la mirada y advirtió una sombra que huía fugazmente de su alcance. Juanito huyó a las faldas de su madre sin decir palabra. La madre, sorprendida, buscó con la mirada a Van. Sin hacerse esperar, la niña intervino para acariciarle la cabecita a su hermano:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No tengas miedo Juanito, el es quien nos ha traído a casa después de que el perro te quiso morder.&lt;br /&gt;-¿Cuál perro? El me pateó.&lt;br /&gt;-No Juanito el pateó al perro. ¿Ya no recuerdas nada?&lt;br /&gt;-No vi ningún perro -resintió el niño-&lt;br /&gt;-Ya, ya. Váyase a jugar -terminó la discusión Zaira-&lt;br /&gt;Van, lo mismo que la madre, no salía de su asombro. Se despidió afectuosamente de la mujer, recogió sus cosas, descorrió el último biombo y se fue, dejando tras de sí, una vela incandecente en el interior de cada uno de ellos: La madre se debatía entre el agradecimiento generoso y la acusación resistente de su hijo; la niña defendía su generosa mentira; el niño intentaba recordar algo que no recordará jamás. Van sin embargo no había perdido la sonrisa, acaso sonrío más ese día, el día que su mente lo concibió como un perro, el otro perro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-4149895906598556251?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=4149895906598556251&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4149895906598556251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4149895906598556251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/el-otro-perro.html' title='&quot;El Otro Perro&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-5990732995672340413</id><published>2008-08-09T18:14:00.009-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"La Cosa Humana"</title><content type='html'>La noche que Van descansó sin castigo, fue una noche que tiñó de sangre con sus manos hasta mezclar la oscuridad del cielo y el ardor de sus ojos en una ceguera morada que no le dejaba pensar con tranquilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche aciaga y casi mortal que fue la obertura de una tarde cuya fatalidad ya se anunciaba con el retrasado tañido de las campanas al mediodía, con la que la catedral de Algemesí convocaba a su misa santa, una reunión eclesiástica a la que asistían cristianos muy persevarantes, casi al unísono de las sempiternas notas clericales del campanario, como Doña Lucía y Don Gabriel. Gabriel Ibarreda, ese alcireño detestable que era el padre de Fernando. La tarde de ese día bajo su calculada dirección, dejaron de asistir puntualmente para convocar a la unión familiar, en favor de la expulsión de Van Scribenz: el huésped inesperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche impune y cómplice de una tarde de levíticos rezagados, caló hondo en la memoria del hombre que encabezaba su puesta en escena, &lt;span class="fullpost"&gt;precisamente por ese tufillo a deserción, rabia desatada y compulsión propia y ajena para la práctica infame de la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van lanzaba, con cierto desprecio, una furibunda mirada retrospectiva y veía en todo ello una extraña bienvenida de este pueblo. Suspiraba y en el fuerte temblor de sus efluvios de rencor parecía balbucear el nombre de esa población que maldecía su visita con una amplia sonrisa; Algemesí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente, si los pueblos pudieran condensarse al punto de tomar una forma humana, Algemesí sería un caballero elegantemente ataviado, con el menton elevado y los ojos perdidos en el horizonte de sus pasos solidarios. Un hombre así no le daría la bienvenida a un libertino, arrogante y engreído como Van, pues el mundo impersonal de la soberbia y la altiveza no admite duplicados: dos elementos similares se repelen, aunque se invierta, obstinadamente, esfuerzos descomunales para lograr disfrazar su irrefutable naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Scribenz logra detenerse entre la luna de esa noche y el sol del día siguiente. Reflexiona:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Está claro que los comportamientos humanos son solo puentes de transmisión de emociones, de afecciones personales y reacciones individuales frente a lo que considera una coyuntura notable para excacerbar o moderar la importancia de su permanencia entre sus semejantes. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Los comportamientos son indistintos en esencia, pero cuando se proyectan en lo que hemos convenido llamar la realidad adquieren multiples formas que se dividen en dos facciones opuestas: Unos defienden la vida; apoyan la moral masiva o sentido común; gobiernan y se dejan gobernar; aman aún sin motivos para amar; proclaman la existencia de una divinidad; en síntesis viven de acuerdo a ley, sin saber siquiera qué ley. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Otros en cambio Detestan abiertamente la vida en tanto no se decrete que el derecho para defenderla se debe respaldar con el derecho para finalizarla; generalmente a esa clase de individuos se les clasifica como agresores o subversivos aún cuando sus fines son infinitamente sublimes y justos; construyen una moral propia y no crean objeciones contra la moral de los demás en tanto esta tenga como prerrogativa la originalidad de su existencia o la probada coincidencia con su espíritu creador; son apolíticos, por una razón muy sencilla: consideran que son demasiado serios para asumir un papel atemporal, puesto que el hombre, en efecto, es un animal político pero su fase de evolución actual dista mucho de la necesaria para representar cabalmente los papeles que dictan la conducta del gobernador y el gobernado; Entienden el amor con mayor respeto y cuidado, no creen en dios por una holgada preferencia a creer en varios, pues esto estimula fuertemente su creatividad y alienta las fuerzas que mueven la libertad del espíritu que los posee y poseen al mismo tiempo. En síntesis viven de acuerdo a ley, como los unos, solo que a diferencia de ellos, estos creen saber qué ley. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Un universo poblado de seres conscientes e inconscientes establecen diferencias entre sí, guiados por la fatalidad natural de toda fauna terrestre: establecer su dominio, actuar para comunicar su superioridad, vivir para liderar. Tal vez no haya consensos jamás, pero no podrán refutar que a pesar de ser tan diferentes en el fondo, en esencia son la cosa misma: la cosa humana. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-5990732995672340413?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=5990732995672340413&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5990732995672340413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5990732995672340413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/la-cosa-humana-interludio.html' title='&quot;La Cosa Humana&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-7933789725573312837</id><published>2008-08-03T19:38:00.014-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.338-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Dejad que los Niños..."</title><content type='html'>Solo, perdido y únicamente con su dignidad a cuestas, Van enfrentó las calles comprimidas de Algemesí; la temible oscuridad que le cerraba el paso, las incesantes miradas ocasionales, incluso el farol intermitente de la siguiente esquina, parecían confabularse en su contra. Los muros de esa ciudad le perseguían furiosamente tratando de replegarlo hasta el punto mismo en que decidió su partida. Aquella ciudad no era suya y nunca lo fue, aunque en algún momento de gratitud y compañía pudo haberla sentido cercana. Alrededor todo le es extraño, todo excepto su sombra. Un sentimiento de culpa le atravesó el pecho y le hizo flotar sobre sus propios pasos. Venía de esa pequeña casa rosada, de esa casita que cobija bajo su techo a esas caras que acababa de conocer el día anterior, esas caras que en principio fueran todas amables, y al final el mismo, en una vana actitud desafiante, las tiñó de rencor. Fernando ahora estaba con sus padres y Van resignaba la realidad de volverlo a extraviar.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo, perdido y únicamente con su dignidad a cuestas, dejándose no caer, atravesó la ciudad con sus manos, dejando en cada columna que se apoyaba rastros del dolor punzante al ver en el a un vagabundo foráneo; su mirada altiva y la frente dirigida a un horizonte que aún desconoce le permiten huir temporalmente de su abatimiento, normalmente Van no muestra el malestar que le producen sus cavilaciones, no lo hace ante sus cercanos y menos ahora frente a esa escasa gentuza que le sale al paso. Perdido en sus odios infundados, y olvidando el rumbo en el afán de encontrar uno o inventárselo para mostrarse seguro, tropezó con una de las bancas que cercan la plaza que a esta hora luce vacía e impasible bajo la umbra de sus faroles y las sombras amenazantes de media noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro desolador de la ciudad nocturna lo embarga, lo suprime, lo arrastra pero no se deja sepultar. Embebido de una furia que le azotaba la espalda, prefirió cerrar los ojos y dejarse vencer sobre las maderas que lo mantenían lejos del gélido cemento. Este era su momento presente y no podía presentar reclamos ni exigir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin buscarlo, Van pretendía alojarse en un hotel pero prefirió postergarlo. Antes que el cansancio lo invadiera sin reservas, casi podía sentirse cómodo en su soledad, el silencio de la noche y el susurro de las hojas de los árboles cercanos terminaron venciéndolo, aunque agobiado por su estado de ánimo, sintió que respiraba paz mientras dejaba caer sus manos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Hasta que el desenfado de otras manos, recorriendo sus bolsillos, le recordó que lejos de un techo que vele sus sueños le sería imposible descubrir el mínimo atisbo de tranquilidad. Por algún motivo no se alertó, mansamente permitió que le registraran.&lt;br /&gt;El dueño de esas manos, al no encontrar nada, quiso llevarse los zapatos. Van dio un salto repentino y enfrentó al salteador. Con los ojos apretados, obnubilado y sin espacios para pensar, le encajó toda clase de patadas, emprendió velocidad en sus manos contra esa presencia que no pretendió reconocer de inmediato, le daba lo mismo si era alguna otra chanza de Fernando, su fin era causar dolor, no le importaría si fuera una mujer o un anciano, era un ladrón y no merecía que le mirase frente a frente. Como si hubiera perdido la capacidad de oír, Van iba observando a su alrededor con la intención de comprender lo que estaba ocurriendo. Saciada la furia y cesando de violentar un cuerpo que no presentó la mínima intención de agredir sino de defenderse, observó asustado un cuadro que traspasaba los límites de su fría resistencia al dolor ajeno. Un niño tirado al filo del pavimento, empapado en sangre que manaba de su nariz destruida por los golpes, su calzado era un calcetín en un pie y una vieja zapatilla en el otro, a su costado un par de galletas aplastadas por su peso. Un polo sucio y sus pantalones desgastados pretendían vanamente protegerlo del frío que el mismo no soportaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora Van estaba más herido y solo que el pobre muchacho. Cogió al niño por la espalda con cuidado de no lastimarlo más, lo apretó contra su pecho, necesitaba ayuda y sospechaba que nadie se la iba a dar. Corrió en cualquier dirección, corría y vociferaba.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Han atropellado a este niño, ¡Alguien que me ayude por favor!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Señor, por favor deje que me lleve a mi hermano&lt;/span&gt; –alcanzó a oír una voz perdida –&lt;br /&gt;Sorprendido con una petición que no terminaba de comprender, volvió su mirada hacia atrás. Una niña casi en las mismas condiciones en las que estaba el pequeño herido junto a su pecho. Le seguía desde lejos, el temor la mantenía distanciada del hombre que había emprendido feroz paliza contra su hermano.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Señor por favor, no se lleve a mi hermano. &lt;/span&gt;–Lloraba la niña –&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Acércate, no voy a hacerte daño ¿Qué ha pasado? Ustedes intentaron robarme...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Sólo queríamos encontrar pan en sus bolsillos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Entonces, ¿por qué querían arrancarme los zapatos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Señor, algunas veces los vagabundos que se quedan dormidos aquí lo guardan en... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si le estuvieran abofeteando, Van condujo una de sus manos sobre los labios resecos de la niña y con el índice le hizo una señal para que callara. No soportaba seguir escuchándola. La Tomó del antebrazo y atravesaron una calle larguísima que los condujo a una estación de tren, ahí podía cruzarse el canal ferroviario sin peligro. La niña le guiaba. Rápidamente le había perdido el miedo. Van sacó del bolsillo, que tenía debajo del saco, un emparedado de pollo que no terminó de comer por empezar a fumar, le extendió sus sobras, con el repentino temor a que la niña le rechazara, y esta, en conmovedor agradecimiento, lo desapareció en dos o tres famélicos mordiscos.&lt;br /&gt;Van sintió el temor de caer en una trampa al dejarse conducir por la niña. Pensó que estos listos delincuentes, le llevarían a la guarida de los hombres que los explotaban, pensó y de inmediato desistió de emprender cualquier coartada para abandonar al niño y salir huyendo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–De nada tengo que protegerme.&lt;/span&gt; –Pensaba Van mientras asimilaba su suerte – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;He agredido ferozmente a este niño que solo buscaba alimento, el no tuvo oportunidad ni fuerzas para defenderse, con mayor razón evitaré defenderme. Si esta niña me guía al castigo, con la espalda ceñida, feliz y conforme lo recibiré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Madre, madrecita. No he podido... &lt;/span&gt;–Suspiraba el niño, Van, sin entenderlo, le besó la frente y despejó, con las mangas de su camisa, los coágulos de su nariz para facilitarle el respiro–&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Allá está mi casa&lt;/span&gt; –Le indico la niña-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Zaira, ¿mi mamá? ¿Dónde esta mi madre? &lt;/span&gt;Me duele mi nariz y mis piernas, dile que me cure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zaira con los labios resecos, ahora mojados en llanto, suspiró hasta temblar.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Ya llegamos Juanito, quédate tranquilito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Madre, madrecita&lt;/span&gt; –deliraba el pequeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van sintió alivio y recelo al ver acercarse a una mujer que gritaba mientras intentaba reconocerlos. El temor se apoderó de el antes de advertir que, esa mujer, desde lejos advertía que Zaira le tomaba del saco, temerosa y compungida por lo que le había sucedido a su hermano, guiándole al hombre en dirección a la casa donde le esperaban.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– ¡Juanito! qué le ha pasado a mi hijo&lt;/span&gt; –preguntaba desconsolada al verle el cuerpo molido y empapado en sangre.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Mujer... &lt;/span&gt;-Animaba Van su confesión o su mentira-&lt;br /&gt;La niña interrumpió jalándole del saco. Este estaba debatiéndose entre mentirle a la madre del niño o confesarse culpable de lo que había sucedido en la plaza. La niña irrumpió velozmente.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Madre, un perro le ha atacado. Y este señor nos ha defendido. Yo estaba detrás de una banca para que no me atacara pero no pude llevar a Juanito conmigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Van, poco menos que atónito al observar la facilidad con que mentía esa niña, le miró largamente; intentó entender las fuerzas que entraban en juego para que esta niña lo convirtiese, de pronto, en inocente. No halló explicación que lo dejara tranquilo. Se acercó a la mujer, le tomo del hombro y antes de poder confesarle su culpa se sorprendió nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;–Joven, es muy tarde para que esté en las calles.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Permítame que lo acoja en mi casa, Usted no tiene apariencia de ser de estos lugares. Duerma, deje para mañana el otro tramo de su camino. Le estoy agradecida por haber defendido a mis niños y la generosidad de traerlos a casa. Nosotros somos muy pobres pero no somos indiferentes al constante pesar de los extranjeros. Quédese se lo ruego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Van cambió, por una tranquilizante sonrisa, los rezagos de llanto que endurecían la comisura de sus ojos, la ira de no obtener su castigo, el pesar de sentirse extranjero y la incertidumbre que le producía saberse perdido. Abandonó todo; abandonó sus fuerzas, sus lamentos, sus rencores extraviados en el camino, finalmente abandonó sus prendas y se dejó llevar a su descanso como único castigo. ¡Vaya castigo! &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-7933789725573312837?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=7933789725573312837&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7933789725573312837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7933789725573312837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/que-los-nios-se-alejen-de-m.html' title='&quot;Dejad que los Niños...&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6191145294886750033</id><published>2008-08-03T15:24:00.003-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.339-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"El Momento de Partir"</title><content type='html'>Van y Fernando descansan pesadamente sobre el sofá, estuvieron bebiendo desde temprano; los discos, los vinos, los libros y las sillas de la pequeña biblioteca casi flotaron en olor a vicio y desorden infantil; el orden antecedente se lo debían a la escrupulosa atención militar de Don Gabriel Portal; el no leía un solo libro de los que acomodaba con especial cuidado, la música era toda suya pero sus oidos le eran ajenos a ella. El orden imperativo fue algo que aprendió muy bien cuando se enganchó a la milicia en sus días mozos. En el fondo quería que Fernando aprendiera de algo que el valoraba sobremanera: Orden, limpieza y cuidado. Así podría definirse cualquier movimiento que este hacía. Incluso antes que Van cumpla el segundo día de estadía, ya estaba maquinando como buen alcireño frío y calculador, de qué manera expectorar a ese intruso sin remover el orden de su familia, con la limpieza de un francotirador y con el mayor cuidado de no zaherir las voluntades de su hijo.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al ingresar, El desorden imperante en la pequeña biblioteca espantó a Don Gabriel. Faltaban mujeres desnudas regadas por el piso para que pareciera el amanecer de un suburbano cabaret. La escena, hirió en lo más profundo la escasa sensibilidad de este hombre de estridente voz y atronadora mirada. Guardó silencio dejándose caer sobre una silla, llevándose las manos a la cabeza y apoyando la frente sobre sus rodillas juntas. Parecía preguntarse qué clase de hijo tenía, quién era verdaderamente este apocrifo ángel guardián que en vez de guardar de los vicios a su hijo lo habia sometido a semejante borrachera. &lt;/p&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;p&gt;Van levantó a medias uno de sus ojos, al sentir dos pasos acercándose a el, quería apretarlos pero prefirió convencer a cualquiera que estaba profundamente dormido. El hombre amenazante acercaba su nariz hacia la boca de los degenerados; aspiró ruidosamente una vez tras otra en torno a sus rostros, quería convencerse de lo que habían bebido. Temía probablemente que hayan agotado el vino añejo que le regalaron el día de su aniversario de bodas o aún peor, su whisky preferido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Tengo más años que estos dos muchachos juntos -alcanzó a pronunciar- y con todo, pretenden verme la cara de estúpido. No voy a regañar a Fernando por sus indirectas atrocidades pero a este otro sujeto, al autor intelectual de esta deleznable corrupción, me lo bajo, hoy día mismo me lo bajo. ¡Qué le voy a creer toda esa paparrucha que ha recitado en la mañana, si ya me parecía bonito el cuento!. Osea que viene a mi casa; se mete sin permiso, seguro que por la puerta trasera porque la encontré bien abierta; nos miente descaradamente y para rematar usa mi baño privado y me pide una toalla con natural desparpajo. ¡Ah, no!, esto no tiene por qué continuar. Hoy día mismo se va este sujeto de mi casa. Pero sin atizarle una sola patada, hacerlo alteraría la paz de mi hogar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van le había escuchado todo, Fernando estaba tieso y embriagado. Quería desaparecer en ese mismo instante. Pero este hombre de carácter afable y taciturno, tras haber restablecido el orden, aguardaba su turno para jaquearlo. Inexplicablemente inició un culto a sus principios, con sumo cuidado cogió cada uno de los utensilios que usaron, los libros nuevamente a su lugar de origen y los discos de música ordenados según dicta el alfabeto valenciano. Al cabo de su jornada los sillones eran lo único que desencajaban. Sin pensarlo, arrastró los sillones en los que descansaban los muchachos, lentamente para no interrumpirles la felicísima siesta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Don Gabriel salió silencioso, llamó a su mujer al comedor.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-¿Y Fernando? -Inquirió sin preámbulo-&lt;br /&gt;-Debe estar en la biblioteca, yo he dormido la siesta por la fuerza, rendida por la música hipnótica que escuchaban los chicos.&lt;br /&gt;-¡Fernando! -Levantó la voz, Doña Lucía, dirigiéndose a la biblioteca-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al otro lado Fernando, despierta a Van…&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Joder tío, nos hemos quedado dormidos. Qué os parece, nos ha caído la noche.&lt;br /&gt;Van miró a su alrededor, lo que veía no era un residuo de sus sueños, era el perfecto orden que había restablecido Don Gabriel hace un instante.&lt;br /&gt;-Hombre parece que no hubieramos hecho nada, todo está en su lugar.&lt;br /&gt;-¡Fernando! -Insistió la mujer desde afuera-&lt;br /&gt;-Ya voy madre, ya voy.&lt;br /&gt;-Vamos Van, acomódate la camisa, seguramente nos llaman para cenar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En la mesa, siempre horizontal, le esperaba un acusador certero, incisivo y cuidadoso. La escena le evocaría un momento extraviado en su memoria; aún estaba aturdido por los finitos tragos que bebió con Fernando. Tenia que enfrentarlo e iba decidido a ello. Traspuso la puerta que separaba los ambientes para ubicar su asiento al lado de Fernando.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Doña Lucía narraba a los comenzales con especial entusiasmo acerca de sus dias de juventud. Recordaba con dulzura las bizarrías incontables de Don Gabriel, cuando una noche antes que accediera a sus encantadoras proposiciones amorosas, apoyó una escalera de carpintero al pie de su ventana, para alcanzarle una rosa “Reina Isabel” que, el muy tonto, neutralizó el aroma natural rociándole un perfume suyo. Lo contaba y todos reíamos, todos menos el. Don Gabriel sólo tenía tiempo para cruzar los escurridizos puentes que, estaba seguro, lo llevarían a la vergüenza escondida del intruso. Este sin embargo se desenvolvía con total distensión.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Don Gabriel dejó de asestarle la mirada cómplice y acusadora al saberse vencido en la primera batalla.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-¡Oh! lo recuerdo muy bien cariño -alcanzó a complacer a Doña Lucía- Esa noche fue la que antecedió al más feliz de mis días, tenías el rostro como la de un músico detrás de sus notas, embelesada con tanta galantería. Anhelando el mañana, te declaro mi amor hasta el día de hoy, te llevo dentro de mí desde entonces, pues no he hallado descanso en mi lucha sin cuartel que me depara robarte siempre una sonrisa.&lt;br /&gt;-No has cambiado nada querido -arrulló a Don Gabriel llevándole las falanginas a su mejilla.&lt;br /&gt;-Por eso mismo quisiera brindar frente a nuestro respetable huésped Van… ¿Cómo es que apellidas?&lt;br /&gt;-Scribenz señor, Van Scribenz.-&lt;br /&gt;-¡Oh! Sí, junto a nuestro respetable huésped Van Scribenz. ¡Fernando!, traedme el Vino que el buen Víctor nos trajo para el aniversario de bodas.&lt;br /&gt;-¿El vino? -tragó saliva Fernando, sabiéndolo extinto.&lt;br /&gt;-El vino hombre, ¡el vino!&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Calló dos segundos, sintiéndose y mostrándose perdido. Su madre lo observaba sospechando la peor de las desgracias. Vaya manera de amenizarles la víspera.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Me lo bebí padre. Perdóname.&lt;br /&gt;-¿Qué cosa? ¿Cómo que te lo bebiste? Si hasta ayer estuvo intacto.&lt;br /&gt;-Padre lo lamento no recordé que era el que apreciabas tanto.&lt;br /&gt;-Bueno pues, -resignó falsamente comprensivo- Tráeme cualquier otro, que quiero brindar con tu madre hoy. ¡Ya está! Traeme mi botella de Whisky preferido.&lt;br /&gt;-También me lo tomé padre.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van, sabiendo que todas las botellas quedaron vacías, tendría que apresurarse a intervenir, de no hacerlo, pondría en serios aprietos a Fernando. Interrumpió, sobre todo, para demostrarle a Don Gabriel que también él sabía perder.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Me van a disculpar los señores, tengo que confesaros que Fernando y yo nos dejamos poseer por el espíritu de Baco. Nosotros, en igual medida irresponsables, hemos terminado todos los tragos habidos. A la vista de cualquiera, seguramente habremos parecido dos tristes borrachos, sin embargo teníamos mucho que celebrar. En primer lugar el repliegue de Fernando de las exóticas tierras donde todo le seducía; ahora, por fin, había hallado el sosiego de su hogar. En segundo lugar por tener la enorme dicha de tener padres tan preocupados y responsables con su desarrollo humano, quizá esto nos condujo hasta la biblioteca, la misma que Don Gabriel, a pesar de su distancia con la lectura, le ha preparado con afectos paternales; no conforme, ha mantenido su encanto con orden desmedido y esmerado.  En tercer lugar, celebrábamos mi despedida; al saber que los pasos de Fernando están a salvo en vuestra guía, hacía menester mi partida. Pero hubo algo que no llegamos a celebrar. -Alzó su taza de té y mirando con extraño enojo a Don Gabriel, pronunció- Quiero brindar por la ininterrumpida amabilidad con la que me han acogido en esta casa; desde la comprensión cariñosa de Doña Lucía hasta la calma estratégica de Don Gabriel. Quiero brindar por Ustedes porque es seguro que no me volverán a ver.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bebió hasta la última gota y se fué. El reloj marcaba las veintiún horas menos diez.&lt;br /&gt;Había llegado el momento de partir.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6191145294886750033?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6191145294886750033&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6191145294886750033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6191145294886750033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/momento-de-partir-pag08.html' title='&quot;El Momento de Partir&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-3682348509440625953</id><published>2008-08-03T15:14:00.009-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.339-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Moral del Grandilocuente"</title><content type='html'>Esa mañana, después de encumbrar su talento sobre las tablas, Van salió raudamente de aquella casita mágica que era la de su amigo Fernando, en la que se había sentido muy cómodo primero e incómodo después. Después de sacrificar el honor de un viejo amigo por salvar el pellejo de otro, claro que también estaba en juego su honor y su pellejo. Pero para dejar de complacer a Van, debo confesarles que él sólo lo estuvo haciendo por su bienestar. Parece su deber quedar bien con el más inmediato a cualquier costo. Si ahora mismo se lo enrrostrara, seguramente me respondería:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “A mi me mueve el institinto de preservación de la vida sana, Si tengo que pisar cabezas lo haré con mi consentimiento o sin el. Si el fin que me defiende en los tribunales del mundo, me ha librado de la fe. ¿Cómo me será licito no vivir sin escrúpulos?”&lt;/span&gt;. Cuando Van habla como si fuera semidiós, me irrita tanto que prefiero oirlo y no escucharlo.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Necesito un teléfono ahora mismo.&lt;/span&gt; -Suplicó Van a Fernando, quien fue a alcanzarlo en el camino que este emprendió abruptamente desde el sillón de su sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando notó muy contrariado a Van después del diálogo de presentación con sus padres. Casi le contó la otra mitad de su vida con un entusiasmo que solo fue cortado por la indiferencia estoica de este. Van perseguía por toda la casa la quietud del teléfono y el desplazamiento de los padres de Fernando con un fervor poco menos que paranóico. Quizás ellos conozcan el número telefónico de Daniel Rázuri, donde Fernando se alojó durante semanas; es probable que le increpen a Daniel la doble actitud, cuando este respondió el teléfono alguna vez, y le pidieron que le comunicaran con Fernando. Las posibilidades de verse atentado en su instinto de conservación, iban en aumento. Van salió aturdido a las calles, jugándose los segundos más eternos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No hay teléfonos públicos cerca, pero hay uno particular en mi casa. &lt;/span&gt;-Intentó calmarlo Fernando-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Lo que tengo que hablar carece de carácter público.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Hombre! Deja de comportarte como un capullo, vamos a casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Suéltame carajo&lt;/span&gt; -replicó Van- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Necesito un teléfono te digo!.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Bueno pues, Vamos donde Don Victor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Quien mierda será Don Victor?&lt;/span&gt; - farfulló Van, en voz baja, mientras se dejaba arrastrar hasta la tienda de la otra esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcó a un telefono de Lima.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Daniel, Daniel eres tú?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No señor, ¿Quién lo busca? &lt;/span&gt;-...Era el Sr. Richard Palomino. Y ahora ¿quién iba a ser Van? Si estaba al otro lado de la línea, nada más y nada menos que el hombre queostenta el papel de su mayor acreedor y, felizmente, el menos implacable. Esa deuda no la saldó jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Un momento porfavor -&lt;/span&gt;Fingió que le pasaba el teléfono a otra persona-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Sr. Palomino como está Ud. &lt;/span&gt;-Respondio Van, cómo no, fingiendo otra voz- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;soy Paco Moncada ¿Me recuerda?, el que se amanecía con Dani jugando ajedrez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Hola Paquito, te cambia la voz a cada rato. Si acabas de llamarme. ¿Qué se te olvidó?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No señor, no se me ha olvidado nada, sólo quería decirle algo más a Daniel&lt;/span&gt; -Se la jugó con el “algo más” como si ya hubiera conversado con él.-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Habla Paco, ¿Te pica la espalda?&lt;/span&gt; -Respondió Daniel confiadamente.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Así que te pica la espalda no?&lt;/span&gt; -bromeó Van ya con la voz recuperada de la salvadora impostación-.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Hola demente!, leí tu nota. Mi padre está enojadísimo contigo, porque ni siquiera le agradeciste antes de salir, sabía que lo dejarías al final en la paga pero nunca se imaginó que lo dejarías varado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Me apena lo de tu padre, pero me ocuparé de el en otro momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Osea que te fuiste a España con Fernando. Qué bien, qué bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No me fui con el, yo he llegado después. Daniel escúchame.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Qué sucede? ¿No tienes guita para regresarte?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Escúchame imbécil. Tengo plata para regalarte. No es por eso que te llamo.&lt;/span&gt; -continuó apurado por una voz detrás que le exhortaba a entender el respeto mínimo por el carácter público del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Te llamo para que me perdones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Estás perdonado Van. Pero la próxima vez no lo comuniques por escrito. &lt;/span&gt;-Respondió Daniel, inocente-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Daniel, escúchame, hace un momento he conversado con los padres de Fernando y te he culpado de todos los desastres de Fernando en Lima.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Y le contaste por qué lo deportaron?.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Si &lt;/span&gt;-Respondió tímidamente-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Van! &lt;/span&gt;-Reaccionó Daniel, indignado-&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Tenía que hacerlo porque el huevón de Fernando no me presentó en su casa, y a la mañana siguiente sus padres querían matarme si no les vendía una imagen confiable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sobre la manera como lo deportaron no le dije que le aconsejaste a agredir al policía, sino que te descuidaste en el momento que lo hizo. Si llaman a tu casa, acuérdarte de lo que te estoy diciendo para que no te sientas mal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Sí Van, qué considerado eres. y después te voy a recordar a tu madre ¿Esta bien?.&lt;/span&gt; -Respondió molesto Daniel, un silencio antes de colgar-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando y Van regresaron a casa, esta vez Van parecía flotar en la gravidez confortante de saberse comprendido por las raíces que agredía desde lo alto del tallo, siendo el una hoja encarnada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay! Van, repasar tu vida es un delito contra tu honra. Ayer me anunciabas&lt;span style="font-style: italic;"&gt; "¿Cómo me será lícito no vivir sin escrúpulos?"&lt;/span&gt; y hoy, un flaco escrúpulo se te escapa: Vienes a pedir disculpas a la misma persona que acabas de acusar. Sin embargo, algo podrías decir a tu favor:&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “Con todo respeto Daniel, ¿Qué ha pasado por tu mente antes de rendirme semejante ultraje?. olvidas que en el camino hacia el mismo punto nos dirigimos: Vivimos en permanente fuga del dolor de estar vivos; la trampa que se nos tiende apunta a mantener esta vida sana aún detestándola; sabemos bien que el precio por suprimirla es un dolor tal; que, por su intensidad, retrocedemos al hallarlo difícil imaginar. En ese avanzar a imaginar el supremo dolor y retroceder ante el espanto de saberlo último, se fundamenta toda moral. No tengo la esperanza que me entiendas, hombre de moral infrahumana. Nada tienes que temer, soy tu amigo y estoy al servicio de tu templanza: No se le juzgue al hombre jamás. Júzguese el fin que persigue su moral y guarde silencio al final”&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Felizmente este hombre nace y muere diariamente!.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-3682348509440625953?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=3682348509440625953&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3682348509440625953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/3682348509440625953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/moral-del-grandilocuente-pag07.html' title='&quot;Moral del Grandilocuente&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-7765124765634580242</id><published>2008-08-03T14:55:00.004-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.339-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"El Huésped Inesperado"</title><content type='html'>Una mañana espléndida en Algemesí. Los primeros destellos dorados de la mañana convierten cada rincón en un lujoso espectáculo, la sombra de las pequeñas colinas apostadas a su alrededor crean un efecto de profundidad que invaden los ojos y calman las tempestades del alma.&lt;br /&gt;Cual hormigas veraniegas, arrecian los músculos sus habitantes con natural diligencia, recorren jirones y avenidas guiados por la fuerza inconmensurable que les inspira la pujanza de un pueblo que los hermana y los enfrenta.&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van ha decidido partir a esa mágica ciudadela desconocida, donde según Fernando habitan hombres semejantes a animales irracionales, el temple que lo conduce le ha despertado diez minutos antes de las seis. Los ronquidos incesantes que atropellan su silencio desde el otro lado de esa habitación logran sacarlo de la litera. Con las piernas firmes observa cuidadosamente cada ángulo construido para comprimir a quien la ocupara. Indiscutiblemente una mujer se había prestado para la decoración de ese lugar, le delataban esas sábanas de un tono rosado tan claro que podía confundirse con la blancura de sus almohadas, detrás de la ventana una pequeña maceta era el soporte de enormes tallos auriverdes enclavados con hojas salpicadas de un tono rojizo, al cabo de los tallos pendían, cual zarcillos, unas florecillas violáceas que coronan la exaltación de la belleza natural, a lado de las flores, pululan, cerúleos de tan fogosos, dos pericos lutinos disputándose los últimos granos de una lechosa mazorca que les dejó Fernando la mañana anterior. Van pensó para sí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Es un grato espectáculo despertar a la luz de una ventana algemesinense, contemplar la belleza de las flores y el sinfónico canto de estas aves cautivas. Y como si no fuera suficiente, antes de dar los “buenos días” la mañana se encarga de anticiparlos. En breve estaré en el pueblo de los gitanos, siento miedo pero si llego a mostrarlo con seguridad fracasaré. Atravesaré las calles de ese poblado como disponiéndome a abrir la puerta de mi casa a la vuelta de alguna esquina. Espero no reflejar un aspecto muy urbano para que mi llegada no parezca una incursión insolente-&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van salió impetuoso de la habitación y tuvo que detenerse un paso después del umbral. Al frente, una mesa larga en posición horizontal. La ocupaba el indiferente patriarca Don Gabriel Portal, a su diestra Doña Lucía de Portal Ibarreda y a su siniestra, Fernando; el hijo de ambos, recientemente recuperado.&lt;br /&gt;Todos miraban a Van con franco desconcierto. Los padres de Fernando se preguntaban sin palabras, mirándose entre sí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué hacía este hombre en casa?&lt;/span&gt; Fernando en un arrebato instintivo por defenderlo, y luego de limpiar detenidamente sus labios, abandonó la mesa con la venia de sus padres y se arrojó sobre Van, antes de que este diera un paso más, lo condujo de regreso a la habitación. La puerta se cerró con la misma rapidez con la que ambos entraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Van, discúlpame el desagradable momento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Tu vida transcurre entre disculpas, bien eres muy honesto para enfrentar tus errores o eres muy estúpido para manejar tus propias situaciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-No Van lo que pasa es que mi madre salió ayer en la tarde, justo antes de haberte saludado desde el balcón y mi padre se fue a denunciar a los supuestos ladrones que dejaron abierta la puerta trasera. Quise que permanecieras aquí mientras inventaba algo a mis viejos para recibirte sin sobresaltos. Tu maldito acento peruano removería el recuerdo de mi alocada aventura cuando salí de casa. ¿Entiendes?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Me hubiera ido a un hotel, ¡Pero no! ¿Tu eres muy gentil y hospitalario no? Y ahora que cosa quieres que haga allá afuera, que me lleve una mano al vientre y me hinque respetuosamente y les diga “Estimados señores, os pido que excusen la violenta manera de presentarme ante vosotros, en primer lugar permítanme exculpar a vuestra prole por semejante preterición, mi nombre es Van Scribenz, silente e incansable voz de la conciencia de vuestro vástago para reanudar la dirección desviada del buen camino que han tenido muy a bien trazar para él. Como es de vuestro conocimiento…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Magnífico! Eres un genio Van, ya cállate. Es una excelente excusa para acallar el temperamento de mis viejos. Apúrate, sácate la pitaña de los ojos. ¡Luces, cámara, acción!.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Ah ¡ya! ¿Quieres quedar como un regenerado frente a tus padres? Muy bien, apártate, déjame actuar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van salió con un aire distinto al que lo había movido desde temprano, casi no pensaba en sus futuras travesías, se dejaba ver atribulado, avergonzado y al mismo tiempo digno de haber emprendido la noble tarea que la vida le había conferido en favor de la salud social de Fernando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Estimados señores, os pido que excusen la violenta manera de presentarme ante vosotros, en primer lugar permítame exculpar a vuestra prole, a quien correspondía este deber, por semejante preterición, mi nombre es Van Scribenz, silente e incansable voz de la conciencia de vuestro vástago para reanudar la dirección desviada del buen camino que han tenido muy a bien trazar para él. Como es de vuestro conocimiento el ímpetu desmesurado de Fernando lo llevó a tierras muy lejanas, que es de donde lo conozco, cuando me habló de vosotros sus padres pensé de inmediato que no era la vida que estaba llevando la que quisisteis para él, me ha poseído un ángel guardián desde entonces y no he podido estar tranquilo hasta hoy que lo veo sentado en la mesa que le corresponde bajo el cielo más maravilloso de España, en el calor de su pueblo y ungido en la dirección que procuran vosotros para su vida.&lt;/span&gt;- Inclinado, esforzando la vista con falseada sumisión hacia los progenitores y temiendo una carcajada suya para compensar esa retahila de mentiras, pensó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Yo mismo no me creo tanta basura-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Así es que Van Scribenz es tu nombre? &lt;/span&gt;Respondió inquisitivo Don Gabriel&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Joven&lt;/span&gt; -interrumpió la madre, evidentemente tocada por la impersonal excusa estremecedora del huésped inesperado- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;siéntese con nosotros&lt;/span&gt; -atinando con desesperación a traer una cómoda silla lujosa que no usaba desde que su padre le confió en heredad- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No termino de entender por qué Fernandito no nos avisó su llegada, en nuestro pueblo acostumbramos a recibir honorablemente a nuestros visitantes, para nosotros no hay huésped malo, pues no por nada se llega aquí. Excusareis de inmediato nuestra sorpresa puesto que el temor de ser agredido por los gitanos, que de paso es la única amenaza que padecemos, no nos deja vivir en paz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Descuide Doña Lucía&lt;/span&gt; -restó importancia Van, llevándose las manos al mentón y recogiendo una de las piernas hasta el descanso de la silla. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Me complace conocerlos, lo mismo que me alegra el nuevo statu quo de Fernando, quien, estoy seguro, modificará progresivamente sus comportamientos en la medida que comprenda que su papel es la de hijo único y de padres veteranos, con todo respeto lo digo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Hombre! me encanta la sinceridad de este chaval.&lt;/span&gt;- celebró en voz alta Don Gabriel.&lt;br /&gt;Van sonrió victorioso, olvidó su condición de forastero, estiró las piernas confiadamente y amenizó la charla con una astucia sin precedentes. Trasladó la autoría de sus atrocidades a dúo con Fernando en la persona de su amigo Daniel Rázuri, a éste culpó de todo lo que había ocurrido en Lima. Esa mañana, narró con todo desparpajo el día que fueron aprehendidos por efectivos de la policía cuando los hallaron culpables de hurtar libros de la Biblioteca Nacional.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¿Ustedes saben lo que es defender lo indefendible?&lt;/span&gt; -asestó Van clamorosamente- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El día que fui a pagar la fianza para dejarlos en Libertad no conocía a Fernando, fui a pagar la libertad de mi compañero universitario Daniel Rázuri, cuando revisé la cantidad a pagar, lamentablemente cancelarla no estaba dentro de mis posibilidades, no creí que fuera tanto, habían sido culpados de robar ciento cuarenta y cuatro libros, así es que pedí que les asignaran un abogado y le expliqué a este que en la lista de lo sustraído estaban libros de la autoría de Schopenhauer, Virgilio, Borges, Friedrich Nietzsche, Heidegger, Derrida y hasta ¡Emile Ciorán!. Espero que los nombres de esos subversivos no les sugieran nada&lt;/span&gt; -Perdónenme maestros, pensó alzando los ojos hacia el techo-. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El hecho es que todos los libros eran de filosofía y el argumento para defenderlos debía tener como móvil el desarrollo de su cultura, es decir, que robaban motivados por el derecho supremo del hombre de tener acceso a la cultura y que además padecían una leve misantropía, esto es algo como aversión por la humanidad, lo que no les permitía compartir con otras personas los espacios acondicionados para la lectura en esa biblioteca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-¡Qué bien pensado!&lt;/span&gt; -Exclamó Don Gabriel- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Y qué paso después de presentar esa defensa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Pues que los inculpados estaban obligados a devolver el íntegro de los libros perdidos para pasar del encierro preventivo a la libertad condicional&lt;/span&gt; -En este momento Van se detuvo abruptamente. Fernando le había encajado un puntapié de advertencia bajo la mesa, lo que le indicaba que no debía contar que fueron declarados “personas no gratas” por las principales bibliotecas de la ciudad y que además de ello fueron publicadas sus fotografías con nombres y apellidos en la entrada a estos recintos para impedirles el ingreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Gabriel, para sorpresa de todos, tomó por las orejas a Fernando&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Qué bonito carajo, ¿qué bonito no? haciendo gilipolladas en el extranjero. Vergüenza tendría que darte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Don Gabriel&lt;/span&gt; -intervino Van con inocultable fruición- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;no se imagina la envidia que siento ahora mismo. Cuántas veces me hubiera gustado tirarle de las orejas a este adorable granuja, y sin embargo tuve que apoyarme en el filo del verbo y la reprimenda para enderezarlo. Bastante tenía ya con Daniel. ¿No le parece?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van ocultaba su sonrisa tras el uso de gestos de preocupación, de modo que mientras más preocupado se mostraba, tanto más sonreía ocultamente. Fernando estaba poco menos que furioso, pero igualmente entretenido por las dotes histriónicas de su adorable y despreciable amigo Van. Soportó con beneplácito el tirón de orejas y los iracundos pellizcos escondidos de su madre. Sabía bien que el pasaporte para alojar a Van en casa con la finalidad de corresponder a la esmerada hospitalidad de éste en Lima, iba a costarle caro y de momento le estaba saliendo una ganga.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-7765124765634580242?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=7765124765634580242&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7765124765634580242'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7765124765634580242'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/husped-inesperado-pag06.html' title='&quot;El Huésped Inesperado&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-5854255912272519624</id><published>2008-08-03T14:34:00.004-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.340-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Un Gitano Encubierto"</title><content type='html'>La tarde que Van llegó a casa de los padres de Fernando, un armónico aire de orden y pulcritud que no habia experimentado antes lo abordó al entrar, le robó los ojos un brillante patio adornado con mosaicos de flores en sutil biselado sobre ásperas mayólicas de granito, suavemente coloreadas de un verde que daba la sensacion de estar pisando un incipiente musgo artificial, a medida que avanzaba a las escaleras lo envolvia un pacífico olor a uvas frescas que lo llevaban por una imaginaria travesía a Véneto, esa ciudad elegida para el reposo de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal silencio se rezaba en esa casa que sus oídos irreflexivos atendían a la música distante que produce el aleteo de las aves, silenciando sus pasos sobre cada peldaño; las cucardas apostadas estratégicamente en los extremos del rellano daban la sensación de bienvenida a cualquier forastero, por más ajeno que este se pretenda. Van se emociona a tal punto que teme que, en cualquier momento, las solemnes notas del Réquiem de Mozart terminen arrebatándole la idea fija de estar sobre terreno humano. A lado suyo Fernando, habituado a ese ambiente mágico, le hablaba atropelladamente del día siguiente que irían a pasar, Van distraído asentía con involuntarios movimientos de cabeza. Un portazo en el primer piso y los desaforados gritos de dos niños sustrajo a Van de su imaginario aire fresco de Véneto y las voces de la melodía que tanto temía…&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Váyanse a jugar al otro patio&lt;/em&gt; -Regañó cariñosamente Fernando-&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mi papá no quiere porque alguien dejó abierta la puerta trasera y teme que hayan ladrones cerca&lt;/em&gt; -replicó uno de los niños mas bien sonriente que asustado-&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡La puerta trasera! !En qué estaba pensando!&lt;br /&gt;-¿Sucede algo Fernando? &lt;/em&gt;-atinó a preguntar Van&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Nada lol, sólo que dejé la puerta abierta hace un momento que te gasté la broma para alcanzarte al otro lado de la calle.&lt;br /&gt;-¿Y es muy grave?&lt;br /&gt;-No lo sería si la casa no estuviese frente a frente con los gitanos&lt;br /&gt;-¿Lo gitanos dices? Es extraño, pero cuando pronuncio eso: “los gitanos”, mi mente ubica sinónimos oscuros como adivinación, rencor, engaño, perversión, malicia, miseria y así por el estilo.&lt;br /&gt;-Pues lejos lejos no estais, los gitanos son gente muy despreciable, practican toda clase de faltas contra la sociedad civil organizada, allá detrás de la via ferroviaria han asentado sus chozas ayudados de mantas, comen sin utensilios y crían animales para comerlos después. Son gente insana, le dedican culto al hurto y para ello se valen de todo tipo de armas. Hombre, pero no te hagais lios con eso, están cerca de nosotros sí, pero muy lejos de ser como nosotros, tan sólo les falta pelambre para que la zoología se encargue de su análisis.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Van conocía gente muy similar, así es que no le espantaba mucho las graves descripciones de Fernando, por el contrario lo invitaba a arrojarse sobre ellos para conocerlos mejor. Las furibundas expresiones de Fernando lo incomodaron, sus padres y abuelos eran como los gitanos que él describía, y ese estilo pura sangre que empleaba para referirse a ellos, lo había escuchado de algunos amigos, que forjó en un barrio residencial de Lima, cada vez que querían referirse a los habitantes de, Arizmendi, el pueblo donde vivía. Una hilera húmeda le recorrió desde la nuca hasta perderse en la mitad de su espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Acaso soy un gitano encubierto?&lt;/em&gt; -se preguntaba- &lt;em&gt;¿Podría considerarse gitano a un hombre cuya única falta para una sociedad segmentaria consiste en haber nacido marginal? No, claro que no&lt;/em&gt; -respondíase en silencio-&lt;em&gt; La pobreza o marginalidad como gusta llamar el hombre acomodado a los desposeídos, es sólo una circunstancia, una feliz circunstancia, pues a cambio de pelear por defender la integridad de las riquezas físicas resulta más noble luchar por mantener la moderación, cosechar francas amistades, no tener que comprar aceptaciones grupales, hallar en la solidaridad el punto culminante de la evolución del hombre como animal sociable, entender la anarquía como un proceso inicial para la aceptación de la igualdad de los hombres y respetar las desigualdades surgidas con la única finalidad de crear mejores igualdades. Vaya ser pobre es la mejor circunstancia para nacer&lt;/em&gt; -reflexionó- &lt;em&gt;No tienes que mirar hacia abajo porque estás abajo, ni siquiera mirar arriba porque a través de la expresión íntima de tu existencia puedes frotar con cariño esas cabezas inutilmente altivas que, en creerse superiores son inmensamente inferiores desde el mismo lente por el que miran. Ahora bien,&lt;/em&gt; -continuó excitado-&lt;em&gt; existe una grave inconsistencia entre el marginal apabullado por la línea divisoria que trazan los que le temen y aquel que por la fuerza de su espíritu logra borrar esa línea sin sus manos, ese marginal confundido y obligado a representar una terrible sed de violencia no es más que el resultado de tal marginación. ¡Qué barbaridad! el Hombre crea por medio de sus temores, la amenaza más temible para sí.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esa noche Van durmió placidamente, abrigó sus ideas para nacer feliz al día siguiente, al día siguiente ha de encontrarse perdido en algún semejante allá al otro lado de la vía que separa a los gitanos del resto de la “sociedad civil organizada” de la que hacía alarde su buen amigo y mejor enemigo Fernando Portal Ibarreda. ¡Si hasta el nombre lo delata!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Despertó con las venas henchidas de sangre, azorado por un latido violento, los amplios ventanales de la habitación de huéspedes que ocupaba, le inducían a descorrer las cortinas pronto, las colinas que cortaban las luces tempraneras de esa mañana radiante le indicaron el camino.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Es preciso que cruce la vía!&lt;/em&gt; -proclamó en su pecho-&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Gitanos, secretamente queridos, han de dejarme penetrar en vuestras tierras, porque la fuerza que llevo encima sospecho que no es del todo mía, no atajéis mi cuerpo porque este es el único transporte que tengo para descubrir vuestro espíritu, vuestra lucha, vuestro pesar y vuestra alegría… &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-5854255912272519624?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=5854255912272519624&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5854255912272519624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/5854255912272519624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/gitano-encubierto-pag05.html' title='&quot;Un Gitano Encubierto&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-8885141135592359015</id><published>2008-08-03T14:32:00.003-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.340-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Un Limeño en Algemesí"</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;Van caminaba poseído de una fuerza desconocida que parecía guiarle hacia la multitud, su instinto capitalino lo empujaba hacia las avenidas colmadas de automóviles ruidosos, del vertiginoso camino de transeúntes indiferentes a la nube de monóxido de carbono que respiran con su andar, Van perseguía el tumulto, pretendia internarse en la mar de comerciantes callejeros, de vendedores de comida en las calzadas, imaginó incluso que algún molesto vendedor ambulante le atajaría su búsqueda de todo aquello que sentía muy suyo, y que ahora le parecía ajeno, no halló a su paso siquiera el cuadro más triste de sus incursiones: los lastimeros mendigos de piedra apostados bajo una huerfana ventana de avenida, que parecían ancestrales fantasmas eternos de su ciudad, porque era suya y sólo lo que estaba viendo ahora se lo podía arrebatar con total autoridad. Pero esta ciudad a la que estaba renunciando reconocer, le miraba de lejos, le trataba con cautela, los faros en las calles parecían elevarse al advertir su paso, y aun así el no la sentía mezquina. Esa ciudad le miraba de lejos como se mira a cualquier extraño que pretende comportarse como si estuviera en casa. Tal era la reacción de esas casitas altas y adornadas con un carácter forzosamente moderno, como procurando encontrar sus aires bizantinos en algunas columnas refaccionadas para conservar la altanería de sus techos elevados, la calle Cervantes le sonreía con una lágrima viva y desafiante, el escenario era tristísimo, una calle pequeña de tan bella y golpeada atrozmente por una porfiada modernidad seudoeuropea, Van y yo podríamos jurar que esa callecita extrañamente vacía no era como pretendía ser presentada, y es que sus caminos adoquinados de piedras cuya belleza sólo han podido ganarse con el tiempo y que transpiraba una romántica atmósfera de 1900 estaba manchada de un asfalto grosero y maloliente, de un acabado no prolijo y si tan irreverente como profano. Van parecía confeccionarse preguntas alrededor de todo aquello que representaba un amoroso trabajo artesanal de sus antiguos pobladores -¿Qué razón existe para encubrir la belleza con la violencia propia de las tendencias modernas?- Huyó despavorido al pensar que a las callecitas de su natal Arequipa podrían ocurrirle semejante atrocidad, huyó hacia La calle la Conquesta, burlábase en silencio del nombrecito arguyendo que debería llamarse La Conquista, pero eso es algo que su ausencia de espíritu valenciano lo excusaba, las calles Molí de la Vila y la Placeta del Carbó, cercanas aunque distantes parecían cobijarle con una hospitalidad similar a las calles de su tierra ahora menos añorada, la Plaça Major le confundió más todavía porque ya estaba acostumbrándose a la idea de no entender el lejano español que le advertían los nombres de esos ensimismados bloques de viviendas. Aspiró violentamente la colilla del último cigarrillo, y apagándolo, en señal de respeto por la pulcritud de las calzadas, atinó a tragárselo sin recelos. Las calles de tan agredidas lucían vacías.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Buscaba afanosamente la calle Verdeguers de la Ribera Alta, todo parecía indicarle que andaba cerca, pues no le pareció lejana esa impresión a renacimiento continuo, construcción y destrucción permanentes que proyectaba el carácter de su buen amigo Fernando en todas sus formas de expresión y conducta, estaba seguro que ese caracter tendría especial vínculo con el temple de las calles que lo criaron.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya envuelto en el caos y el impetuoso orden que pugna por prevalecer en estas calles y avenidas valencianas y a pesar de las luces tenues que le indicaban el camino, Van se sentía feliz porque hallaría sorprendido a Fernando, su incondicional amigo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-¡Hombre! ¿qué haceis aquí? ¿quien te ha traído? -le sorprendió la voz de un hombre fumando un cigarrillo apostado en un barroco balcón desvencijado por el tiempo-&lt;br /&gt;-El viento me lleva a todas partes Fernando -respondió emocionado de sentirlo nuevamente cercano-&lt;br /&gt;Fernando bajó tan rápido como si se hubiera arrojado-&lt;br /&gt;-Fuera de aquí, yo no te he invitado -repelió bruscamente- ¡Largo, bandido!&lt;br /&gt;Van creyó un instante haberse equivocado, sin embargo tenía en frente a Fernando, como nunca antes malhumorado&lt;br /&gt;-Es así como muestras respeto por tu pasado, en mi casa que no es tan grande te he recibido y te he llevado a presenciar el ardor incesante de sus arrabales hasta el lujoso presidio de sus intimas areas residenciales. Si así es como recibes a lo tuyos, me iré e intentaré comprenderte en el camino. Es un castigo dormir con la esperanza, qué mal tan grave debí haberte infligido para que al final del camino me trates peor que mula de arrastre. No lo sé y no he de preguntártelo ni de preguntármelo. Me dices adiós y te digo adiós valenciano bendito y maldito, pero ya es bastante volver a ver el rostro de un otrora entrañable amigo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se fue Van contrariado, con un nudo duro en el cuello que pretendía ahogarlo en lágrimas amargas, pensaba en todo el camino recorrido, en las horas del vuelo emprendido, en el taxista indiferente, en las calles que parecían abrazarle, se fué y lloró amargamente, aún enjugaba sus propias lágrimas que creía extintas al haber superado dolores frecuentes.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al doblar la esquina de una derruida y aún impetuosa casa colorada un abrazo le rodeó el cuerpo dejándole sin aire para salir de su asombro mezclado con espanto, acaso no tenía tiempo para sorprenderse, creyó que la ciudad lo abrazaba para consolarle, creyó que era un mendigo de piedra y que despertaría de pronto en una calle suya muy suya. Levantó los ojos para salir de su asombró y delante de él Fernando, su querido e incondicional amigo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Le odió tanto como lo estaba queriendo siempre. Dejó caer de sus labios unas limeñísimas lisuras interminables.&lt;br /&gt;-Atorrante conchetumare, ¿así te gusta joder a tus amigos no?. Ahora sí te jodiste porque vas a darme trato de monarca en reparación por tu falta huevón jueputa. Estas lágrimas se pagan muy caras, ya vas a ver, has contraído feroz deuda conmigo. -Lo decía dejando descorrer entre sus dientes una amigable sonrisa que lo aliviaba.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Fernando sonrío al ver la furia de un lobo herido y ese aire insustituiblemente soberbio que era característico en Van, su amigo y enemigo íntimo. Le rodeó la nuca con el brazo y le notó temeroso cuando le dijo: -Hombre, sois bienvenido a mi comunitat. ¿Comunitat?…&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-8885141135592359015?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=8885141135592359015&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8885141135592359015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/8885141135592359015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/limeo-en-algemes-pag04.html' title='&quot;Un Limeño en Algemesí&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-4110379449979598111</id><published>2008-08-03T14:25:00.003-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.340-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Señuelo Para el Salmón"</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;“Estimado Van, he decidido volver a mi pueblo, pues calculo que no llegaré a los cuarenta si enterco mi permanencia en Lima. Ha sido grato conocerte, pues lo que hemos vivido en estas calles no me lo quitará nadie de la mente jamás. Cómo no recordar nuestro hurtos memorables en las bibliotecas mejor vigiladas, como he de olvidar las mujeres que compartimos y los fines de semana en las que por algún favor divino terminábamos siempre varados en algún balneario, como si la ciudad fuera capaz de volmitar hasta sus playas todos los elementos humanos que constituyen su polución y su desorden. Odiado y querido Van, has de quedar en mi mente como un ser inescrutable, complejo y distante. No sé qué sentir por alguien que me invitó a vivir una pesadilla interminable y feliz. He disfrutado mucho nuestra amistad, pero el mundo reclama mi participación responsable y es algo que no puedo postergar aunque quisiera, porque si lo hago, han de encerrarme en un sanatorio. No se por qué no te encierran a ti” &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así decía en su carta Fernando Portal, a su buen amigo y enemigo que lo arrastraba por las calles de Lima a pervertir sus cuerpos y sus costumbres. Fernando y Van salían siempre de madrugada, argumentando que la vida bajo el denso manto negro de la noche era más abundante que bajo el yugo de los soles. Exclamaban a dos voces y en alto: “El sol esclaviza a los hombres y su hermana los arrulla, Huid del sol y dejad que os abrace la Luna”. Fernando había llegado al Perú desde una tierra lejana de tan española, llamada Algemesi. Este chiquillo recibía durísimas censuras, por su inconducta, de parte de sus padres por no decir solamente de su madre, Doña Lucía de Portal Ibarreda, pues su padre, un alcireño afable y arrogante que no vale la pena mencionarle el nombre por motivos que estoy enfilando para después, este más bien era liberal que conservador y se solidarizaba con las apreciaciones de Doña Lucía para no reñir con ella, pues era mujer de no aguantar demasiado, si acaso a los hijos menos al marido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Coincidieron entonces en sacar a Fernado de los suburbios de esas ciudades tropicales a donde habia dado a parar el muchacho, más bien por rebeldía que por espíritu de aventura. Una vez empacados los trapos, emprendió veloz regreso a Algemesí, esa ciudad que a Van lo desconcertaba sobremanera, lo hacía soñar por su caracter medieval y meditaba por la similitud en la manera de pensar y actuar con los residentes de su Lima natal. Algemesí se llamaba y ahora no podía pensar en nada más.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ya por esos días Van estaba aburrido de no saber qué hacer con el premio que ganó escribiendo una novela, nada le antojaba, parecía tener al mundo como en una pantalla de televisor sin colores. Al terminar de leer el mensaje murmuró -¿Por qué no?, ¿Qué más me hace falta?-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;invirtió increiblemente rápido el desorden infernal imperante en su habitación, como para que no se le recuerde mal, pagó sus deudas con un desprendimiento casi santificado, lavó hasta el último calcetín que guardaba bajo el colchón, fué al mercadillo y colmó de alimentos la congeladora. El hombre actuaba como si ese día fuera el último de su vida y como sospechando que nadie le iría a dejar rosas a su sepulcro. En verdad que lo amé por un instante, y no me entienda mal, pues hay que ver que a un hombre perdido no se le puede imaginar jamás en semejantes menesteres. Me trajo a la imaginación que si por un golpe afortunado se diese un arrebato masivo como el que tuvo Van, tal vez el mundo sería por un día feliz. Van se iría a Algemesí y nadie podría detenerlo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A la mañana siguiente partió a Valencia, al llegar hacía menester hallar la manera de llegar al pueblo de Fernando. Van llegó de noche al aeropuerto de Valencia, el viento arreciaba contra su rostro además de las miradas incesantes de las gentes que le rodeaban, de inmediato se supo extranjero, no había sentido nunca nada parecido pues era hombre de estar en las calles pero siempre de su país. pensó para sí mismo - Al salir de este aeropuerto, recuerdo que abrí por primera vez la puerta de mi casa para ver a la gente que colmaba las calles de ruido y de voces intimidantes, lo que ocurría allá afuera me sorprendía siempre y al cabo de un instante una risa sorda en frente de mí me recordaba que era un tonto al mostrar mi natural extrañeza. Ahora no rien como otrora pero están mirándome de una manera que expresa lo mismo que una inmensa burla y casi no puedo contener el deseo de enfrentarlos, pero eso me evidenciaría demasiado.- &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Arrastro su equipaje pesadamente, caminó meditabundo, con el vano afán de recuperar sus aires capitalinos en el camino, estaba comenzando a odiar su maleta cuando le asaltó un incontrolable deseo de miccionar, vió mal parado un poste que indicaba Calle del Maestrat. El uso de un idioma que sentía suyo ahora sonaba raramente profanado, medio valenciano y medio castellano, leerlo así le llevó con más prisa hacia el poste para regarlo generosamente y partir. Antes de subirse al taxi oyó una voz senil e intolerante - Oiga gitano, por qué cojones no se orina en los pantalones en vez de mancillar así la ciudad- Ese aire odiosamente ceremonioso todavía irrito más a Van que se subió de inmediato para evadir la reprimenda que apenas parecía empezar. Una gran autopista se abrió al doblar la calle de Maestrat y de ahí en adelante solo recuerda haber parado casi cuatro veces para pagar peajes. Ya este último tramo le pareció mas largo que el primero desde su pueblo. Abrió las ventanas para que la fuerza de los nuevos vientos le recordasen su libertad y enseguida se dejó juntar los parpados para pensar en la expresión de Fernando cuando lo viese…&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van, que anda siempre contracorriente, cual salmon en río de cauce inclemente, ha sido capturado al morder un estupendo señuelo, ahora la corriente lo arrastraría en cualquier dirección menos la suya. Eso es lo que parece, pero ya he visto a Van jugarse un papel aparentemente pasivo, cuando en realidad está vigilando terrenos desconocidos para asentar su presencia dominante.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-4110379449979598111?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=4110379449979598111&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4110379449979598111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/4110379449979598111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/para-el-salmn-pag03.html' title='&quot;Señuelo Para el Salmón&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-6597377161618912765</id><published>2008-08-03T08:56:00.002-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.340-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Un Guiño de la Muerte"</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-Hoy traen mi automóvil, estoy tan contento que casi no puedo creer que haya vivido hasta este día. Ya lo he visto en el taller, he elegido un color azul acero porque quiero que luzca fuerte y elegante. Elegí un Hyundai Accent, me parece adecuado para mí, es bello, muy confortable, veloz y sobretodo mío. Voy a ser muy codiciado, las chicas van a querer que las saque a pasear con más facilidad, después de todo eso es lo que buscan en nosotros, ellas lo ocultan pero yo se muy bien que nos ven como objetos de éxito lo mismo que nosotros las vemos como objetos sexuales, claro está, mientras no medie sentimiento alguno, lo que más me excita como consecuencia directa de mi feliz adquisición es que voy a ser codiciado. Sí, muy codiciado.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así pensaba Jefferson Guzmán mientras conversaba con Jimmy (a) El Cardenal, un tipo oscuro con una gran simpatía, amante del buen metal y cojo desde los diciseis años cuando fue embestido por una motocicleta, Jefferson andaba de maravillas ese día, lo del automóvil era un secreto a voces en Arizmendi, nuestro populoso barrio. Sabíamos bien que no era producto de su esfuerzo el juguetito que venía esa tarde, sus hermanas que radican en Auerstedt, un pequeño poblado de Turingia incrustado en Weimar, Alemania. El nombre de ese poblado me transporta velozmente a una pírrica batalla que Napoleón I ganó a los prusianos allá por los albores del siglo XIX . Entonces no imagino cuántas batallas habrán ganado estas hermanitas suyas para comprarle al pequeño Jefferson su juguete preferido.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-Oye Cardenal ¿quieres ser mi copiloto?&lt;br /&gt;-¿Qué pretendes? Acaso ¿que te siga en bicicleta?&lt;br /&gt;-No pues huevón te estoy diciendo que reserves esta noche para salir a pasear por el barrio en mi caña -&lt;/em&gt;asi se refieren los hombres frivolos a su automóvil por estos lares-&lt;em&gt;&lt;br /&gt;-Acepto, siempre que me dejes escuchar a Megadeth a todo volumen&lt;br /&gt;-Dale pero mientras estoy manejando no me distraigas mucho, quiero verles las caras a estos perdedores cuando me vean al volante.&lt;br /&gt;-Por la putamare, qué vanidoso eres, ¿te gusta sentirte lo máximo no?&lt;br /&gt;-Eso dices porque no tienes una&lt;br /&gt;-Ya ya, te veo más tarde.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El cardenal, que a pesar de su disminución física, manejaba bastante bien su bicicleta de montaña, se alejó con una sonrisa triunfal en los dientes, dibujando con sus ruedas, ochos imaginarios en el pavimento, aparentemente estaba más emocionado que el mismo Jefferson.&lt;br /&gt;Me trasladé a la salita de estar donde Van cumplía su presidio frente al canal de historia en la TV por cable, no me atreví a interrumpirlo cuando advertí que las imagenes correspondían a las barbaridades que se suscitaban en Sierra Leona en medio de la guerra por los diamantes. Me senté a su lado sin que éste se inquietara en lo más mínimo. Cualquier película gore era un programa para niños frente a todo el horror que comentaba, notoriamente indignada, la grave voz en off que ilustraba el documental. Terminé devastado, aturdido y encantado de no estar en país que produce diamantes y mejor aún que ya estaba advertido de lo que representaba regalarle un anillo de diamantes a mi amada, lo cual es una mera alucinación porque no tengo caudal suficiente para ese tipo de cosas, por último ni siquiera tengo amada.&lt;br /&gt;Van repetía durante toda la película algo ciclícamente: El cruel juego de los dioses, que perversos son los dioses, qué manera tan ruidosa de divertirse, odio a los dioses...&lt;br /&gt;Terminado el documental se dejo caer pesadamente de espaldas, miraba el techo sin mirarlo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Oye Van, ¿adivina qué?&lt;br /&gt;-Qué, dime qué pasa&lt;br /&gt;-Fíjate que Jefferson se ha comprado un carrazo&lt;br /&gt;-Ja ja ja ja, eres tonto o te haces, ese no tiene ni para invitarle un pollo frito a su flaca ¡y se va a comprar un carrazo! Se va a alquilar uno querrás decir.&lt;br /&gt;-Bueno él no lo ha comprado precisamente.&lt;br /&gt;-¡Ah! claro. ¡Las hermanitas!. Oye, ¿tanta plata tienen esas chicas? ¡Qué raro! -&lt;/em&gt;especuló audazmente-&lt;em&gt;&lt;br /&gt;-Se lo van a traer hoy día, yo mismo le escuché hablando de eso con el Carde&lt;br /&gt;-Bueno pues, será motivo para estrenarlo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Me quedé pensando en lo que dijo. Que yo sepa, arriba de dos veces no lo había visto conversando con Jefferson. En fin, Van siempre me sorprende, me espanta y me divierte con sus ocurrencias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Allá afuera, el motor de Jefferson rugía enloquecido, desbordante, ansioso de ser admirado estúpidamente por los vecinos de esa parte de la vecindad. En la esquina posterior del automóvil Jefferson doblaba la columna, hinchando el pecho hasta formar un arco con su cuerpo mientras anudaba los brazos con actitud soberbia. Yo mismo quedé admirado con tanta belleza, el carro brillaba por si mismo, no le hacían falta luces, desentonaba bastante bien con nuestras polvorientas calles marginales.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Hey Van, ven a ver esto, es un espectáculo.&lt;br /&gt;-¡Diantres! &lt;/em&gt;-exclamó Van-&lt;em&gt;&lt;br /&gt;-¡Fabuloso eh!. Veo que te seduce.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Juan se dirigió pausadamente a la biblioteca de tablas y ladrillos que había acondicionado en su habitación, ese lugar por más miserable que pareciera, estaba muy bien dotado de libros, tan disímiles como sus propios comportamientos. Al regresar, salió con una casaca de cuero que casi no usa y debajo del brazo un libro mediano que decía Flores para Algernón. ¡vaya a saber de qué se trataba!. Como un ratón detrás de un pedazo de queso se escabulló entre la puerta y mi presencia perturbada.&lt;br /&gt;Salió en dirección opuesta al espectáculo público que Jefferson estaba presentando.&lt;br /&gt;Tocó la puerta desvencijada de oscura residencia del Cardenal.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-Buenas tardes, estoy buscando a Jimmy, quería agradecerle la generosidad de haberme prestado por tanto tiempo este libro.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Joven,&lt;/em&gt; -atinó a responder la mujer que entrevistaba, que era su tía- &lt;em&gt;él no está en casa, dijo que iba a... Mire allá está con Jefferson.&lt;br /&gt;-Caramba, entonces vengo en otro momento.&lt;br /&gt;-A ver espérese.&lt;/em&gt; -Lanzó un silbido lo bastante viril como para llamar la atención de su sobrino-&lt;br /&gt;El Cardenal miró en dirección a Van y este le levantó el libro en señal de triunfo, como si lo hubiese rescatado de alguna odisea interminable de préstamos desvergonzados. Jimmy le invitó a acercarse. Van agitó su delicado zippo para encender un cigarrillo y sonriendo seriamente se aproximó al automóvil con un estilo tal, que parecía dispuesto a probar los caballos de fuerza al auto del chaval.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-¡Vaya, vaya!&lt;/em&gt; - exclamaba, ignorando a los presentes y llevándose el indice a la frente- &lt;em&gt;Son mis ojos que me engañan o es un hermoso automóvil que veo bajar de la montaña.&lt;/em&gt; -Van, sonriente, feliz, totalmente divorciado del libro que iba a entregar a su primer dueño comercial.&lt;br /&gt;Asintiendo con la cabeza, ratificó&lt;em&gt; -Es una auto espectacular. Hola Jefferson me enteré por Daniel que has convertido tus esfuerzos en este auto precioso.&lt;br /&gt;-Bueno no tanto así, alguna ayudita me han echado para alcanzar mi sueño que ahora mismo es una realidad.&lt;br /&gt;-Y vaya realidad hombre. ¡Te felicito! Bueno, Cardenal vine a dejarte los restos de Algernón, ya le he llevado flores a su tumba.&lt;/em&gt; -Jefferson reía pero sin saber por qué, sólo le seguía la risa a Jimmy y éste a Van.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Aparte de eso &lt;/em&gt;-continuó Van- &lt;em&gt;estas debiéndome unos cuantos euros, necesito que me los pagues ahora.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Vamos Van, no es momento de cobrar &lt;/em&gt;-retrocedió Jimmy el Cardenal- Aquí nuestro amigo presente nos ha invitado a dar unas vueltas. ¿Qué te parece? -Jefferson sorprendido y con cierto temor de perder autoridad, invitó rapidamente a Van a subirse, era hora de hacer rugir de verdad a ese motor. Van aceptó y tomó el asiento delantero. Emprendieron veloz marcha para dejar atrás a los curiosos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van hablaba de sus proezas en el camino. De cómo sedujo a la hermana del Cardenal pese al mandato de la madre de éste para evitarlo a cualquier costo. Trajo a la mente de Jefferson las salvadas de manos valientes bajo la portería del club en el que jugaba el mismo Jefferson, justamente éste lo metía en problemas porque andaba mal jugando de back central. Van hablaba también de su afición a los desbandes nocturnos y las interminables historias que la calle le procuraba como tributo. Van es un tipo pedante, sin embargo cuando relata sus alocadas experiencias se gana rapidamente la atención, pues este siempre se reserva el papel de semidiós, al principio nadie le cree pero todos quedan estupefactos, como dudando y dando crédito al final. Parece que andaban pasándola bien porque Jefferson, que al principio solo quería dar una vuelta, ahora estaba deseoso de franquear alguna que otra frontera. Augurando tener una historia fabulosa al estilo de Van y sí que la tuvo. Andaban por las afueras de los barrios que Jefferson controlaba con la vista desde la terraza de su casa, y ya lejos de casa, Van le propuso al Cardenal que en vez de pagarle le surtiera combustible al 'animal', así podrían salir a cautivar ciudades que no eran las exactamente suyas y tener cuerda todavía para regresar y dar vueltas por el barrio. Jimmy el Cardenal aceptó de inmediato y así fueron a dar hasta el centro de Lima y aún más allá. Llegaron a un barrio residencial, tuvieron que estacionarse frente a una tiendita porque Van llevaba la mitad del camino con el incontenible deseo de miccionar. Cual perro en sus dominios se acercó a un poste, traqueteó su cremallera y eliminó mojadamente sus toxinas. No bien volvía al automóvil, advirtió que escaseaban los cigarrillos en su haber, asi es que aprovecho la tiendita, graciosamente iluminada, casi se abandonó al descanso en la banquita que reposaba en las afueras, consiguió su cirgarrillos y se marchó. Al frente dos chicas bellisimas movian las caderas configurando una hermosa danza para los tres rebeldes bajo ruedas. El auto, más bello que nunca, servía ahora de butaca preferencial para disfrutar el descanso. Jefferson se emocionó y le pidió a Van que trajera cervezas también, Van trajo tres latas bien heladas para refrescar mejor la noche, bendita de tanto calor. Jefferson no quería probar gota de alcohol, debido al temor que los medios de comunicación se han encargado de reforzar para evitar accidentes dolorosos. Van convenció a los dos que al enfrentarse al alcoholímetro sólo darían positivo si exceden cierta cantidad de cerveza, incluso precisó en tres o cuatro latas por persona. Jefferson convencido, cogió su lata y de un sorbo la secó. Alterados Jimmy y Van se dispusieron a continuar el ritual. Charlaron un poco, hicieron planes playeros y campestres donde participarían los cuatro: Jefferson, Jimmy, Van y el auto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bastante se sorprendieron cuando las doce menos diez los sacudió, para ese momento Jefferson mostraba un rostro algo desencajado, como el de un púber que estaba faltando a la promesa de llegar a cenar con papá y mamá, casi no conversaba con Jimmy y ultimamente tampoco con Van, para compensarlo le subieron el volumen a la música de fondo, los jirones y pasajes, a esa hora despejadas, le permitían a Jefferson pisar el acelerador, pero no sabía ubicarse todavía, asi es que Van le sugirió el camino de regreso, esto le irritó ligeramente a Jefferson y casi trataba de no escucharlo, Van le pidió que bajará la velocidad porque la Avenida que estaba a dos calles regularmente es muy transitada a cualquier hora. Jefferson no escuchó, una señalética le indicaba un resalto, pero él igual pasó.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nos empujo un camión de transporte público y en plena avanzada un auto que iba tan velozmente, como el carril izquierdo se lo permitía, terminó de remolcar lo que fue el bellisimo carro, pasamos el sardinel y fuimos a dar a la berma central.&lt;br /&gt;Van piensa en segundos:&lt;br /&gt;¿Qué diablos está ocurriendo?, ¿me parece o estamos chocando?, ¿qué son todas esas esquirlas de vidrio que pasan delante de mí?, ¡maldición! no debimos tomar ni salir de casa tan tarde, extraño a mi amigo Dani, espero volverlo a ver, es tan bueno, no sé excusarme por qué lo ataco tanto. Madre, esta, seguramente no es la muerte que hubieras querido para mí, espero que no me pillen alcohol en la sangre, Padre... A ti no te voy a extrañar tanto. Por otro lado, ahora sí voy sabré si hay o no Dios. ¡Envídiame padre!.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cerró los ojos creyéndose vapuleado por aquellas esquirlas, un segundo después, con el carro inclinado y apunto de parecerse a un acordeón, reaccionó al advertir el ruido de dos neumáticos aún en movimiento. Van tuvo miedo de moverse, creyendo haberse roto cien huesos después del impacto doble. Volteó a su izquierda y ahí estaba Jefferson, rosado de furia y salpicado de escarlata viva y coagulada, con los ojos perdidos, trastornado, preguntándose por qué había sucedido esto y lamentando la nueva realidad, parecía capaz de hablar pero permaneció impasible, mudo, inmóvil. Atrás Jimmy parecía sacado de una película de terror donde sería no precisamente la víctima, su rostro se asemejaba a un animal de puro hinchada que tenía la frente y quebrado el mentón, Van aún moviéndose con temor escuchó una voz como de un ángel que lejos de curiosear como los demás, o tal vez curioseando con estilo a diferencia de los que estaban afuera rodeando el accidente, se prestó a aconsejar que se muevan despacio para detectar fracturas o heridas graves. Por fortuna Van recuperó el movimiento de inmediato, Jimmy se sacudió visiblemente adormecido. Jefferson observaba desenfocado el volante porque tenia la frente pegada a este, inmerso en su asombro finito.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-Vayan a una tienda y tomen leche y limón, eso les evitará problemas con la prueba de alcoholemia. &lt;/em&gt;-sugirió el angel-&lt;br /&gt;Van salió raudo y arrastro a Jimmy consigo, atravesaron juntos la impertinente multitud. Antes de comprar lo recomendado buscaron una farmacia para que le receten algo para la inflamación, el dolor y el susto. Seguidamente bebieron medio litro de leche cada uno y en el acto el medio limón que complete la cura para las pequeñas cantidades de alcohol que portaban. Se reincorporaron aun absortos y para colmar sus sorpresas una abultada cantidad de gente, detrás de un plástico amarillo con indicaciones para no pasar, les cerraron el camino. Un increíble despliegue de autoridades y servicios privados: Policía de carreteras, Auxilio mecánico, Paramédicos, Bomberos, Personal de homicidios hasta la prensa más barata con sus cámaras y micrófonos buscando muertos y heridos donde no hallaban casi nada. La mirada hacia atrás los dejó mas espantados todavía: dos o tres autos terriblemente aplastados por la parte delantera. Jimmy quiso huir, Van se lo impidió, intentaron cruzar juntos los cercos que le impedían llegar a donde estaba Jefferson éste último aún sin aceptar nada. No era posible pasar para tranquilidad de Jimmy, este quería huir, abandonarlo, ponerse a buen recaudo, Jimmy El Cardenal le temía a la madre de Jefferson que era mujer de bravos arrebatos en favor de su camada. No había nada que hacer, abandonaron la función.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al otro lado del ejército de curioso, ya reincorporado, Jefferson se tapaba la cara, las cámaras lo asediaban, los reporteros acechaban sus declaraciones insistentemente. Una mirada dedesconcierto fue lo último que Jefferson y Van intercambiaron por varios segundos, Jimmy estaba adelantando pasos a casa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van llego a casa, sirvió medio vaso de Jhonie Waker Azul, bebió en seguida y sintonizó las noticias diferidas:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Un hombre falleció esta madrugada, luego de chocar su automóvil a la altura de la cuadra 34 de la avenida Arequipa, en Lince. Según fuentes policiales, se trata de Raúl Casablanca, quien poco después de las 12 de la media noche perdió el control de su vehículo contra un auto que cruzaba extrañamente a alta velocidad, este impacto contra el sardinel y posteriormente inclinado y apoyado en un árbol en la mitad de la vía, quedando atrapado entre los fierros retorcidos. A raíz de esto último, debió ser rescatado por un cuerpo de Bomberos voluntarios, los que lo trasladaron hasta la Clínica Ballesteros, donde falleció por las graves heridas. Hasta el lugar del accidente llegó personal de la Policía de carreteras, mientras que en el nosocomió se constató además de la muerte de Casablanca y las graves lesiones de su acompañante, aparentemente un travesti. Se supo también que el conductor del automóvil que provocó el accidente, identificado como Jefferson Guzman Garcés, de 21 años , atravesaba la vía a alta velocidad porque conducía bajo los efectos del alcohol y en compañía de tres personas que aún no han sido identificadas, estos huyeron rapidamente después del impacto.&lt;br /&gt;Pamela Sanz para canal 9. Informó.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Alzó su copa de whisky, me miró adusto, cerró sus ojos y pronunció:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-Nunca en toda mi vida, he visto a tantos curiosos sueltos, incluso yo, pendiente de las noticias pasadas.&lt;br /&gt;¿A caso no tenemos claro aún lo que ocurre tras la puerta de la casa que nos ampara?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-6597377161618912765?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=6597377161618912765&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6597377161618912765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/6597377161618912765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/guio-de-la-muerte.html' title='&quot;Un Guiño de la Muerte&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4246058781341592661.post-7620046616069016891</id><published>2008-08-01T09:38:00.001-04:30</published><updated>2009-05-08T10:20:45.340-04:30</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Van Scribenz'/><title type='text'>"Fraternal Enemigo"</title><content type='html'>&lt;div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml"&gt;&lt;p&gt;Van lleva encerrado en su recámara casi dos semanas, ha olvidado su minúsculo círculo social, aqueja que le roban demasiada atención.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El tiempo se ha detenido para él, saca la vieja radio que su padre le heredó y desempolva los parlantes para conectarse con la sublime creación de Bach, ahoga su rabia al oír Aria para Suite Nº 3 en D mayor, refugia sus lamentos en Preludio y Fuga, casi logra embalsamarse con la Obertura Nº 2 llamada también Badinaire, las escucha completamente embelesado, los ojos ennoblecidos por la excitación a la que somete sus sentidos, parece querer abrirlos y rendirse en el intento. Van pasa del llanto a la risa con total naturalidad cuando se pierde dentro de si mismo. Ahora prefiero verlo desde la ventanilla de su habitación, ya una vez he intentado interrumpirlo y hubiera querido no haberlo hecho.&lt;br /&gt;Sólo le pregunté&lt;br /&gt;&lt;em&gt;– ¿Por que oyes esa música sin sentido?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bajó abruptamente el volumen y taladró su mirada furibunda sobre mí, dos segundos después se echó a reír, reía con recatado ludibrio, como si hubiese dicho alguna estupidez&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–Déjame en paz Daniel, y escúchame bien para que nadie se burle de ti en el futuro por lo mismo, el idioma en el que te estoy hablando es español, este idioma tiene dos verbos latinos con distinto significado, audire y auscultare, audire que en español es oír significa percibir el sonido con el oído y auscultare que viene a ser escuchar es la predisposición, ¡entiende!, pre–dis–po–si–ción para oír algo. Acabas de sacarme abruptamente del placer más intenso que tengo después de la copulación, y ¿Para qué? ¡para educarte!. Hazme el favor de retirarte, si quieres quédate, pero estaría más a gusto si te vas.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;–Sentí como si esa casa no fuera mía, como si de pronto este muchacho arrogante, insolente y proclive al enojo con facilidad hubiera fundado su territorio ese mismo día, por supuesto que no me quedé ahí. Me fui a la sala de estar, cogí mis discos de Led Zepellin (al que Van se refiere con desprecio como Led Zapallín) y me tiré sobre el sofá, no bien cerré los ojos, un portazo me sacudió repentinamente. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van salió de su habitación sin mediar palabra. No quería hablarle, estaba demasiado irascible, preferí replegarme e ignorarlo. El quería siempre ser la atracción, quería que todo se mueva según su orden lógico y bueno a veces lo logra notablemente, su mundo es fácilmente penetrable. Ahora que se fue puedo hacer la comparación de lo que es esta casa sin él. Ojalá hubiera una manera de explicarlo, por ejemplo ahora mismo las cosas que hay en casa parecen haber perdido su color, como si de pronto todo estaría ligeramente desaturado, carente de brillo, el pasillo que está a mi costado casi siempre esta vacío pero ahora luce desolado, Cuando Van está aquí parece ser que todo objeto inanimado cobra una rara vitalidad. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hace tres meses, vinieron a buscarlo muchas personas las más de las veces con ánimo de pelear o meterse por la fuerza, incluso la policía quería saber si vive aquí, yo les contesté a todos lo que él mismo me encargó: “Cuando vengan a buscarme para solucionar alguna deuda, diles que te he robado mucho dinero, que estoy metido en drogas y que he fugado la semana pasada con una mujer casada, diles que tu también quieres apretarme el cuello. Mis enemigos se complacerán mucho si se enteran que estoy autodestruyéndome”. Yo no entendí completamente esa conducta, Van estaba sindicado por los que no lo conocen como un loco de atar, yo sabía que no era así, puedo afirmarlo pero a veces me asaltan las dudas. Van se encerró seguidamente durante dos meses, dos meses no se supo nada de el, entraba y salía casi siempre de noche o madrugada y lo hacía siempre por la puerta que su habitación ofrecía a la calle. Dos semanas antes de que saliera de su encierro ya nadie venía a buscarlo. Aquellos que viven cerca murmuraban cuando yo pasaba cerca, decían “Dime con quien andas y te Daniel quien eres” y se reían. Ya estaba acostumbrado a ese tipo de chanzas, ya no les hacía caso.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van estaba escribiendo un libro y yo estaba, digamos, financiándolo disimuladamente. Consideré preferible no interrumpirlo, no criticarlo, no mencionarle nada porque lo más mínimo podría delatarme. El muy astuto me decía –&lt;em&gt;No quieres darle una hojeada a mi libro?&lt;/em&gt; – ¿Libro? ¿Qué libro? Estás loco -le respondía siempre – &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Al menor asomo me hubiera increpado sobre la intimidad, el respeto, las sanas costumbres en fin. Hubiera terminado huyendo al saberse espiado, aún sabiendo que no tenía a dónde ir.&lt;br /&gt;Al salir de su encierro, Van llevaba contra el pecho los papeles escritos que significaran su secreto, sus ojos reaccionaban a esa intensidad de luz que había evitado durante mucho tiempo, estaba despeinado y algo sucio. Llegó a decirme que yo era muy malo por no creer en él y que un día no me iba a arrepentir de lo que hacía porque el sería capaz de comprenderme hasta ese extremo. Abrió la puerta, se detuvo para respirar hondo. No le creí capaz de salir a la calle en ese estado y para mi sorpresa ¡lo hizo!. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Su universo, que era otro, no le permitía oír las risas sordas y malintencionadas, yo lo observé desde la puerta, me pareció que estaba escapando, pero sólo iba ligero, con paso serio y raudo. Uno de sus acreedores le salió al paso pero este hizo como si nunca lo hubiera visto en su vida, caminaba cada vez más rápido y se perdió entre la polvareda que levantaban sus torpes pasos. Desde esa tarde hasta entonces no hemos discutido una sola coma de lo que dijo, digamos que era mi forma de creer en él, por cierto que las tonterías que me dijo no tenían fundamento porque yo siempre lo he apoyado, me siento como su hermano mayor y no puedo hacer menos por él que oírlo, perdón, escucharlo e intentar comprenderlo.&lt;br /&gt;Y ahora que se ha ido casi de la misma forma que aquella vez, me preguntó ¿qué habrá ocurrido?. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Alguien golpea la puerta, no he prendido ninguna luz y ya la noche está puesta, debí haberme quedado dormido, es extraño, no esperaba a nadie, Van no toca tan rápido y con tanta delicadeza, iré a ver quién es. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;John Alá me asalta y me repliega hasta el sofá que está al costado de la puerta. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;–Daniel he escuchado a Van dando una entrevista en la radio&lt;br /&gt;– ¿Qué? ¿Van? ¿en la Radio? Imposible, debe tratarse de otro Van&lt;br /&gt;–No idiota es Van te lo juro&lt;br /&gt;–Ha ganado el Premio Gran Amaru al que postulé también&lt;br /&gt;–Ahora entiendo todo.&lt;br /&gt;– ¿Donde está tu radio?&lt;br /&gt;–No funciona, pero Van tiene uno en su cuarto &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Jhon Alá avanzó hasta la habitación de Van, al regresar tenia una expresión de repugnancia.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;–Allá Adentró hay un denso olor a comida, bebida alcohólica, sudor y creo que hasta semen.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Bueno, esto no me extraña demasiado, Jhon Alá es un tipo que camina con la nariz levantada como buscando empeñosamente percibir un olor desagradable, en la mayoría de casos su ansiedad lo hace crear olores que pretende rechazar, lo ignoré y prendí la radio enseguida. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Van Scribenz se ha convertido en el ganador del Certamen, Van qué tienes que decirnos: &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;No es un placer saludarlos.&lt;br /&gt;No me sorprende cómo un determinado espacio cambia tanto cuando se trabaja para ello. En este mundo, señores, hay dos tipos de persona: Los que hacen que las cosas ocurran y los que observan como todo sucede. Muchas veces la vida es contraria a nuestros propósitos y nos dejamos afligir por el día incierto que nos espera. En efecto el día de mañana es incierto para todos y aún para la primera clase de hombres, pero la actitud frente a lo que no conocemos es lo que determina nuestros triunfos o fracasos. Todos sentimos temor, pero en este juego gana el más hábil para encubrirlo. No has de temerle al fracaso jamás, enemigo fraternal, no has de bruñir el calzado de tu soberbia cuando te alces un triunfo. Dejad que la trifulca y el jolgorio lo disfruten los demás, no es tu papel alegrarte, hacerlo sólo te obligaría a rendirte ante la manera más sucia de celebrar un fracaso, auto conmiseración, llanto y descanso. Inventa tus armas, elévalas enérgicamente al cielo, apunta a donde tu divinidad yace y al final del camino verás que la única consecuencia de la lucha diaria es la satisfacción e insatisfacción de quienes comparten tu hábitat.&lt;br /&gt;Tu me odias pero yo te amo fraternal enemigo.&lt;br /&gt;Estamos en los extremos de las cuerdas, Qué esperas ¡Movamos a las masas!.&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Salió del aire sin decir adiós. &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4246058781341592661-7620046616069016891?l=letralgica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4246058781341592661&amp;postID=7620046616069016891&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7620046616069016891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4246058781341592661/posts/default/7620046616069016891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letralgica.blogspot.com/2008/08/desposedos-pag01.html' title='&quot;Fraternal Enemigo&quot;'/><author><name>Denis Lizarbe Rázuri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12153130485969386251</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_gSrUOHjgF-c/TUw0VMQrf7I/AAAAAAAABFo/RsEdRa8y6WI/s220/24012011176.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
